Japón escribe su propia historia en el Mundial Qatar 2022. Cuando se llevó a cabo el sorteo de la Copa del Mundo en abril de 2022, ni en sus mejores sueños imaginaban clasificar a los octavos de final teniendo en un mismo grupo a dos potencias como España y Alemania.

"Los sueños verdaderamente importantes son los que tienes cuando estás despierto", dice una frase del gran director de cine David Lynch. Bueno, los nipones la tomaron muy en serio y comenzaron a construir su propia leyenda. No solo le ganaron a los alemanes en la primera fecha, siendo partícipes de su eliminación de la cita mundialista, sino que derrotaron a los españoles en la última jornada y lograron el pase a la siguiente fase como primeros del grupo E.

El festejo de Japón, luego de un valioso triunfo ante España

Sin embargo, ¿cómo se explica este momento de Japón? Anteriormente, en el Mundial de Rusia 2018 habían alcanzado los octavos de final. En aquel entonces, se vieron las caras con Bélgica, una selección altamente superior y con aspiraciones de quedarse con la gloria eterna. Los nipones cayeron 4 a 2 en el tiempo suplementario, pero el balance fue más que positivo.

No se vuelven locos ante la derrota, como suele suceder en países exitistas como Argentina o Brasil. Tienen un proyecto que respetar, cuyo nombre es " Japón 2092". El plan comenzó en 1992, con el objetivo de que la selección obtenga la tan ansiada Copa del Mundo en los próximos 100 años. Sí, una cuenta pendiente no sólo de los nipones, sino de todo el continente de Asia.

Actualmente, cuentan con la J-League, la liga local, en donde promueven a los mejores futbolistas de las divisiones inferiores. En tanto, la mejor forma de enseñar los destellos japoneses tiene lugar en las competiciones internacionales como la Champions de Asia o, en el mejor de los casos, en el Mundial de Clubes, certamen que fue organizado en reiteradas oportunidades en tierras japoneses.

River fue partícipe de uno de los Mundiales de Clubes organizados en Japón
Urawa fue campeón de la Champions de Asia en 2017

Los inicios del plan " Japón 2092"

Japón había tocado fondo en el fútbol. Su liga estaba en declive y la selección nunca había disputado una Copa del Mundo. A finales del siglo XX, la Federación Japonesa de Fútbol (JFA) apostó por llevar a estrellas del fútbol a que se retirasen en su país. Ese fue el caso del inglés Gary Lineker, el brasileño Zico, el danés Michael Laudrup o el argentino Ramón Díaz.

Gary Lineker en el Nagoya Grampus Eight
Zico en el Kashima Antlers

No obstante, la federación entendía que debían llevar a cabo otras reformas en el ámbito del fútbol. Por un, lado tener una liga sostenible y exitosa. Por otro lado, ganar el trofeo de la Copa del Mundo antes de 2092. ¿Qué hicieron? Trabajaron para profesionalizar la liga local, que anteriormente se enmarcaba en doce grandes empresas de Japón que competían entre sí con jugadores que más que deporte lo tenían como afición

A pesar de haber ganado el bronce en los Juegos Olímpicos de 1968, el interés de los japoneses no estaba puesto en el fútbol. Pero, todo cambió en 1998, cuando lograron la clasificación al Mundial de Francia. En ese entonces, fue la primera asistencia de los nipones a una Copa del Mundo. Cuatro años más tarde, organizaron el Mundial junto a Corea del Sur.

Desde 1998, no volvieron a faltar a una cita mundialista. Sin embargo, hasta el momento sólo pudieron alcanzar los octavos de final en 2002, 2010, 2018 y 2022. La cuenta pendiente de Japón es superar dicha barrera y el Mundial de Qatar puede ser la llave para batir ese maleficio. Aunque, para ello tendrán que vencer a Croacia, la subcampeona del mundo.

Japón plantó bandera ante Bélgica en Rusia 2018, pero no le alcanzó para llegar a cuartos de final

Un futuro prometedor, que va más allá del Mundial Qatar 2022

Las joyitas japonesas comenzaron a decir presente en el fútbol de Europa. Con el paso del tiempo están llegando más y más jugadores sub18 a clubes del "Viejo Continente". Pero esto no hubiese sido posible gracias al proyecto que formaron asociaciones con empresas locales más pequeñas y academias de base.

Ese resultado se ve hoy en día. Take Kubo y Hiroki Abe son grandes ejemplos de la cuestión. Ambos futbolistas militan en clubes de España y continúan el legado de la generación de Hidetoshi Nakata, Shinsuke Nakamura, Keishuke Honda, Shinji Kagawa o Shinji Okazaki

Kubo estuvo en la Masía de Barcelona y tuvo un breve paso por el Real Madrid

Pero los avances en la J-League son más que notorios. Incluso, el futbolista español, Andrés Iniesta, eligió el Vissel Kobe en 2018 para culminar su exitosa carrera como futbolista profesional

Iniesta dejó el Barcelona y, luego del Mundial 2018, llegó a Japón

Todo ello engloba un sólo objetivo: lograr que Japón sea la potencia del fútbol mundial en 2092, con al menos un título de la Copa del Mundo. Sin embargo, el trofeo del Mundial puede llegar antes si estos jóvenes que brillan en Qatar 2022 se lo proponen. ¿Por qué no soñar con ello luego de los triunfos ante Alemania y España? En todo caso, la ambición se trasladará al próximo Mundial, el cual se disputará en América del Norte (Canadá, Estados Unidos y México).