Los métodos de capacitación y formación evolucionan de manera permanente, tanto dentro como fuera de las organizaciones. De este modo, los avances y las tendencias que se imponen en la sociedad se reflejan también al interior de las empresas.

En ese contexto, y sin quitar valor a la formación tradicional o certificada, que continúa cumpliendo un rol fundamental, comienza a ganar terreno el aprendizaje informal como una nueva forma de aprendizaje participativo, a tal punto que distintos países ya lo reconocen oficialmente a la hora de llevar a cabo una evaluación profesional.

Cuando hablamos de aprendizaje social en las empresas, el uso de las redes sociales es un factor clave porque sirve tanto para hacer más fluida la comunicación entre alumnos y capacitadores como para ajustar los contenidos y objetivos.

De este modo, el aprendizaje social enriquece notablemente la experiencia del aprendizaje informal, haciendo que los conocimientos circulen entre los equipos, más allá de cómo hayan sido adquiridos originalmente. Es decir, pasan del ámbito informal al formal y viceversa.

Como seres sociales que somos, funcionamos mejor cuando nos sentimos parte de un grupo, interactuamos, nos relacionamos, incluso le enseñamos algo a otro integrante. Es así como la implementación del aprendizaje social puede ser favorable también para incrementar la satisfacción de los empleados, el compromiso y su vinculación con la organización.

Esta nueva dinámica, que los colaboradores encuentran más amigable, práctica y atractiva, hace posible que surjan de manera natural los debates e intercambios y se facilite la resolución de problemas, llegando finalmente al objetivo de que los alumnos adquieran y retengan más conocimientos.

Gracias al método de aprendizaje social, los participantes tienen la posibilidad de crear comunidades de capacitación utilizando diversas opciones de medios y plataformas. Esto convierte a la formación online en una alternativa más eficiente, que fortalece la colaboración y la participación entre los usuarios.

Teniendo en cuenta que el 90% de lo que aprendemos lo adquirimos mediante aprendizaje informal, la implementación de herramientas para el aprendizaje social ya dejó de ser una elección para las empresas y se transformó en una necesidad. La tecnología está disponible y las experiencias desarrolladas hasta el momento han sido exitosas, por lo que sin dudas su implementación continuará consolidándose.

* Marketing & Communications Manager de Cegid América Latina