Por Gerardo Prat

*Desde  Hollywood / Especial para BAE Negocios

Si es difícil, como hijo, recibir órdenes de un padre, imagínense lo intrincado que puede ser, como padre, ser dirigido por un hijo; máxime cuando este padre es Edward James Olmos. Sin embargo, para el veterano actor que, desde Miami Vice en los ´80, ha entretenido a varias generaciones, todo lo que hace su hijo le produce orgullo.

Edward tuvo dos niños; Bodie y Mico, antes de divorciarse de su primera mujer en 1992. Pero luego adoptó otros cuatro, entre ellos Michael.

Michael Olmos, quien a sus 49 años tiene cinco largometrajes en su haber, ha tenido el placer de dirigir a su padre, al menos durante un episodio de la cuarta temporada de Mayans M.C., la serie spinoff de Sons of Anarchy, estrenada recientemente.

Durante nuestra entrevista, a este famoso padre, ganador de dos Globos de Oro, le sobraban palabras de reconocimiento para con su hijo adoptivo. “Trabaja muy, muy bien. Y sabe lo que está haciendo. Es la primera vez que hace televisión y para mí ha sido un placer porque, más que nada, él es un escritor. Y para dirigir bien, uno tiene que escribir bien. Cuando Michael dirige puede ayudar mucho a la historia, porque entiende los pormenores del guion. Eso para mí es lo más importante" comenzó la charla.

"Cuando Michael dirige puede ayudar mucho a la historia, porque entiende los pormenores del guion" - Edward J. Olmos

Y sumó: "Cuando fue a Columbia University, en New York, tomó clases de escritor. Además, para ser un buen director, hay que entender muy bien la actuación. Y por eso también estudió actuación durante dos años con el Maestro Sanford Meisner. Eso lo hace un director integral. Y, como persona, bueno… Es un hombre de calidad, humilde, que hace escuchar su voz. Y todo eso lo plasma en su trabajo”.

El legado inevitable 

Durante toda la entrevista, Michael se mantiene a unos centímetros detrás del veterano actor, tal vez en inconsciente actitud de respeto. Y ante la pregunta de si Edward se dejó dirigir por él, su sonrisa es la de un hijo que admira a su padre. “Oh, sí, se deja. Pero ya sabes, él es un gran artista. Y la verdad es que soy yo quien se deja guiar. Porque él ya sabe lo que tiene que hacer. Además, cuando tú eres un director invitado, como en este caso, todos los actores ya conocen a sus personajes, especialmente en una cuarta temporada. Así que todo lo que yo puedo hacer es hablar con ellos sobre las escenas y trabajar con la actuación. Pero, por así decirlo, no hice mucho más que darle al botón de grabar”.

“Oh, sí, él se deja dirigir. Pero ya sabes, él es un gran artista. Y la verdad es que soy yo quien se deja guiar. Porque él ya sabe lo que tiene que hacer" - Michael Olmos

El joven Olmos, como la mayoría de los latinos nacidos en los Estados Unidos, entiende el español, pero, quizás por timidez, prefiere no hablarlo. Sin embargo, no por eso carece de seguridad a la hora de diferenciarse de su padrazo. “Hay varias cosas que yo aporto en la relación profesional entre ambos. Él me enseñó que lo más importante es la historia en sí. Y que, por lo tanto, hay que poner la cámara donde está la historia. Y yo a eso le agrego la pasión y el entendimiento del género" explica sobre su dinámica de trabajo.

"El caso de Mayans M.C. es un excelente ejemplo. Yo siempre coleccioné comic books. ¡Y qué bueno que lo hice! (y hace aquí una pausa para deslizar una ironía) … A pesar de que todos se reían de mí. O sea, traigo a la mesa un aspecto distinto, y lo sumo a su actuación, que es más seria y realista. Y en ocasiones lo sacudo un poco y le muestro algo nuevo. Él a veces dice ´No´, pero a veces también dice ´¡Guau!, eso es interesante´” recordó.

Más allá de lo que siempre se aprende de los jóvenes, la actuación de Edward, como de costumbre, no deja mucho lugar para la crítica. En su actual papel de Felipe Reyes, en Mayans M.C., el experimentado actor retrata a un ex-patriarca en decadencia que busca reconciliarse con sus hijos, para alejarlos del mal camino; un personaje oscuro, que le aporta peso dramático a una serie de bandas de motoqueros en la que predominan la acción y la violencia.

JD Pardo y Edward James Olmos, en Mayans M.C.

“La trama y los guiones son muy fuertes y de mucha calidad. Y la historia que estamos haciendo es muy oscura. Pega en una realidad que de veras está pasando hoy. Es algo que parece salido de los periódicos. Y dentro de esa realidad, la de Felipe es una tragedia total. Este año, mi personaje está pagando un precio muy caro, un karma muy desgraciado. Es la primera vez que hago algo tan dramático”, reconoce el mayor de los Olmos.

Poder y orgullo latinos

Hijo de padre mexicano y madre mexico-americana, Edward conoce muy bien el drama de los latinos. Tal vez por eso se transformó en uno de los activistas más importantes en favor de la latinidad en Hollywood. No solo co-fundó el Festival de Cine Latino de Los Ángeles (LALIFF, por sus siglas en inglés), que continúa desde 1997, sino que también fue el creador de Latino Public Broadcasting, una fundación para producir contenidos que reflejen estas raíces en televisión.

La serie que lo lanzó a la fama: "Miami Vice" junto a Don Johnson y Philip Michael Thomas.

En Mayans M.C., precisamente enmarcada en un club de motociclistas latinos, casi todos los actores son hispanos. Y la participación de Michael suma otro punto a una causa que el Señor Olmos viene peleando durante décadas.

“Nuestra comunidad está produciendo contenidos de una calidad artística excelente en Latinoamérica y en los Estados Unidos. Y es cierto que somos todos diferentes (un argentino tiene idiosincrasia diferente a un español o a un mexicano). Sin embargo, todos compartimos un idioma y una cultura riquísimas. ¡Somos más de un billón de personas cuya primera lengua es el español! Y aquí, en EEUU, hay una realidad muy fuerte que nos une aún más" describe Edward.

"Pero a pesar de eso, y de cara a la industria cinematográfica, los proyectos que nos representan cada año son escasos; se pueden contar con los dedos de una mano. Por eso, entre otras cosas, los hispanos tenemos que tener nuestros propios estudios de grabación. Y, sobre todo, tenemos que unirnos porque ya somos muchos, vamos a ser muchos más, y nos tienen miedo” sentencia.

"¡Somos más de un billón de personas cuya primera lengua es el español! Y aquí, en EEUU, hay una realidad muy fuerte que nos une aún más" - E.J.O

A sus 75 años, esta leyenda de Hollywood no cuelga los guantes. Y aunque Michael tal vez no siga los pasos de su padre como actor, ni incluso como activista, una cosa es segura: esta familia de talentos nos recuerda lo que reza aquel viejo refrán: “Un fruto… nunca cae lejos del árbol”.

G.P

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