El ya famoso y muy dilatado acuerdo de compra entre Twitter y Elon Musk se encuentra virtualmente "pausado" por una larga disputa entre la red social y el CEO de Tesla, que no se ponen de acuerdo en la cantidad de bots y cuentas de spam que hay en la plataforma. Sin embargo, con la última amenaza de Musk, Twitter finalmente se rindió ante el magnate y le entregará su base de datos más preciada para continuar y, de una vez por todas, cerrar el trato.

"Firehose", como se conoce a la base de datos, es uno de los activos más importantes de la empresa, y consiste en información en tiempo real de todos los tweets de Twitter. A grandes rasgos, es como si Twitter le diera a Elon Musk la posibilidad de ver todos los tweets de todas las cuentas de Twitter de toda la historia en un mismo lugar.

¿Por qué es tan valiosa esa base de datos "masiva"? A "firehose" solo tiene acceso un puñado de empresas, que pagan enormes cantidades de dinero para obtenerlo. Esta información en tiempo real es vital para la publicidad online y los avisos geolocalizados, además de que es una gran herramienta de vigilancia de los usuarios en la red social y una información clave para analizar patrones de comportamiento. Google, por ejemplo, accede a ella. Por otra parte, incluye elementos adicionales sobre los dispositivos y las cuentas que acceden a la plataforma. Todo esto es lo que la red social analiza entregarle a Musk esta semana, reportó The Washington Post

Twitter vende estos datos a empresas de monitorización de medios sociales como parte de su negocio de licencias, pero tiene previsto proporcionárselos a Musk de forma gratuita como parte del intercambio de información. Esta "manguera de fuego", como se traduce en español, no contiene información confidencial como los datos personales de los usuarios que no son públicos o la frecuencia con la que verifican sus cuentas.

Con esto, Twitter zanjaría de una vez por todas la discusión que mantiene con Musk hace meses, sobre la cantidad de cuentas de spam y bots que hay en la plataforma. La empresa sostuvo en reiteradas ocasiones que representan el 5% del total, pero el magnate no les cree y exige más información que, según él y sus abogados, no es provista por Twitter. De hecho, Musk considera que el número real podría ser superior al 20%

Una solución y un problema

La puerta cerrada de Twitter pasaría a estar completamente abierta para Musk, que con el acceso a "firehose" deberá encontrar la manera de analizar esos más de 500 millones de tweets diarios que se producen en la plataforma. El magnate necesitará de muchos recursos —inicialmente, esto no sería un problema: ya sabe de dónde y cómo conseguir dineroy, esencialmente, tiempo para poder realizar una automatización y un análisis minucioso para separar los bots de los usuarios reales y así dilucidar lo que tanto pide.

Y ni siquiera así podría alcanzarlo. Según The New York Times, lo más probable es que no lo ayude a llegar a la conclusión de Twitter de que el 5% de sus cuentas activas son falsas, ya que la empresa usa una metodología diferente que involucra datos patentados y análisis humano para llegar a esa cifra.

La base de datos sería muy difícil de analizar para Elon Musk

Durante años, Twitter calculó su número de usuarios de la misma manera que lo hacen muchos de sus pares, informando la cantidad de personas que utilizan activamente el servicio mensualmente. Pero en 2019, la compañía cambió a lo que dijo que era una métrica más precisa para medir la salud del negocio: "usuarios activos diarios monetizables": la cantidad de personas que están activas en el sitio todos los días y pueden usarse para generar ingresos por publicidad. Esos ingresos son los que Musk buscará reducir, para buscar otra forma de ganar dinero. Ya tiene algunas en mente.

Hasta abril, Twitter informó que tenía 229 millones de usuarios activos diarios monetizables. De ellos, Twitter estimó que el 5% son falsos.

La pelota la tiene Elon Musk

Twitter, entonces, se sacaría uno de los mayores obstáculos de encima. Puertas adentro, la compañía quiere cerrar cuanto antes el trato y dijo a sus empleados que esperan una conclusión para julio o agosto. Para esas fechas es cuando los accionistas de Twitter votarán si aprueban la adquisición de la compañía por parte de Musk; dijo el abogado de la compañía, Vijaya Gadde.

Hacia afuera, emitió un comunicado el lunes que decía que "ha compartido y continuará compartiendo información de manera cooperativa con el Sr. Musk para consumar la transacción de acuerdo con los términos del acuerdo de fusión". "Creemos que este acuerdo es lo mejor para todos los accionistas. Tenemos la intención de cerrar la transacción y hacer cumplir el acuerdo de fusión al precio y los términos acordados", se lee en el documento.

La entrega de esta base de datos, además, dejaría a Musk sin uno de sus mejores argumentos para renegociar o dar marcha atrás con el trato. Muchos inversores especulan con que el "circo" del magnate se debe a que en realidad quiere un acuerdo nuevo con un precio menor —se comprometió a pagar 54,20 dólares por acción, pero actualmente los títulos no llegan a los 40 dólares—, mientras que algunos analistas aseguraban que el "engaño" de Twitter o su reticencia a dar información eran la excusa perfecta para cancelar el acuerdo. Elon Musk ganó esta batalla, pero a un costo, por ahora, muy grande.