La actividad industrial pegó un fuerte salto durante junio, el mes en el que se oficializó la renuncia del ex ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y la asunción del ahora también ex titular de la cartera, Daniel Scioli. El crecimiento fue de 2,6% en la comparación libre de estacionalidad contra mayo. Y de esa forma el sector logró superar apenas el nivel de diciembre del año pasado.

Así, la actividad sectorial retomó la senda positiva y el primer semestre terminó con una mejora muy leve de 0,1%, también desestacionalizada. Se trata, con todo, de un virtual estancamiento, con una dinámica de serrucho: siempre un mes de caída, tal como fue enero con un desplome de 8,4% generado por los apagones fruto del pico de calor, por la histórica ola de contagios y por las paradas de planta, es continuado por un mes de recuperación. Y así sucesivamente.

Los datos fueron publicados por el Indec a través del informe del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero. En la variación interanual se siguió mostrando un crecimiento de 6,9%, lo que significó una fuerte desaceleración respecto al 12,1% de mayo, que había estado signado por la baja base de comparación que había dejado la segunda ola de contagios del mismo mes del 2021, con las restricciones al movimiento que lo había caracterizado. Sin embargo, ese 6,9% no desentonó con la dinámica del primer semestre.