Poco después de la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos que anuló el derecho al aborto en junio, los senadores del estado de Carolina del Sur presentaron un proyecto de ley que intentará penalizar a quien intente "ayudar, instigar o conspirar con alguien" para realizar un aborto.

El proyecto de ley se basa en un modelo creado por el Comité Nacional del Derecho a la Vida (NRLC), un grupo antiabortista, y está diseñado para ser replicado por los legisladores de todo el país. Los juristas temen que la propuesta sea un presagio de otras medidas estatales que puedan restringir la comunicación y la expresión en su intento de restringir el aborto.

Es que el proyecto pretende bloquear algo más que el aborto: las disposiciones podrían prohibir proporcionar información por Internet o por teléfono sobre cómo hacer una interrupción voluntaria del embarazo. También se considera ilegal alojar un sitio web o "proporcionar un servicio de Internet" con información que "pueda ser utilizada para un aborto" y que esté dirigida a las mujeres embarazadas en el Estado, según informó The Washington Post.

Dónde se hacen abortos

Aún antes de la caída de Roe vs Wade, el caso que garantizaba el derecho al aborto en Estados Unidos, los textos y las búsquedas en Internet sobre el aborto ya podían ser usados para procesar a las mujeres. De hecho, hay información en la web para mujeres que desean realizarse un aborto y necesitan borrar sus datos en internet para no ser perseguidas.

Una búsqueda en Google de una clínica de salud reproductiva, un pedido en línea de píldoras abortivas, un ping de ubicación en el consultorio de un médico y un mensaje de texto sobre la posibilidad de interrumpir un embarazo ya se convirtieron en una de las principales fuentes de evidencia.

Las recomendaciones para las mujeres van desde limitar el número de personas que conocen la intención de practicarse un aborto hasta chatear en aplicaciones seguras y encriptadas, e incluyen medidas como maximizar la configuración de privacidad, proteger los dispositivos, navegar por internet de forma segura -en modo privado o de incógnito-, desactivar compartir ubicación o directamente usar un teléfono descartable.

Cómo hacer un aborto

Según el Post, las empresas tecnológicas pronto podrían tener que navegar por un mosaico dispar de leyes estatales, atrapadas en medio de un tira y afloja político entre los estados rojos (republicanos y conservadores) y los azules (demócratas).

Los demócratas ya están considerando nuevas propuestas de privacidad de datos para proteger la información de salud reproductiva y otros rastros digitales que podrían utilizarse para perseguir a las personas que intentan realizar un aborto. Mientras tanto, los estados republicanos podrían intentar preservar y recopilar esos mismos datos, que se usaron como prueba clave en casos contra mujeres embarazadas.

El proyecto de ley abrió la discusión en todo el país, y los especialistas citados por el diario norteamericano mencionan que las empresas podrían estar protegidas, tanto por la primera enmienda como por un apartado que protege a los proveedores de Internet y a las empresas tecnológicas de la responsabilidad por las publicaciones, fotos y vídeos que la gente comparte en sus sitios.

Sin embargo, no ocurriría lo mismo ni con las mujeres ni con quienes realicen publicaciones sobre el tema, ya que podrían enfrentarse a la responsabilidad de ayudar e instigar a las personas a acceder a un procedimiento penalizado si envían mensajes sobre cómo hacerse un aborto.