El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su Gabinete se preparan para festejar este viernes la esperada aprobación de la Ley de Reducción de la Inflación, un proyecto de 430.000 millones de dólares sobre el clima, la sanidad y el impuesto de sociedades. Sin embargo, quienes no festejarán son las empresas altamente rentables como Amazon, Verizon y hasta el Bank of America, ya que la iniciativa incluye una tasa impositiva mínima del 15% sobre las ganancias de este tipo de compañías, que estaban acostumbradas a pagar mucho menos que eso.

Un análisis del Instituto Roosevelt, de tendencia liberal, alertó que hubo 55 empresas que directamente no pagaron impuestos federales en 2020, entre las que están Nike, Salesforce.com, Archer Daniels Midland y FedEx. Se saltearon gravámenes por 8.500 millones dólares. Otras, en cambio, sí pagaron, pero rara vez fue más del 15%, mientras que sus ganancias fueron siempre astronómicas

La ley de Reducción de la Inflación incluye a todas las empresas que reportaron a sus accionistas un promedio anual de 1.000 millones de dólares en ganancias anuales durante tres años. Esto abre un abanico enorme: un análisis del Washington Post encontró que son más de 250 empresas, de las cuales 84 pagaron menos del 15% en impuestos sobre la renta a nivel mundial.

Entre 2019 y 2021, Berkshire Hathaway, Amazon e Intel pagaron menos del 10% en impuestos globales. Bank of America y Verizon alcanzaron el 15% en 2020 y 2019, respectivamente, pero los otros dos años pagaron mucho menos.

En 2019, Goldman Sachs y JP Morgan contribuyeron con apenas 12% y 14% en impuestos. En 2020, Meta (matriz de Facebook), Alphabet (matriz de Google) y Apple se mantuvieron por debajo de la línea del 15%- Un año después, empresas como Wells Fargo, Comcast, Citigroupy y Alphabet pagaron entre el 11% y el 14%. 

Las empresas y los impuestos

El Comité Conjunto de impuestos, un organismo del Congreso no partidista que analiza los proyectos de ley de gravámenes, calculó que esta tasa recaudaría unos 220.000 millones de dólares en diez años, un dinero que se destinará directamente a pagar grandes inversiones en clima y atención médica

En esa lista hay nombres muy importantes, como las tecnológicas Amazon Intel, los bancos como Bank of America y US Bancorp, gigantes de telecomunicaciones Verizon y AT&T, y otros nombres familiares como General Motors y UPS.

Aunque Biden insiste con las 55 empresas que no pagaron impuestos federales sobre la renta en 2020, suele pasar por alto que compañías como estas a menudo pagan diferentes montos en impuestos de un año a otro. Sin embargo, la ley mira a otro lado: a largo plazo, muchas empresas pagan menos que la tasa impositiva corporativa estándar actual del 21 por ciento.

Para evitar los impuestos federales sobre la renta, muchas corporaciones redirigen sus ingresos a países con tasas impositivas más bajas. Por ejemplo, Alphabet, matriz de Google, tenía licencia de su propia propiedad intelectual en las Bermudas, un paraíso fiscal en el extranjero que ayudó a que su tasa impositiva global efectiva en 2018 y 2019 se redujera en miles de millones de dólares.

Google y Amazon, dos empresas que pagaron muy pocos impuestos en los últimos años

Otra manera de hacerlo es a través de deducciones y créditos. Por ejemplo, de 2019 a 2021, Amazon obtuvo más de 5.000 millones de dólares en compensaciones basadas en acciones y préstamos fiscales, incluido uno para investigación y desarrollo. Sus gastos en impuestos federales fueron de USD 4.100 millones, mientras que sus ganancias llegaron a los 69.400 millones de dólares antes de impuestos, lo que significa una tasa federal efectiva de menos del 6%.

Los ganadores y perdedores del impuesto

Según detalló CNBC, los mayores perdedores con la Ley de Reducción de la Inflación son:

  • Grandes corporaciones

Son las más afectadas. La ley también toma medidas enérgicas contra la práctica de permitir que las empresas anuncien un conjunto de cifras de ganancias a los inversionistas, mientras usan otro conjunto de números que incluyen vacíos fiscales para mostrárselos al gobierno. Esto sucede al aplicar la tasa del 15% a las ganancias de “tasa contable” que las empresas revelan a Wall Street, dice el Instituto Roosevelt de tendencia liberal. 

  • Farmacéuticas

El gobierno ahorrará 288.000 millones de dólares al negociar los precios de los medicamentos, dijo Moody’s, y eso es una victoria para las personas mayores, pero algunos expertos dicen que el cambio será más gradual y gradual de lo que muchos consumidores esperan.  Esto se debe a que la ley solo permitirá que Medicare negocie algunos medicamentos en los primeros años de su implementación.

  • Accionistas de empresas públicas

La ley impone un impuesto del 1% sobre la recompra de acciones, una táctica de finanzas corporativas que utilizan las empresas para aumentar las ganancias por acción al reducir la cantidad de acciones en circulación con exceso de efectivo. Las empresas del índice bursátil Standard & Poor’s 500 gastaron 850.000 millones de dólares en recompras el año pasado.

Por otro lado, hay algunos que ganan con esta nueva iniciativa. Son dos grandes grupos:

  • Automotrices

Como informó BAE Negocios, empresas como General Motors o Ford saldrán bien parados gracias a la Ley de Reducción de la Inflación, que dará una extensión del crédito fiscal al consumidor de USD 7.500 para la compra de vehículos eléctricos nuevos y la adición de un nuevo crédito de USD 4.000 para la compra de un vehículo eléctrico usado. El proyecto de ley limita el precio de los autos nuevos elegibles a 55.000 dólares, lo que deja afuera, por ejemplo, a Tesla y sus Model 3, S y X.

  • Servicios públicos y propietarios de viviendas

Alrededor de un tercio de las exenciones fiscales en el proyecto de ley, hasta 113.000 millones de dólares, son para extender los créditos fiscales para fomentar la construcción de plantas de electricidad renovable, que tienen cuatro veces más participación en el mercado estadounidense que hace una década más o menos. Las empresas de servicios públicos también se beneficiarán de la venta de energía adicional, ya que la electricidad alimenta más automóviles, camiones y electrodomésticos, gracias a las exenciones fiscales de la ley.