Día tras día, en las redes sociales se repiten las fotos de los precios de la nafta en Estados Unidos, que está en niveles nunca antes vistos debido a la inflación creciente en el país. Mientras se multiplican las quejas, el presidente Joe Biden propuso hacer tres meses de "vacaciones de impuestos", es decir, una exención fiscal federal del combustible por noventa días. Sin embargo, muchos economistas advirtieron que esto será un alivio temporal que, a la larga, empeorará aún más el aumento de precios. 

“Al suspender el impuesto federal a la nafta de 18 centavos durante los próximos 90 días, podemos reducir el precio de la nafta y brindarles a las familias un poco de alivio”, dijo Biden. La idea del mandatario demócrata es que el gobierno deje de recaudar el impuesto (18 centavos por galón de nafta y 24 centavos por galón de diésel) hasta finales de septiembre, el período pico de conducción para las personas que salen de vacaciones de verano.

Con el precio de la nafta en alrededor de 5 dólares por galón (1,32 dólares el litro), gracias al aumento de la demanda, el aumento del precio del crudo y la guerra de Rusia en Ucrania, entre otros factores, existe un interés renovado en la propuesta. Para promocionarla, además, la Casa Blanca aseguró que estas "vacaciones fiscales" están diseñadas "para no tener un efecto negativo en el Fondo Fiduciario de Carreteras", que respaldan los impuestos al combustible. La suspensión de tres meses le costaría al fondo 10.000 millones de dólares, según la administración, pero la pérdida se compensaría con otras fuentes de ingresos.

“El presidente Biden entiende que una exención del impuesto al combustible por sí sola no aliviará el aumento de los costos que hemos visto”, dijo la Casa Blanca en un comunicado. Pero, agregó, "cuando la guerra en Ucrania está imponiendo costos a las familias estadounidenses, el Congreso debe hacer todo lo posible para brindarles a las familias trabajadoras un respiro". Parece poco probable que haya suficiente apoyo en el Congreso para hacer el cambio. Pero incluso si sucediera, los economistas dicen que la medida podría no marcar una gran diferencia para los conductores, y en realidad podría ser contraproducente para la economía.

Nafta sin impuestos: ¿solución o problema?

En primer lugar, suspender el impuesto federal de 18,4 centavos por galón le ahorraría a un conductor típico menos de 10 dólares al mes. Dicho de otra manera, el impuesto federal representa alrededor del 3% del costo de la nafta a 5 dólares el galón.

Por otra parte, Forbes criticó que la exención del impuesto a la nafta va en todas las direcciones equivocadas, porque aplicarlo significaría:

  • Aumentar el consumo en un momento de escasez de oferta, elevando así los precios antes de impuestos y empeorando el cambio climático

“Al hacer que la nafta sea más barata, eso permite que la gente compre más”, dijo Carola Binder, profesora asociada de economía en Haverford College. "Les está dando una reducción de impuestos y eso les da más para gastar en otros lugares. Entonces eso conducirá a más presiones inflacionarias en otros lugares", agregó.

El impuesto solo aumentaría las presiones inflacionarias en otros sectores
  • Disuadir a los consumidores de comprar vehículos más eficientes energéticamente, cuando el cuidado del medio ambiente es una de las banderas de Biden

Biden ya debe luchar entre las demandas a corto plazo de más energía y su objetivo a largo plazo de frenar el cambio climático. Pero reducir los impuestos sobre la nafta entra en conflicto con ambos. Solo aumenta la demanda de energía y fomenta el uso de combustibles fósiles.

  • Proporcionar ganancias inesperadas a los productores de petróleo, las mismas empresas a las que Biden estuvo criticando por aumentar los precios.

"Sería muy poco probable que los precios de la nafta cayesen más de un centavo debido a este cambio. Y las ganancias de las compañías petroleras aumentarían en miles de millones de dólares", dijo a NPR Jason Furman, quien se desempeñó como principal asesor económico del expresidente Barack Obama. y ahora está en la Escuela Kennedy de Harvard.

  • Eliminar temporalmente una fuente de financiación clave para las mejoras de infraestructura, a cargo del Fondo Fiduciario de Carreteras

Requeriría que el gobierno federal pida prestado más para pagar las mejoras a las rutas, puentes y puertos, lo que también aumentaría las presiones inflacionarias.

Críticas a Biden desde su propio partido

"Proponer una exención del impuesto al combustible puede generar pequeños beneficios políticos a corto plazo para Biden. Pero suspender el impuesto solo empeoraría la inflación", resumió Forbes.

Los demócratas, que tienen una pequeña mayoría en el Congreso, tampoco dieron un respaldo rotundo a la idea de Biden. El líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer, indicó que era poco probable que un proyecto de ley de este tipo avanzara.

"Los demócratas del Senado intentaron aprobarlo recientemente y fue bloqueado por los republicanos. Creo que lo más importante que podemos hacer para bajar los precios del gas es tomar medidas enérgicas contra la manipulación del mercado del gas por parte de las grandes petroleras", dijo a periodistas.

La propuesta de Biden no encuentra respaldo ni en su propio partido

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que no había garantía de que las compañías petroleras no se quedaran con los ahorros. "No necesariamente aterriza en el bolsillo del consumidor", dijo a periodistas en marzo.

Un análisis realizado por el Centro de Defensa de la Inversión en Transporte indica que, durante la última década, menos del 20% de los recortes de impuestos estatales a la nafta se transfirieron a los consumidores. 

También existe la pregunta de cuánto beneficia realmente a los conductores: si el impuesto federal a la nafta se suspendiera por el resto de 2022, alguien que maneja 19.000 kilómetros al año en un automóvil que promedia 40 kilómetros por galón solo ahorraría alrededor de 55 dólares.

“Es una manera de que los políticos finjan que están mejorando la situación, cuando en realidad la están empeorando”, escribió Maya MacGuineas, presidenta del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, una organización sin fines de lucro, en un artículo de opinión de febrero en The Hill. Además, MacGuineas predice que los productores de petróleo y las petroleras se tragarían cualquier ahorro al aumentar el precio antes de impuestos de la nafta. Las "vacaciones" no parecen ser la solución.