El Gobierno nacional y los dirigentes del Frente de Todos mantuvieron un fuerte contrapunto con los referentes de Juntos Por el Cambio luego de que la ciudad decidiera vallar las inmediaciones de la casa de la vicepresidenta Cristina Kirchner, que provocó que se multiplicara la concentración en la zona de Recoleta, con forcejeos que fueron reprimidos por la policía.

La tarde del sábado estuvo marcada por la tensión que recién desaceleró al anochecer luego de que las fuerzas de seguridad porteñas se retiraran a una zona más alejada. Antes, el presidente Alberto Fernández, la propia vicepresidenta y los principales referentes del oficialismo habían cuestionado en duros términos la represión en la Ciudad.

Desde Juntos por el Cambio, en tanto, se respondió con un comunicado conjunto, declaraciones de varios de los principales referentes como el ex presidente Mauricio Macri, y una declaración del jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, quien pidió al oficialismo no echar "nafta al fuego" y que la vicepresidenta le indique a su militancia que se retire.

Manifestantes que respaldan a Cristina se quedaron frente a su domicilio como señal de apoyo a la vicepresidenta y luego de los incidentes que se produjeron cuando un grupo de personas derribó las vallas que rodeaban la zona y fueron reprimidos por la Policía de la Ciudad.

La marcha hacia la vivienda de la vicepresidenta se convirtió en multitudinaria cuando comenzó a expandirse la noticia de que la zona había sido rodeada por un vallado. La propia vicepresidenta dio a conocer un mensaje en el cual cuestionó que se hubiera sitiado los alrededores de su domicilio.

Por ese motivo, las marchas que estaban convocadas en los principales parques de la ciudad fueron levantadas para converger hacia Recoleta, donde se encuentra el departamento porteño en el que vive Cristina Fernández.

En ese contexto, subió la tensión con los incidentes cerca de la casa de la exmandataria luego de que manifestantes tiraran las vallas ubicadas en las inmediaciones. La Policía de la Ciudad reprimió a las personas convocadas con camiones hidrantes, gases lacrimógenos y balas de goma. 

El Gobierno porteño había colocado esta mañana un vallado alrededor de su domicilio y Cristina lo repudió. "La lógica del señor (jefe de Gobierno Horacio Rodríguez) Larreta es la misma lógica del partido judicial. Para los macristas: cuidado y protección. Para los peronistas: vallas, infantería de la Policía de la ciudad y hasta palos, gas lacrimógeno y gas pimienta como la noche del lunes. Lo dicho ese día por la noche: nunca fueron ni serán democráticos", publicó en su página web personal la funcionaria. 

El Frente de Todos había convocado una serie de actos y movilizaciones para este sábado por la tarde en las plazas de la Ciudad y algunos municipios del Conurbano. Con la noticia del vallado, la cita se cambió para la Plaza Vicente López, cerca de la casa de Cristina Fernández, quien también rechazó el bloqueo.

Así, la vigilia que empezó este lunes y duró toda la semana culminó con incidentes en la zona de Recoleta: Juncal, entre Paraná y Uruguay. La concentración, que fue ampliamente masiva, tuvo enfrentamientos con la policía, piedrazos y algunas personas heridas.

El masivo apoyo se dio luego de que los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola pidieran prisión por 12 años y la imposibilidad de ejercer cargos públicos para Fernández de Kirchner, por su imputación en la causa conocida como "Vialidad". 

La respuesta del Gobierno porteño 

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires defendió la decisión de colocar el vallado en los alrededores de la cada de la vicepresidenta para impedir que se mantuvieran la manifestación permanente, según destacó el jefe de Gabinete de la Ciudad, Felipe Miguel.

Tras las declaraciones del funcionario, la Mesa Nacional de la coalición opositora, Juntos por el Cambio, dio a conocer un comunicado en el que respalda el accionar del Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta y reclama por el mantenimiento de la "paz social".

El comunicado fue respaldado por dirigentes de los principales aliados del PRO, que gobierna la ciudad de Buenos Aires.  El radicalismo difundió desde su cuenta de Twitter el comunicado de la Mesa de Juntos por el Cambio "expresando su más profundo repudio a la violencia ejercida por manifestantes y funcionarios kirchneristas en el barrio de Recoleta".

Desde la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, presidente del espacio que lidera Elisa Carrió, sostuvo: "Quieren impunidad, contestemos con justicia. Quieren violencia, contestemos con paz. Quieren llevarnos al pasado, contestemos que queremos un futuro, donde la impunidad y la violencia no tienen lugar".

"No les alcanza con amenazar a la justicia, amenazan la seguridad de los vecinos de la Ciudad. Instigarán en busca de cualquier reacción que justifique el caos e intentarán responsabilizar a Rodríguez Larreta. Prácticas recurrentes en nuestra historia, que sabemos dónde terminan", apuntó.