Con imágenes aéreas cartográficas tomadas entre los años 1970 y 1980, correspondientes a 82 sitios donde funcionaban centros clandestinos de detención, la provincia de Buenos Aires digitalizó el material para sumarlo al Archivo Provincial de la Memoria y contribuir al resguardo documental del accionar del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívica y militar.

Se trata de un trabajo realizado por la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires ( ARBA) como parte del proyecto que desarrolla con la Subsecretaría de Derechos Humanos bonaerense

Hasta el momento, la Agencia de Recaudación digitalizó imágenes de unos 82 lugares históricos vinculados con el terrorismo de Estado, en su mayoría centros clandestinos de detención, y prevé avanzar progresivamente hasta identificar un total de 233 sitios, ubicados en 41 distritos del territorio bonaerense.

Las imágenes fueron obtenidas del archivo de planos de Catastro y Geodesia de  ARBA que, respecto de la década del ‘70, posee fotogramas correspondientes a vuelos aerofotogramétricos realizados en 1970, 1972, 1978 y 1979. Este tipo de fotografías se utilizaban en la época como base para desarrollar cartografía y contar con información territorial.

El director de ARBA, Cristian Girard, destacó que la decisión significa "un aporte para avanzar en nuestro organismo con las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, en el marco de la tarea que llevamos adelante con las distintas áreas que dependen del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia”.

“Son fotogramas aéreos de la década del ´70 que resultan muy importantes desde una perspectiva histórica, porque contribuyen a identificar sitios de la memoria y, a la vez, representan un registro documental que queda a disposición de todo el pueblo bonaerense a través del Archivo Provincial de la Memoria”, explicó Girard.

Las fotografías permite ver la morfología de los centros clandestinos, y observar detalles que el paso del tiempo fue borrando. "Esto es muy valioso a la hora de reconstruir los hechos, porque suele suceder que en los testimonios se tomen como referencia lugares, objetos o construcciones que hoy desaparecieron y facilitan la identificación de los sitios y contribuyen para avanzar con la verdad y la justicia”, sostuvo.

Imágenes adulteradas

En el transcurso de la labor de digitalización se detectó que algunos de los rollos tomados en los años ‘70 habían sufrido alteraciones, lo que afectó específicamente ciertas imágenes tomadas entre 1976 y 1979. De ese período, sólo un rollo de 1978 se mantenía intacto.

Respecto de ese material dañado intencionalmente, Girard puntualizó que “durante la dictadura se intervenían los rollos, tachando o dañando las partes donde se visualizaban los centros clandestinos de detención, para evitar que se pudieran identificar en las imágenes. Así que realizamos un trabajo muy intenso de reconstrucción, cruzando información de rutas y vuelos, para encontrar otros fotogramas de esas zonas que faltaban”.

Proyecto de digitalización de planos

El director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard; la gerenta general de Catastro y Geodesia de la Agencia de Recaudación, Gabriela Novak; junto a trabajadores del Departamento de Archivo de Planos.

El archivo de planos de Catastro y Geodesia, que depende de  ARBA, cuenta con 780 rollos negativos de aerofotogrametría, con imágenes de diferentes puntos del territorio bonaerense tomadas entre 1939 y 1997, a lo largo de 260 vuelos.

Los rollos contienen alrededor de 150.000 fotogramas originales y constituyen el único archivo con este tipo de información en la provincia de Buenos Aires. Por eso, a la par del trabajo conjunto con Derechos Humanos,  ARBA proyecta avanzar en los próximos meses con la digitalización de todo ese material para garantizar su conservación.

Esa labor está a cargo de un equipo técnico que dirige la gerenta general de Catastro y Geodesia de la Agencia de Recaudación, Gabriela Novak, que este año comenzará el proceso de digitalización de los rollos para almacenarlos posteriormente en los servidores del organismo, de manera de posibilitar su acceso y visualización a través de una aplicación web.

Dado que el material tiene una vida útil que no supera los 80 años, las tareas se iniciarán con los rollos tomados entre 1939 y 1950, ya que se encuentran en riesgo directo de degradación.