El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva superó por 5 puntos porcentuales al actual mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, en las elecciones celebradas este domingo. Sin embargo, deberán volver a competir en un balotaje el 30 de octubre, ya que no alcanzaron los votos para definir un ganador. El contrincante oficialista logró un mejor desempeño que el que le auguraban las encuestas y robusteció su posición en ámbitos legislativos y en algunas gobernaciones.

Las urnas en Brasil comenzaron a cerrar a las 17.00 hora local, la misma que en Argentina, tras una jornada de votación que se desarrolló con normalidad. Durante las primeras horas del escrutinio, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) se venía manteniendo por debajo del presidente de ultraderecha, pero la tendencia cambió en las últimas horas de recuento.

Dado que ninguno de los candidatos reunió el 50% más uno de los votos, la Presidencia de Brasil se definirá en un balotaje el 30 de octubre. El Tribunal Superior Electoral (TSE) contabiliza solo los votos válidos para elegir presidente, es decir, no incluye a los sufragios en blanco o los anulados.

Brasil elige su futuro presidente en una jornada histórica

Resultados elecciones Brasil

De acuerdo a la información publicada en el sitio oficial, con el 99,78% de las mesas escrutadas, el exmandatario Lula da Silva (PT) dio vuelta la elección y pasó al frente con el 48,37%, mientras que el actual presidente Jair Bolsonaro (PL) presenta el 43,25 por ciento de los votos.

El líder del PT dispone de cuatro semanas para hacer campaña en busca de los votos que le faltaron en esa primera vuelta, debido a que en la jornada de hoy quedó a 1,63 puntos porcentuales de los necesarios para alzarse con la presidencia en el primer turno.

En tercer lugar quedó la senadora Simone Tebet, del Movimiento de la Democracia Brasileña del expresidente Michel Temer, quien recibió 4,16 % contra 3,05 % del gran derrotado de la elección, Ciro Gomes, un desarrollista del Partido Democrático Brasileño. Los otros siete candidatos, en tanto, no logran pasar el 1%.

Más de 156 millones de brasileños estaban habilitados para participar de los comicios, en los que se eligieron además los gobernadores de los 27 estados, 21 senadores, 513 diputados federales y más de 1.000 legisladores regionales. El voto en Brasil es obligatorio para los ciudadanos de entre 18 y 69 años y opcional para los que tienen 16 y 17 y los mayores de 70.

Lula lidera y se encamina a un balotaje con Bolsonaro

Elecciones en Brasil: demora en los datos

La gran afluencia de electores y algunas complicaciones con el sistema de validación biométrico provocaron este domingo demoras de hasta tres horas en los centros de votación a lo largo y ancho de todo Brasil, lo que demoró el horario final de cierre de la elecciónl.

Hubo demoras en el ingreso de los datos desde varios estados como Maranhão, Río Grande do Norte, Alagoas y Acre.

Elecciones en Brasil: dónde esperaron los resultados los candidatos 

El equipo de campaña de Lula se encontraba en el hotel Novotel Jaraguá de San Pablo siguiendo el escrutinio y luego brindó un discurso alrededor de las 22. 

Bolsonaro, por su parte, estaba siguiendo el resultado en el Palacio de Alvorada, residencia oficial de Brasilia, después de haber votado en Río de Janeiro por la mañana.

Las mesas abrieron puntualmente a las 8 y cerraron en general a las 17, aunque muchas de ellas continuaron abiertas a la espera de que votaran los ciudadanos que estaban formando fila a esa hora.

La jornada, que transcurrió sin mayores incidentes, se caracterizó por la gran afluencia de ciudadanos, en su mayoría ataviados con ropa verde y amarilla o roja, según fueran simpatizantes de Bolsonaro o Lula, que convivieron en paz en las largas filas formadas frente a los colegios.

El exmandatario votó cerca de San Pablo, donde forjó su actividad sindical y política en las décadas de 1970 y 1980 y lideró el mayor movimiento obrero contra la dictadura militar que gobernó el país desde 1964 a 1985.

"Estoy votando con la posibilidad de volver a ser presidente para que el país vuelva a la normalidad", afirmó Lula.

A unos 430 kilómetros de distancia, el presidente y excapitán del Ejército votó en Río de Janeiro, en una escuela del barrio Villa Militar a la que llegó en una caravana de autos negros, vestido con la camiseta de la selección de fútbol de Brasil.