Mientras enfrenta cuestionamientos de propios y ajenos, el ministro de Economía, Martín Guzmán, se presentó en el tradicional Foro Llao Llao, en donde convocó a los empresarios a "construir colectivamente una sociedad que sea más justa" y se posicionó por fuera de la interna: "Mi función es dedicarme 100% a la gestión", dijo.

En el encuentro, del que ayer participaron figuras como Mauricio Macri, Javier Milei y Horacio Rodríguez Larreta, el funcionario defendió el impuesto a la "renta inesperada" frente al rechazo industrial y enfatizó frente a empresarios: "Si el crecimiento económico no es compartido, no es progreso". 

“Tenemos que construir colectivamente una sociedad que sea más justa, que tenga una distribución donde el crecimiento se comparta al mismo tiempo en el que se alienta a la inversión”, pidió el ministro a los empresarios. 

En este sentido, Guzmán remarcó que “cada vez que Argentina tuvo un período en el cual hubo un crecimiento económico que no se distribuyó de forma razonable, no se pudo sostener en el tiempo”.

Por otra parte, el funcionario destacó que “ha sido muy importante para la Argentina poder ir transitando los procesos de resolución de deudas externas” y volvió a hablar del aumento generalizado de precios como un fenómeno mundial: “La inflación se ha convertido en la principal problemática a nivel global”, enfatizó.

Guzmán, durante la presentación en el Llao Llao

Impuesto a la renta inesperada

Guzmán habló sobre una presentación titulada “Situación económica, perspectivas y oportunidades”, y la mayoría de las preguntas que recibió fueron sobre el impuesto a la "renta inesperada", que enfrenta un rechazo generalizado de empresarios.   "Si el crecimiento económico no es compartido, no es progreso; una sociedad que en serio no busca encontrar mecanismos para crecer en forma equitativa va a estar condenada a la ausencia de progreso", afirmó el ministro.

Guzmán se mantuvo firme y aseguró que seguirá adelante con el proyecto, aunque también se analiza que podría ponerse en marcha por medio de la AFIP y no de una ley. Asimismo, planteó que se trata de "una situación excepcional, que nos genera un problema como sociedad, un problema distributivo. Esto se debe hacer de una forma que no desaliente la inversión, sino que la aliente".

"No solamente se busca identificar, sino que, si ese mismo componente se reinvierte, la contribución sería menor, buscando alentar la reinversión de esa renta", completó.

Según contó La Nación, los empresarios le sugirieron que si se baja la presión tributaria, llegarán más inversiones, a lo que Guzmán contestó que los balances de las empresas estaban a la vista y que eso no había ocurrido durante la gestión anterior. “Nos les fue bien con ese modelo”, dicen que respondió.

Además, prometió reuniones de consenso con los empresarios, como aseguró que se harían hace dos semanas, cuando se anunció la medida junto al nuevo bono para jubilados, monotributistas y trabajadores de la economía informal.

El titular de Palacio de Hacienda fue el único integrante del Gobierno y el oficialismo invitado a esta tradicional cumbre de dueños de empresas que se hace desde 2012 y que tiene al dueño de IRSA y también socio del icónico hotel de Bariloche, Eduardo Elsztain, como anfitrión. Fue acompañado por Melina Mallamace, jefa de Gabinete; Roberto Arias, secretario de Política Tributaria; Sergio Chodos, director ejecutivo por Argentina ante el FMI; Rodrigo Ruete, subsecretario de Relaciones Institucionales, y su equipo de comunicación.

La interna del Frente de Todos

El ministro de Economía dejó ayer una frase, después replicada por la cartera en su cuenta oficial de Twitter, que apuntó contra algunos funcionarios que lo criticaron: “Yo me dedico a usar cada minuto que tengo en gestiones políticas para mejorar la vida de nuestra gente”. La declaración llega después de los fuertes cuestionamientos que Guzmán enfrenta hace tiempo, y que en el último tiempo se multiplicaron tras los datos de inflación. 

Andrés "Cuervo" Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires y líder de agrupación kirchnerista La Cámpora, había disparado que "a Guzmán no lo votó nadie", mientras que la jefa del bloque del FdT en el Senado bonaerense, María Teresa García, declaró que tanto Guzmán, como su par del  ministerio de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, "cumplieron una etapa" en el Gobierno.

Pese a las críticas, Guzmán ya es uno de los ministros que más duró en el cargo desde 1999, con dos años y casi cinco meses de gestión, el doble del promedio general. "Mi función no es inmiscuirme en disputas de poder", había resumido Guzmán esta semana. “El Presidente me dio la responsabilidad de, en un momento muy difícil de nuestra historia, poder conducir un proceso que permita sanar las heridas que le dejaron a la Argentina. Y esa es mi responsabilidad”, agregó en un evento en Neuquén.