El creador de Microsoft, Bill Gates, anticipó que con la vacuna podrá volverse a “lo más parecido a la normalidad” pero que su distribución no será pareja, por lo que en Estados Unidos y los países más ricos deberían “ser capaces de acabar con esto para finales de 2021, y para el mundo en general para finales de 2022”.

Gates de todas maneras se mostró “emocionado” con un nuevo tratamiento experimental con resultados preliminares que consiste en un cóctel de anticuerpos monoclonales, anti virales y dexametasona. “La reducción en la tasa de mortalidad allí podría ser bastante alta, y habrá un gran volumen para fin de año, al menos en los países ricos” pronosticó.

Este conjunto de tratamientos fue el que se le aplicó al presidente estadounidense, Donald Trump, cuando concurrió al hospital militar hace dos días. 

El multimillonario fue uno de los primeros que anticipó una posible pandemia como problemática internacional a enfrentar desde la fundación Gates, y la puso como uno de los desafíos de la humanidad para sobrevivir. Gracias a estas declaraciones fue víctima de muchos creyentes de las conspiraciones. 

Por eso, también se anticipa a otra de las principales preocupaciones a nivel mundial: las campañas antivacunas. “En los Estados Unidos, ya deberíamos estar pensando en qué voces ayudarán a reducir la vacilación. El CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU) que normalmente habla sobre estas cosas aún no ha tenido tanta visibilidad” sostuvo Gates.

El empresario analizó que si los datos sobre la seguridad y la eficacia de las vacunas son lo suficientemente claros y transparentes cree que “habrá suficiente gente interesada" en vacunarse. “Luego construirás esa confianza a medida que más y más personas estén tomando la vacuna y obteniendo buenos resultados”, señaló.
Por último, Gates también fue cauteloso con la inmunidad de la vacuna: “Estos primeros desarrollos probablemente serán “un parche” que proporcionarán inmunidad a corto plazo” vaticinó, pero que con el tiempo que esta vacuna dará, el mundo puede permitirse “bastantes fracasos y aun así tener algo de bajo costo y larga duración” más adelante.