El presidente Alberto Fernández volverá a encabezar este lunes un acto público para presentar el proyecto que enviará al Congreso para gravar la renta inesperada, en lo que significa un espaldarazo a su ministro de Economía, Martín Guzmán, quien impulsó la iniciativa.

El acto, que se hará a las 16.30 en el Museo del Bicentenario, busca ademá avanzar sobre un tema económico que ya había sido anunciado pero no puesto en marcha y se produce luego de la crisis que desencadenó el pedido de renuncia a su ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. 

El ministro de Economía había anunciado el 18 de abril la creación de un impuesto a la renta inesperada, una sobretasa para las empresas con ganancias netas imponibles altas, superiores a los 1000 millones de pesos al año".

Al hacer el anuncio, remarcó que alcanzará a una fracción "muy pequeña", ya que en 2021 fue de solo el 3,2% de las empresas

Sin embrargo, el avance de la iniciativa le abre otro frente de conflicto al gobierno nacional con sectores económicos que ya anticiparon su rechazo como las entidades nucleadas en la Mesa de Enlace agropecuario y la Unión Industrial Argentina. Por el contrario, la medida tiene el respaldo del Fondo Monetario Internacional.

 

Cómo será el impuesto a la renta inesperada 

De acuerdo con lo que había anticipado el ministro Guzmán,  el nuevo impuesto recaerá sobre las ganancias netas imponibles reales "superiores a los $1.000 millones en el año", un 3,2% del total de las empresas. Abarcaría sólo a  empresas, no personas humanas, salvo que estas sean en sí una empresa.

Para ser sujetos del nuevo impuesto a la renta inesperada, el resultado ordinario en relación a las ventas (margen de ganancia), también tiene que ser anormalmente elevado.

Diferencias en el Gabinete 

El proyecto para gravar la denominada "renta inesperada" es resitido en algunos sectores del Gabinete. Quien había salido abiertamente en contra de la iniciativa fue el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, ya que impactará en varios de los sectores exportadores del agro.

“El productor argentino no captó la renta inesperada porque vendió su producción a precio preguerra y tiene que abordar la próxima cosecha con un aumento de 60% en el precio de los fertilizantes, un insumo clave que está faltando en el mundo”, dijo Domínguez en Tel Aviv, el mes pasado.