El incremento sostenido de precios continúa con su efecto de corrosión salarial sin pausas. Su registro de julio con el 7,4% marcó un récord para la mayor inflación de los últimos 20 años, el desglose reveló alzas en el rubro vestimenta del 100% anual y del 80% en alimentos según consignó un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav).

En efecto para términos interanuales, por encima del promedio de julio, esa universidad reseñó a las prendas de vestir (+105,8%), Prepagas (+96%), restaurantes y hoteles (+94%), uno de los sectores más golpeados por la pandemia, azúcar chocolates y golosinas (+82,5%), entre otros.

“El aumento de los precios en alimentos se encuentra siempre por encima del aumento general de precios al consumidor, a excepción del período entre octubre del 2021 y enero del 2022” acotaron.

Sin precisiones sobre acuerdo de precios y salarios, además del encuentro pendiente de Gobierno, empresarios y sindicatos, el único dato fehaciente de mejora salarial tuvo lugar en el Consejo del Salario (CNS). Donde el haber mínimo se incrementó un 21% hasta noviembre y ese mes, donde tendrá nueva revisión llegará a $57.900.

Al respecto el único voto en contra de esa mejora fue desde la CTA Autónoma, que posee un Observatorio de Derecho Social que analiza todas las variables salariales y mocionó en el CNS aumentar el SMVM un 95% anual. analizó el escenario salarial desde su postura planteada ante el CNS por una mejora del 95% anual.

“El 95% fue calculado a partir de las proyecciones del Relevamiento de Expectativas del Mercado del BCRA, estimado en un 90% entre marzo de este año y febrero de 2023, y un 5% adicional para que la actualización se ubique por encima de la inflación", dijeron desde la CTAA.

En cuanto a las últimas medidas del ministerio de Economía al respecto de sectores específicos, desde la secretaría de Políticas Educativas de la CGT su titular Sergio Romero (UDA) manifestó que los recortes dispuestos al sistema educativo se contrastan con las expectativas del gremio educativo, “lo que esperábamos era mayor inversión para sacar a los miles de docentes que se encuentran bajo la línea de pobreza”.

También los educadores del sector privado nucleados en el Sadop manifestaron su preocupación y declararon el estado de alerta y movilización ante los recortes definidos por el Gobierno. La cuestión salarial atraviesa el sector público además de la enseñanza, en efecto desde ATE su adjunto nacional Rodolfo Aguiar le reiteró a este medio que el Gobierno no encuentra el modo de atenuar el incremento sostenido de precios y un control efectivo a los formadores de precios.

Con visión crítica de la actualización del haber mínimo “lo tomamos como referencia porque es donde el Gobierno puede y debe tomar decisiones para defender a los más vulnerables. El Salario Mínimo como piso, debe superar la línea de pobreza ser obligatorio para todas las provincias y municipios" y enfatizó que hoy existen millones de estatales por debajo de la línea de pobreza.