El Congreso de Perú aplazó nuevamente, en principio hasta este miércoles, el debate y la votación sobre el eventual adelantamiento de las elecciones generales para este año, reclamado por el gobierno y buena parte de la opinión pública como vía para solucionar la crisis política desatada en diciembre a partir de la destitución del presidente Pedro Castillo.

Paralelamente, el parlamento resolvió extender hasta el 10 de febrero el actual período legislativo, que le ponía límite a la posibilidad de celebrar los comicios este año.

La sesión del Congreso, que sufrió de este modo la tercera postergación consecutiva, quedó programada para hoy a las 11 (las 13 en la Argentina), informó su presidente, José Williams, en Twitter.

La decisión fue adoptada "con la finalidad de encontrar consenso entre la representación nacional y ante el pedido del presidente de la Comisión de Constitución", explicó Williams. El caso llegó hasta la OEA.

El debate había sido programado en principio para el lunes y aplazado sucesivamente para ayer a la mañana y para la tarde, en medio de febriles negociaciones entre las autoridades de la Comisión de Constitución y representantes de las diversas bancadas, que aún seguían sin haber alcanzado un consenso, según la radio limeña RPP.

De acuerdo con la legislación peruana, el adelantamiento de elecciones, que implica una reforma de la Constitución, debe ser aprobada por dos legislaturas anuales consecutivas y ayer finalizaba la primera, que fue extendida.

Si no se hubiera prorrogado ese período, la decisión sobre el anticipo de los comicios habría quedado postergada al menos por un año y habría sido imposible celebrarlos este año.

Los legisladores habían acordado reabrir el debate sobre el eventual anticipo de las elecciones a octubre de este año, después de que la semana pasada no se hubieran alcanzado en el pleno los votos suficientes para aprobarlo.

El adelantamiento de los comicios es visto por la mayoría de la opinión peruana como la forma más efectiva de contener las protestas que estallaron el 7 de diciembre pasado, tras la destitución de Castillo, y que dejaron decenas de muertos.

Los sucesivos aplazamientos del debate se debieron en buena medida a la sorpresiva decisión del bloque de Acción Popular (AP, de centro) de votar contra el adelantamiento de los comicios a este año.