Más de 15 millones de chilenos están habilitados para concurrir el próximo domingo a las urnas para decidir si aprueban o rechazan la nueva Constitución que podría sustituir a la actual Carta Magna, que es herencia del fallecido dictador Augusto Pinochet.

De acuerdo con las encuestas, el 'Rechazo' tiene una mayoritaria intención de voto que oscila entre el 46% y el 55%, en tanto que la del 'Apruebo' va del 33% al 38%, por lo que el margen de indecisos será fundamental para consolidar o modificar las tendencias.

La discusión pública ha sido intensa. Tanto, que la propuesta constitucional fue publicada en diversas editoriales, se convirtió en un 'best seller' y encabezó las listas de libros de no ficción más vendidos en el país, señala Rusia Today. También se vendieron ediciones digitales, en versión audiolibros o podcast, más la opción gratuita que se puede consultar en la página de la Convención y las millones de guías resumidas, impresas y distribuidas por el Gobierno en las calles.

Innovaciones

El plebiscito representa un reto para el presidente Gabriel Boric, quien apenas lleva cinco meses como presidente, ya que de la nueva Constitución depende parte de su programa de Gobierno, además de que fue uno de sus principales promotores antes de llegar al poder.

En tanto, los expresidentes se sumaron al debate que concentró la atención de la sociedad chilena. Michelle Bachelet se pronunció a favor; Eduardo Frei, en contra; y Ricardo Lagos manifestó sus reparos pero sin revelar el sentido de su voto. Solo Sebastián Piñera mantuvo el silencio, aunque la derecha en pleno elegirá el 'Rechazo'.

El documento –que consta de 388 artículos, a diferencia de los 129 que contiene la Carta Magna pinochetista– es innovador desde su integración, ya que es la primera vez que una Constitución es redactada por un órgano, la Convención, que fue democráticamente electa y tuvo igual número de mujeres y varones y representación de las diversidades sexuales y los pueblos indígenas. No hay ningún otro antecedente a nivel mundial.