En busca de contribuir al medio ambiente y combatir el cambio climático, Canadá prohibirá la fabricación e importación de plásticos de un solo uso para fin de año, según anunció la administración de Justin Trudeau este lunes. Con la eliminación de artículos como bolsas de plástico, cubiertos, bandejas o envoltorios, apuntan a deshacerse de alrededor de 1,3 millones de toneladas de desechos plásticos en los próximos diez años.

La prohibición entrará vigencia en diciembre de 2022, y la venta de esos artículos estará prohibida a partir de diciembre de 2023. El Gobierno aclaró que este tiempo le permitirá a las empresas poder adaptarse a la transición y agotar los plásticos existentes. Finalmente, Canadá también prohibirá la exportación de esos plásticos para fines de 2025, en busca de abordar la contaminación plástica internacional.

La medida responde a que los plásticos de un solo uso, entre los que entran también los sorbetes o los anillos de latas de cerveza, por ejemplo, representan la mayor parte de los desechos plásticos que se encuentran en costas canadienses. Según cifras del Gobierno, cada año se utilizan 15.000 millones de bolsas de plástico y aproximadamente 16 millones de pajitas al día. 

Además, esta decisión era una promesa de campaña de Justin Trudeau, el primer ministro, que en 2019 aseguró que eliminaría gradualmente los plásticos. De concretarse correctamente la prohibición, en una década Canadá se habrá ahorrado alrededor de un millón de bolsas de basura. “Prometimos prohibir los plásticos nocivos de un solo uso y mantenemos esa promesa”, escribió Trudeau en un tuit el lunes.

Eliminación de plásticos

“Para fin de año, no podrá fabricar ni importar estos plásticos dañinos”, dijo Steven Guilbeault, ministro federal de medio ambiente y cambio climático. “Después de eso, las empresas comenzarán a ofrecer las soluciones sostenibles que desean los canadienses, ya sean pajitas de papel o bolsas reutilizables”, agregó, citado por CNBC.

“Con estas nuevas regulaciones, estamos dando un paso histórico hacia la reducción de la contaminación plástica y manteniendo limpias nuestras comunidades y los lugares que amamos”, celebró Guilbeault. A esto se sumó Sarah King, jefa de la campaña de plásticos y océanos de Greenpeace Canadá, que dijo en un comunicado que la prohibición de Canadá es un paso fundamental, pero que “todavía no estamos en la línea de partida”.

Cada año, en Canadá se utilizan 15.000 millones de bolsas de plástico

“El gobierno debe acelerar la marcha ampliando la lista de prohibiciones y reduciendo la producción general de plástico”, dijo King. “Confiar en el reciclaje para el otro 95% es negar el alcance de la crisis”, sentenció. Como Greenpeace, muchas organizaciones alertaron por la "pandemia silenciosa" de los microplásticos, que requerirá de esfuerzos internacionales para ser erradicada. 

Pese a esto, fabricantes y exportadores canadienses dijeron en un comunicado el lunes que "una prohibición total" no reducirá los desechos plásticos: "Como la industria dijo en repetidas ocasiones, el mejor enfoque es desarrollar una economía circular que trate los plásticos como un recurso que debe administrarse y reciclarse nuevamente en la economía canadiense en lugar de terminar en un basurero", se lee en la declaración del grupo.

La medida tampoco cayó bien en la Asociación de la Industria Química de Canadá, un grupo de lobby de empresas químicas y de plásticos: “Nos decepciona que se prohíban los materiales plásticos seguros e inertes que desempeñan un papel tan importante en la vida de los canadienses cuando se dispone de tecnologías innovadoras como el reciclaje avanzado para gestionarlos de manera eficaz”, dijo Elena Mantagaris, vicepresidenta de la división de plásticos de la asociación.

Según Mantagaris, la industria del plástico representa 100.000 empleos directos y agrega 35.000 millones de dólares a la economía canadiense.

Los problemas con la eliminación del plástico en Canadá

Guilbeault dijo que el gobierno está dispuesto a agregar más elementos a la lista algún día, pero que se está enfocando primero en los que son más comunes y fáciles de reemplazar. Dijo que Canadá no puede prohibir su salida al problema de los desechos plásticos y prometió acciones adicionales para promulgar nuevos estándares para el reciclaje en los próximos meses.

"Prohibir ciertos artículos es ciertamente parte de la solución, pero regular para garantizar que las empresas que producen plásticos usen cada vez más plástico reciclado como parte de su contenido también es parte de la solución", dijo. 

Hay algunas excepciones para sorbetes flexibles para personas con discapacidades. Las cajas de jugo también se pueden vender con pajitas de plástico desechables adjuntas hasta junio de 2024.

Olivier Bourbeau, vicepresidente de asuntos federales de Restaurants Canada, dijo que el gobierno debe hacer más para garantizar que las alternativas a los artículos prohibidos estén fácilmente disponibles. ¿Por qué? Según el empresario, hay problemas en la cadena de suministro en juego, y una cadena de restaurantes con docenas de restaurantes en Ontario y Quebec solo recibe la mitad de sus pedidos de contenedores de comida para llevar que no son de plástico, y esos contenedores no pueden tener el logotipo del restaurante. "Nadie sabía que el suministro sería tan problemático", dijo.

“No detengan las prohibiciones, no cambien los plazos, pero busquemos formas de ayudarnos en el trabajo porque es un desafío… Todos están luchando por saber por dónde empezar; todos estamos mejor si tratamos de trabajar juntos en estas cosas y avanzar juntos”, declaró Kathleen Sullivan, directora ejecutiva de Food and Beverage Canada, un grupo de defensa de la industria.