El expresidente de Brasil y candidato del Partido de los Trabajadores ( PT), Luiz Inácio Lula Da Silva, ganador de la primera vuelta en las elecciones de ayer, aseguró que "la lucha continúa hasta la victoria final" y celebró la chance de un futuro debate “cara a cara” con el mandatario Jair Bolsonaro antes del balotaje del 30 de octubre.

Después de que se conociera que la Presidencia se disputará en la segunda vuelta, Lula –saco oscuro y con su esposa al lado y Dilma Rousseff atrás- afirmó que en los días que quedan hasta el balotaje “habrá que conversar más con la gente y convencer a la sociedad” de qué es lo conveniente para el país.

El exmandatario, que obtuvo el 48,36 % de los votos frente a los 43,26 de Bolsonaro, exhortó a la ciudadanía a acordarse “lo que pasaba hace 4 años”.

"Todas las elecciones a las que me he presentado han sido en segunda vuelta, todas ellas. La segunda vuelta es la oportunidad para madurar las propuestas y para conversar con la sociedad", manifestó Lula desde su bunker en San Pablo, donde siguió los resultados de los comicios.

El líder del PT nunca había ganado en primera vuelta, ni en 2003 ni en 2006, cuando obtuvo su reelección, y en 1989 perdió en el balotaje ante Fernando Collor de Mello.
Ante sus seguidores, consideró que las próximas cuatro semanas servirán para "construir un abanico de alianzas para que gobierne".

Alimentos

Por su parte Bolsonaro afirmó que la mayor parte de la población tuvo una "voluntad de cambio" y adelantó que para la segunda vuelta buscará dialogar con la población de más bajos recursos, que que es la que más lo castigó en estos comicios, a raíz del aumento del precio de los alimentos.

"Entiendo que hay muchos votos que se debieron a la condición del pueblo brasileño, que sintió el aumento de los productos; en particular, la canasta básica de alimentos. Entiendo que hay una voluntad de cambio por parte de la población, pero hay ciertos cambios que pueden ser para peor", dijo a periodistas en el Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial de Brasilia.

“Intentamos durante la campaña mostrar ese otro lado, pero parece que no llegó a la capa más importante de la sociedad”, sostuvo Bolosonaro. Y agregó que "tenemos por delante una segunda vuelta en la que todo vuelve a ser igual, el tiempo de propaganda para cada lado será el mismo, y ahora vamos a mostrar mejor a la población, especialmente a la clase más afectada, que la situación es consecuencia de una guerra en el exterior, de una crisis ideológica también”.