Los legisladores de la Unión Europea aprobaron normas históricas para controlar a gigantes tecnológicos como Amazon, Apple, Facebook, Microsoft y Google, unidad de Alphabet, pero su aplicación podría verse dificultada por los limitados recursos de los reguladores.

Además de las normas conocidas como Ley de Mercados Digitales (DMA), los legisladores también aprobaron la Ley de Servicios Digitales (DSA), que exige a las plataformas en línea que hagan más por vigilar Internet en busca de contenidos ilegales, informó la agencia Reuters.

Las empresas se enfrentan a multas de hasta el 10% de la facturación global anual por infracciones a la DMA y del 6% por infracciones a la DSA, informó la agencia Reuters.

La Comisión Europea ha creado un grupo de trabajo al que se espera que se incorporen unos 80 funcionarios, lo que los críticos consideran insuficiente. El mes pasado convocó una licitación de 12 millones de euros (12,3 millones de dólares) para la contratación de expertos que ayuden en las investigaciones y el cumplimiento de la normativa durante un periodo de cuatro años.

Recursos

El Comisario europeo de Mercado Interior y Servicios, Thierry Breton, trató de responder a las preocupaciones sobre el cumplimiento de la normativa, afirmando que varios equipos se centrarían en diferentes cuestiones, como las evaluaciones de riesgo, la interoperabilidad de los servicios de mensajería y el acceso a los datos durante la aplicación de las normas.

Los reguladores también crearán un Centro Europeo de Transparencia Algorítmica para atraer a científicos de datos y algoritmos que ayuden a hacer cumplir la normativa.

La DMA va a forzar cambios en los negocios de las empresas, exigiéndoles que hagan interoperables sus servicios de mensajería y proporcionen a los usuarios de empresas acceso a sus datos.

El legislador Andreas Schwab, quien lideró el tema en el Parlamento Europeo, ha pedido un grupo de trabajo más amplio para contrarrestar la billetera enorme y los equipos de abogados de las grandes empresas tecnológicas.

La Organización Europea de Consumidores (BEUC) se hizo eco de las mismas preocupaciones.

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"La semana pasada dimos la voz de alarma, junto con otros grupos de la sociedad civil, de que si la Comisión no contrata a los expertos necesarios para supervisar las prácticas de las grandes empresas tecnológicas en el mercado, la legislación podría verse obstaculizada por una aplicación ineficaz", dijo la directora general adjunta de la BEUC, Ursula Pachl, en un comunicado.

Los usuarios de empresas podrán promocionar productos y servicios de la competencia en una plataforma y llegar a acuerdos con los clientes fuera de las plataformas.

Las empresas no podrán favorecer sus propios servicios en detrimento de los de sus rivales ni impedir que los usuarios eliminen el software o las aplicaciones preinstaladas, dos normas que afectarán duramente a Google y Apple.

La DSA prohíbe la publicidad dirigida a los niños o basada en datos sensibles como la religión, el género, la raza y las opiniones políticas. También se prohibirán los "patrones oscuros" o tácticas que engañan a las personas para que den datos personales a las empresas en línea.