Su automotriz, la más exitosa del mundo, solo fabrica vehículos eléctricos. Parte de su fortuna era en bitcoins, hasta que revelaron que la minería era muy contaminante. Sus cohetes son reutilizables, para reducir costos, residuos e impacto medioambiental. Pese a todo eso, el magnate Elon Musk dejó en claro que "la civilización se derrumbará" si el mundo detiene el uso de petróleo y gas natural.

En una conferencia en Noruega, el CEO de Tesla remarcó que la transición hacia energías renovables llevará décadas, y no es algo que se logre con la eliminación abrupta de combustibles fósiles. En este sentido, Musk remarcó que, en el corto plazo, es necesario continuar con la perforación y exploración de fuentes de combustibles fósiles.

“Siendo realistas, creo que necesitamos usar petróleo y gas a corto plazo, porque de lo contrario la civilización se derrumbará”, dijo Musk en una conferencia sobre energía en la ciudad sureña de Stavanger. De hecho, cuando se le preguntó si Noruega debería continuar perforando en busca de petróleo y gas, Musk dijo: “Creo que se justifica una exploración adicional en este momento”.

“Uno de los mayores desafíos que el mundo enfrentó jamás es la transición hacia la energía sostenible y hacia una economía sostenible. Eso tomará algunas décadas en completarse”, remarcó el multimillonario. 

Para Musk, la generación de energía eólica marina en el Mar del Norte, combinada con paquetes de baterías estacionarias, podría convertirse en una fuente clave de energía. “Podría proporcionar una fuente de energía fuerte y sostenible en invierno”, declaró.

Elon Musk y las energías renovables

Las declaraciones del magnate se contradicen enormemente con las que formuló siete años atrás, cuando declaró que el uso de combustibles fósiles era el "experimento más tonto de la historia, por mucho", y que la economía y la sociedad “llegarían a su fin” si el mundo no era capaz de encontrar una solución a la quema de combustibles fósiles.

Sin embargo, su extremismo aflojó con el paso de los años. En una entrevista con el New York Times el año pasado, el magnate dijo que se sentía "un poco mal por odiar a la industria del petróleo y el gas", ya que las personas que construyeron esas empresas no tenían idea del impacto del uso de combustibles fósiles. Antes de eso, Musk apareció en el podcast de Joe Rogan, donde dijo que "vamos a necesitar quemar combustibles fósiles durante mucho tiempo", y agregó que "no estaba a favor de satanizar la industria del petróleo y el gas".

¿De dónde sale el cambio en su pensamiento? Nada es casual. Su postura se ablandó poco después de manifestar su apoyo al partido republicano, defensor histórico de las petroleras y otras grandes corporaciones relacionadas con el uso de combustibles fósiles, explicó Forbes

El viernes pasado, Musk además tuiteó: "¡Los países deberían aumentar la generación de energía nuclear! Cerrar (las fábricas) es una locura desde el punto de vista de la seguridad nacional y malo para el medio ambiente".

También se necesita gente

Reuters reportó que Musk también expresó su preocupación por las tasas de natalidad en la conferencia en Noruega. El fundador de SpaceX se hizo eco de las observaciones que hizo en un mensaje de Twitter a finales de la semana pasada sobre los riesgos de “colapso demográfico”.

“Una de las cosas menos obvias que me preocupan es la tasa de natalidad y creo que es importante que la gente tenga suficientes bebés para mantener la civilización para que no disminuyamos”, dijo Musk.

En este caso, Elon Musk cumple con su palabra: ya tiene nueve hijos, los últimos dos producto de una fertilización in vitro con una de sus empleadas.