Después de una de las semanas más agitadas del Gobierno, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró este viernes el Cine Teatro Municipal de la ciudad de El Calafate, en Santa Cruz, junto a la gobernadora de esa provincia, Alicia Kirchner. En su discurso, la funcionaria adelantó: "No voy a revolear a ningún ministro, quédense tranquilos". Además, aseguró que la renuncia de Martín Guzmán fue "un inmenso acto de irresponsabilidad política y desestabilización" y "un gesto de inmensa ingratitud hacia el Presidente".

Durante la actividad, que constituyó la segunda aparición pública de la vicepresidenta en menos de una semana, la vicepresidenta celebró la apertura del Cine Teatro y criticó la renuncia de Martín Guzmán mientras ella daba un discurso. "Fue un inmenso acto de irresponsabilidad política y desestabilización institucional", aseguró.

En este sentido, resaltó que la renuncia también fue "un gesto de inmensa ingratitud hacia el Presidente" Alberto Fernández, que "lo había bancado como nadie" durante toda su gestión. "En el mundo como está, el país como está, hacer enterar al presidente de una renuncia por Twitter, nada más y nada menos que de un ministro de Economía no me parece bien", agregó

Además, recordó que, cuando Guzmán logró el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), "ella era la irracional", y que "la cuestión" de los medios y el establishment era "enfrentar a quienes no estaban de acuerdo con el acuerdo". "En Argentina hace mucho se discuten personas, y no políticas", consideró. "No tenemos que hablar de acuerdo a la cara que más nos gusta o conviene, sino de acuerdo a los datos", agregó.

Cristina Kirchner estuvo junto a Alicia Kirchner, Jaime Perczyk y Javier Belloni

Con la presencia de la gobernadora Alicia Kirchner y el ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, la vicepresidenta bromeó: "No voy a revolear a ningún ministro", dijo en referencia a cuando Alicia Kirchner fue ministra de Desarrollo Social. “No estoy promoviéndola a Alicia como ministra de Desarrollo Social, ella está muy bien acá en su provincia”, aclaró.

La vicepresidenta recordó que desde 2017 hablaba de la economía bimonetaria y aseguró que "cuando no pueden obligarte a devaluar, te provocan la brecha" cambiaria. "Si no los dejás sacar los dólares del país, estallan la economía. Esto ha sido así históricamente", lamentó Cristina Kirchner. 

En este sentido, dijo que la economía bimonetaria es "un problema estructural" del país. "Si no abordamos esto, no hay solución", advirtió. 

Por otra parte, habló de la licitación del gasoducto Néstor Kirchner, de la cual recordó su cuestionamiento a la empresa Techint, a cargo de un tramo del gasoducto. "Yo quiero ayudar, pero ayudar no es callarse la boca y esconder la mugre debajo de la alfombra. Se ayuda diciendo la verdad. Y si estoy equivocada, que me convenzan, pero no a fuerza de ‘nooo no hay que decir eso…' Con argumentos y razones me llevan a cualquier lado. Con trompadas y cachetadas, a ninguno", sentenció.

Finalmente, pidió "encontrar un punto de coincidencia común, porque si no, no va a haber Argentina para nadie". "Sin rencores, pero con muchas ideas, debemos autoconvocarnos para la construcción de una Argentina en paz que presupone además una Argentina con paz social", concluyó.

Programa PreViaje

Durante su discurso, la vicepresidenta resaltó distintos aspectos de su gestión de Gobierno, y comenzó con el programa PreViaje. Para su próxima edición, que comenzará en los próximos meses, pidió que el Gobierno "convoque a la Cámara Hotelera y Gastronómica para acordar políticas de precios".

"El que no quiera fijar precios, yo digo: 'Vos no estás adherido al PreViaje y a vos no te liquidamos'. Es simple. Se puede hacer y se debe hacer", agregó.

En este sentido, ponderó que ese programa fue una política fiscal expansiva y una política monetaria emisiva: “No condenemos a las cosas per se dogmáticamente. Veamos donde están bien y dónde están mal. Alejémonos de los dogmas, de derecha y de izquierda”, dijo. 

Discurso de Cristina hoy

Cristina Kirchner arribó ayer a la noche a la ciudad y está previsto que el domingo regrese a la ciudad de Buenos Aires, según señalaron desde su entorno. Esta semana, la funcionaria se reunió con Alberto Fernández, después de meses de tensión, para analizar la gestión y los cambios en el gabinete.

El sábado pasado, la vicepresidenta encabezó un acto en homenaje a Juan Domingo Perón, en donde volvió a usar la metáfora de la lapicera para resaltar la necesidad de gobernar y respondió a Alberto Fernández, quien había declarado que "el poder no pasa por quien tiene la lapicera, sino por la capacidad de convencer". "A la gente hay que persuadirla con hechos", destacó Cristina, y agregó: "Perón cazó la lapicera y no la largó más, y la usaba en función del pueblo. Se la pasó firmando, firmando y firmando".

Durante el acto, además, se firmaron convenios con universidades nacionales para dictar carreras y tecnicaturas en el Centro de Universidades Nacionales de El Calafate.

Previo al inicio del evento, la vicepresidenta recorrió obras de artistas locales en el mismo centro cultural donde se inauguró el primer cine de la ciudad con 350 butacas.