HBO necesitaba dragones: el estreno de la precuela de Game of Thrones, La casa del dragón, resultó un absoluto récord para la señal de cable premium y la plataforma de streaming HBO Max. Sumados ambos, logró el pasado domingo que 9,9 millones de espectadores volvieran a Westeros a ver qué pasó (antes) con la familia Targaryen, 172 años antes de la reina de los dragones Daenerys.

La comparación de números es importante. Es cierto: el debut de la última temporada (la octava) de Game of Thrones tuvo más de 17 millones de espectadores. Pero eso fue en 2019, después de ocho años (debutó en 2011) de paciente construcción de audiencia. De hecho, el debut del primer episodio de la serie tuvo 4,2 millones de espectadores, y fue una cifra importantísima. Game... se convirtió en un fenómeno rápidamente y fue creando cada vez más espectadores y, mucho más importante, suscriptores. De hecho, HBO llegó a elogiar la piratería: por cada persona que veía un episodio de temporadas anteriores de modo "pirata", se creaba un suscriptor para lo que vendría, todo ayudado por la idea de sumarse a la conversación digital (que HBO supo explotar de  gran forma).

La franquicia Game of Thrones es, por lejos, la más fuerte de HBO. Para tener una dimensión clara, la segunda serie más importante de la firma es Euphoria, que crece temporada a temporada. Su debut este año, en febrero, marcó 2,4 millones de espectadores. Y es la segunda serie más vista de la firma.

De allí que en Warner (hoy Discovery-Warner), la casa matriz de HBO, haya alegría y respiración: aparentemente, la precuela de la serie tuvo aceptación suficiente como para augurar la continuación de la franquicia y que otros spin-offs (hay varias ideas en marcha) y precuelas puedan desarrollarse. Es interesante porque la serie, que terminó superando en arco narrativo a las novelas de George R.R. Martin que le dieron origen (aún los fans literarios esperan la próxima entrega), se ha transformado solo por su desarrollo televisivo en una marca de la casa que, además, puede vender merchandising y una enorme cantidad de productos derivados.

Nada mal en la era de las exclusividades, cuando gran parte de la competencia entre plataformas y empresas audiovisuales consiste en qué marcas tiene cada una y no cede a las demás. Pero ahora hay que ver qué sucede en la segunda semana, si la novedad permanece o si la serie mantiene su atractivo y arrastre con el correr de los episodios. Los dragones pasaron solo la primera prueba de fuego.

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Leonardo Desposito

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