El ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, sumó su opinión a la caldeada interna del Frente de Todos después de que La Cámpora apuntara contra el presidente Alberto Fernández y su equipo económico. El funcionario disparó que "el golpe se lo está haciendo Alberto a sí mismo", y consideró que el problema del Gobierno "no es económico, sino político". 

"Esta situación que estamos viviendo es ridícula y la advertí hace dos años. Este Gobierno no tiene un problema económico, sino uno político", analizó el funcionario de Axel Kicillof, y opinó especialmente sobre la frase que lanzó su par de Desarrollo Comunitario, Andrés "Cuervo" Larroque. "Cuando se refiere al Gobierno como 'nuestro', no sé a qué se refiere. La ambigüedad es la mejor manera de no decir nada", indicó.

"El golpe se lo está haciendo Alberto a sí mismo. Nada de lo que está pasando nos sorprende. Una cosa es el Gobierno y otra es el poder, que se legitima cuando se tiene la credibilidad y el respeto. Alberto ha perdido el respeto y gran parte de la credibilidad del pueblo argentino en su conjunto", agregó Berni en diálogo con Radio Rivadavia.

De esta forma, Berni también utilizó términos parecidos a los de los tuits que publicó este martes Cristina Fernández de Kirchner, en el que la vicepresidenta aseguró que "se podía ser legítimo y legal de origen y no de gestión", al rememorar cómo fueron los inicios del gobierno de Néstor Kirchner en 2003, y aseguró que decidieron que se iban a "legitimar gobernando".

En esa línea, remarcó que lo que le están pidiendo "hace dos años es que Alberto gobierne bajo la doctrina por la cual fue elegido. Cuando uno le dice que se equivoca se enoja y toma represalia". De hecho, el propio Fernández le contestó a Larroque: "Yo no soy dueño del Gobierno, el Gobierno es del pueblo".

La interna del Frente de Todos

Al mismo tiempo, el ministro provincial esquivó a la consulta sobre el rol de la vicepresidenta Cristina Kirchner en esta crisis oficialista. "La terquedad y esa miseria política de aferrarse a los cargos le está haciendo mal al Gobierno", agregó.

A eso se sumó el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández:  "Los tuits no sé lo que significan porque son crípticos, no sé lo que significa legitimidad de gestión, lo que sé es que cuando te pones la camiseta, salís a la cancha y jugás para un equipo. Eso es lo que sé", disparó.

El Jefe de Gabinete, Juan Manzur, intentó bajar los decibeles a la crisis: las diferencias en el seno del Frente de Todos "tienen que ver con la dinámica propia dentro de un espacio político", aseguró y señaló que "tampoco hay que darles mucha trascendencia". De hecho, subrayó que el Gobierno "trabaja en equipo" y afirmó que "el presidente Alberto Fernández es quien decide el rumbo de la gestión".

Por último, Berni dejó en claro que "no se puede ser un dirigente político con miedo y cobarde". "Algunos no entienden que la función pública es una función de servicio. Un Presidente que no actúa con coraje, que dice sí pero no, está especulando. Alberto Fernández es un Presidente que deja pasar oportunidades permanentemente", concluyó.