La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner salió a hablar ante la multitud que se congregó frente a su domicilio en el barrio porteño de Recoleta, luego de una tarde de tensión ya que la policía de la Ciudad reprimió a manifestantes que quisieron quitar las vallas que bloqueaban el acceso a la vivienda.

Cristina Fernández habló desde un escenario improvisado en la esquina de Juncal y Uruguay cuando la Policía de la Ciudad se había retirado de la zona, por decisión del Gobierno porteño, tras una conversación con los funcionarios de Seguridad de la Nación.

Poco después de las 22.00, la ex mandataria se subió al escenario y denunció "hostigamiento, cinismo y perversión" de parte de los dirigentes de la oposición que quiere "exterminar al peronismo".

"Lo han intentado todo, las peores violencias. La desaparición de miles de compatriotas, porque no aceptan que el pueblo quiere expresarse y reclamar cosas distintas", dijo.

Cristina le reclamó a los dirigentes opositores, "ahora que se acercan las elecciones, que "dejen de competir entre sí a ver quién odia más y quien le pega más a los peronistas, quién es más duro, quién castiga más las movilizaciones populares".

Reiteró que esta noche que “el Partido Judicial le pidió 12 años de condena por cada uno de los mejores años que vivió el pueblo argentino”, y remarcó que hubo desde el martes manifestaciones en todo el país, pero que en “el único lugar donde se produjeron escenas de violencia fue en la Ciudad de Buenos Aires”.

“La violencia fue provocada por odio al peronismo. No toleran el amor y a la alegría de los peronistas”, puntualizó, mientras la militancia la vivaba y expresaba consignas contra el macrismo.