Ahora dueño absoluto de Twitter, Elon Musk se dedicó a publicar en su cuenta una serie de tuits que volvieron a mostrar el comportamiento cambiante que tiene el CEO de Tesla, Starlink de SpaceX en la red social. Desde "hagamos Twitter divertido" hasta críticas a los que "le temen a la libertad de expresión", el magnate dejó tuits de todo tipo y, entre ellos, una broma que confundió a muchos: “Ahora voy a comprar Coca Cola para volver a ponerle cocaína”. Sin embargo, los chistes no son del agrado de los inversores, que tienen dudas de si Musk finalmente comprará la red social.

Es que, como Musk tiene acostumbrados a sus seguidores, muchos de sus posteos son burlas que esconden alguna crítica o simples bromas que se interpretan como algo más, debido al uso que le da el multimillonario a Twitter, en donde anuncia inversiones y planes a futuro. Fue ahí, de hecho, donde manifestó sus intenciones de tener su propia red social donde la libertad de expresión fuera totalmente permitida.

Este perfil excéntrico de Musk no es del agrado de muchos, que criticaron fuertemente la adquisición por parte del multimillonario y ya temen por lo que puede hacer en el futuro. De hecho, hubo una campaña masiva de abandono de la red social, con miles de personas cerrando sus cuentas. Perfiles de famosos como Barack Obama, Katy Perry y Taylor Swift perdieron seguidores en cientos de miles, todos de tendencia progresista. En cambio, los perfiles conservadores tuvieron un aumento en sus seguidores. 

 

Los comentarios sobre esto no se hicieron esperar. Algunos le pedían que compre YouTube y otros que "devuelva los valores de la familia" a Disney. Elon Musk hasta contestó alguno de ellos, ya que varios usuarios creyeron que se trataba de algo real, pero el magnate mencionó que era una broma, tanto el tema de la compra de Coca-Cola como el que compraría McDonald´s

El acuerdo con Twitter podría modificarse

La polémica es del agrado del nuevo dueño de Twitter, que después de las reiteradas noticias sobre una posible desactivación masiva y el abandono de los progresistas, publicó una imagen en donde mostraba su cambio de tendencia desde centroizquierda hacia la centroderecha a lo largo de los años, mientras que las personas de izquierda se volvieron extremistas y ahora llaman "facista" hasta a un moderado. En esta línea fue el tuit de Coca-Cola: una broma sobre su enorme poder de compra y una ironía sobre los reiterados pedidos para que compre algunas compañías y las cambie según sus preferencias, tildadas de conservadoras.

Como reportó Fortune, a Elon Musk le gusta mostrarse como una persona dispuesta a romper las reglas de la sociedad, y desde la compra de Twitter se mostró más activo que nunca. A los inversores, sin embargo, esto no les hace nada de gracia: desde la adquisición de la red social, las acciones del pajarito cayeron un 11 % por debajo del precio de oferta de $54,20 dólares por acción de Musk. ¿Qué significa esto? Que la caída significa que probablemente los inversores podrían estar anticipando una ruptura del acuerdo en su estructura actual.   

Y no es solo eso: las acciones de Tesla ya se derrumbaron un 25% desde que Musk compró por primera vez una participación del 9,2% en Twitter el 4 de abril, y los observadores del mercado temen que Musk no tenga suficiente efectivo para financiar la compra de Twitter y venderá acciones de Tesla para financiar el proyecto. Pero si las acciones pierden cada vez más valor, deberá vender más, generando una cadena de eventos muy desafortunados para los inversores. 

El acuerdo con Twitter tal como está podría caerse: a las presiones de inversionistas de Twitter y Tesla se suma China, aliada de la automotriz pero enemiga de la libertad de expresión. La generación de una red social sin censura podría perjudicar los negocios de Tesla en China. Además de esto, muchos expertos en redes sociales alertan que Musk no sabe dónde se está metiendo, y pensar que se puede convertir a Twitter en esa utopía de libertad es, como mínimo, ingenuo.

Por último, los tuits desenfrenados de Musk también le juegan en contra al acuerdo, que puede anularse por 1.000 millones de dólares si el magnate decide dar marcha atrás. Ejemplo de esto es la broma que hizo sobre Vijaya Gadde, jefa de asuntos legales, políticas y confianza de Twitter. Fue la principal impulsora de las políticas de moderación recientes, y estuvo detrás de la decisión de la compañía de prohibir los anuncios políticos, sacar a Donald Trump de la plataforma y eliminar los controvertidos tuits de Covid-19.

¿Qué pasó? Después de que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) dijera que Musk debía abstenerse de tuitear mientras se finalizaba el acuerdo, el multimillonario bromeó sobre la tendencia progresista de Gadde, y eso desembocó en una ola de tuits abusivos y racistas contra la ejecutiva. La mayoría de los tweets abusivos se eliminaron más tarde por violar las reglas de Twitter, algo que podría dejar de suceder si Musk concreta las medidas que ya pensó.

Elon Musk y una publicación en Twitter sobre Coca-Cola 

La publicación, que habla sobre futuras compras del CEO de Tesla, superó los 3 millones de likes. El empresario aprovechó el momento y comentó: “¡Hagamos que Twitter sea lo más divertido posible!”. 

Otras de las empresas que estuvieron en la mira del millonario que desembolsó 44.000 millones de dólares, la deuda con el FMI, para comprar Twtiter, fue McDonald´s en la que forma de chiste Musk dijo que se encargará de arreglar todas las máquinas de helado

Elon Musk habló de comprar McDonald´s

Twitter posee 436 millones de usuarios, menos que otros gigantes como TikTok (800 millones), Instagram (1.5 mil millones) o Facebook (2.000 millones), pero con fuerte penetración en el poder y en la generación de información.

Elon Musk aprovechó su perfil gracioso y minutos antes a la publicación referida a Coca-Cola, escribió que “los DM de Twitter deben tener un cifrado de extremo a extremo como Signal, para que nadie pueda espiar o piratear sus mensajes”.