La economía de Brasil creció menos de lo esperado en el primer trimestre, lo que representa otro revés para el presidente Jair Bolsonaro en su camino a una eventual reelección.

Los datos oficiales mostraron que el producto interno bruto ( PIB) creció un 1% en el período enero-marzo respecto al trimestre anterior. La cifra fue inferior a la estimación media del 1,2%, según una encuesta de la agencia Bloomberg. Sobre una base interanual, la economía se expandió un 1,7 por ciento.

El primer trimestre probablemente fue un punto culminante para el crecimiento de este año antes de lo que se espera sea una dura carrera entre Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva. La ampliación del acceso a las vacunas contra el covid-19 y la ayuda gubernamental a las personas de escasos recursos han favorecido la demanda. Sin embargo, la inflación de dos dígitos y los costos de endeudamiento están empañando las perspectivas de la economía más grande de América Latina.

Agro complicado

Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), el PIB estuvo impulsado por el sector servicios, que ya contribuyó a la recuperación en 2021, cuando la economía creció un 4,6 %, su mayor expansión de los últimos 11 años, tras la histórica caída sufrida en 2020 por la pandemia (-3,9 %).

Según el instituto estatal, el sector servicios, responsable por alrededor del 70% del PIB, avanzó un 1% en la comparación con el trimestre anterior y un 3,7% frente a enero y marzo de 2021.

El crecimiento del PIB no fue mayor debido al mal desempeño del sector agropecuario, uno de los más importantes de Brasil, que retrocedió un 0,9% frente al trimestre inmediatamente anterior y un 8% respecto al mismo periodo de 2021, lastrado por la reducción de las cosechas de soja y arroz.

Consumo

La industria, por su parte, se mantuvo prácticamente estable tras escalar un leve 0,1% en el primer trimestre frente a octubre-diciembre de 2021, pero cayó un 1,5% interanual.

Por el lado de la demanda, el consumo de las familias, uno de los principales motores de la economía, aumentó un 0,7% frente al trimestre precedente y un 2,2% frente al mismo periodo del año anterior.

El gasto de las familias avanzó pese al fuerte aumento de la inflación -la cual se sitúa en el 12,1% interanual, impulsada por el incremento de los precios de los alimentos y del petróleo-, así como por la disparada de las tasas de interés, los cuales se sitúan en su mayor nivel en los últimos años.