Desde 2020 con la histórica creación de la Gerencia de Género, Diversidad y Derechos Humanos, el Banco de la Nación Argentina (BNA) lleva adelante un fuerte proceso de reformas culturales e institucionales: comenzó un camino de institucionalización del enfoque de género y diversidad que busca transversalizar estas perspectivas dentro del banco.

Lo hace a partir de una mirada integral del sistema financiero a partir del cual creó nuevos productos y servicios con los cuales el BNA, como banca pública nacional, marca la agenda sectorial con una política inédita entre los bancos del país.

En 2021 se sumaron 1,2 millones de personas humanas a la titularidad de cuentas bancarias. Ello implicó que el 95,3% de la población adulta o 33,3 millones de personas accedan a una cuenta para realizar pagos, enviar y recibir dinero y canalizar ahorros e inversiones, según datos del Banco Central, demostrando así niveles de bancarización equiparables a los de las economías desarrolladas. A pesar de eso, queda un camino por recorrer respecto de la inclusión financiera.

Nuestro objetivo es consolidar un banco libre de discriminación y violencia, que garantice igualdad de trato, oportunidades y resultados a todas las personas que trabajan o interactúan con él.

Poniendo la mirada en ese horizonte, asumimos desde el BNA el compromiso de garantizar una inclusión financiera de calidad a todas las personas, entendiendo las especificidades y potencialidades de cada segmento y, por lo tanto, la pensamos desde una óptica que reconozca los beneficios de una bancarización accesible y sostenible.

Con estas iniciativas el banco más grande e importante de la Argentina, con un capital humano de 17.600 personas empleadas en 757 bocas de atención distribuidas en todo el país, se propone cambiar su estructura, hecho que implica una modificación orgánica desde adentro hacia afuera.

Para eso, se creó una Guía de Buen Trato para personas usuarias, con lineamientos que buscan garantizar un trato respetuoso y adecuado a todas las personas que se vinculan con el banco a través de una sucursal, con apartados especiales dedicados al trato digno de personas travestis, trans y no binarias, personas con discapacidad y personas mayores.

El BNA aplica otras transformaciones cardinales. Es el primer banco del país en iniciar un cambio en los formularios para dotarlos de una doble cualidad: lenguaje claro y lectura fácil.

Para ello convocó a lingüistas y diseñó una guía de la comunicación clara e inclusiva, con el fin de que el banco se exprese de forma concreta y sencilla y las personas usuarias puedan acceder a todo el contenido generado por el BNA: normativas, formularios de apertura de cuenta, términos de un préstamo, condiciones de contratación de un servicio, etcétera.

Desde el mes pasado se desarrolla en la sede central del BNA el segundo ciclo de "Diálogos sobre inclusión financiera con enfoque de género", que impulsamos con el acompañamiento de la Fundación Friedrich Ebert, donde escuchamos la palabra de mujeres que forman parte de la economía informatizada (cooperativas agrupadas en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), La Poderosa y de la Escuela de UPACP, el sindicato de empleadas de casas particulares), en una serie de intercambios que tendrán durante los próximos meses la palabra de las personas mayores y de las juventudes (13 a 17 años), con la idea de escuchar de boca propia las voces de quienes son protagonistas de la utilización diaria de las iniciativas de inclusión y educación financiera, sobre la premisa de que su participación, sus experiencias, saberes y opiniones deben ocupar un lugar central en toda formulación e implementación de políticas para que estas efectivamente cumplan las metas que ambicionamos.

La centralidad de las políticas procuran la inclusión financiera de grupos específicos, considerando que el Banco de la Nación Argentina ya cuenta con iniciativas para atender las necesidades de distintos sectores y brindarles servicios de calidad a partir de cuatro iniciativas:

1) el programa Mayores Activos.

2) préstamos especiales, paquetes y ampliación de medios de pago para trabajadoras de casas particulares;

3) tasas diferenciales en créditos para micro emprendimientos y 4) las tasas diferenciales para mujeres líderes de emprendimiento o cuyos cuerpos de directorios están compuestos por una mayoría de mujeres.

Cambios orgánicos

Dos políticas implementadas funcionan como otro ejemplo de la transversalización en el enfoque de género implementado en el BNA: la creación de más de 60 lactarios en diferentes sucursales de todo el país y una prueba piloto de “baños inclusivos” –sin cartelería segregada conforme a una versión binaria de género- en nueve sucursales que cuentan con personal del Cupo Laboral Travesti y Trans.

Al mismo tiempo, nuestra institución es pionera en adoptar medidas frente a casos de mujeres y personas LGBTQI+ en situación de violencia, pues pone en práctica un protocolo contra la violencia laboral y de género para todo el personal del BNA.

Otro ejemplo de implementación de cambios orgánicos es que hace dos meses el Banco de la Nación Argentina se convirtió en la primera institución del país en establecer nuevas licencias por interrupción voluntaria del embarazo, adecuación corporal en casos de identidad de género y corresponsabilidad de cuidados, entre otras, y amplió las licencias por discapacidad, violencia por motivos de género, por trámites de adopción, tratamientos de fertilidad y maternidad, entre otras.

El Banco de la Nación Argentina cuenta con 13 millones de clientes, casi 20 millones de personas usuarias, algunas cientos de miles de ellas nunca antes habían accedido a la bancarización y que el BNA las incorporó en tiempos de pandemia, cuando le acercó a millones de personas los Ingresos Familiares de Emergencia (IFE) y sus refuerzos.

Eso implica una oportunidad para pensar la inclusión desde una mirada que empuja a conocer las necesidades de las personas usuarias, sobre todo considerando que el BNA aceleró su transformación en agosto de 2020 gracias a su aplicación BNA+, con la que sumó 7 millones de descargas hasta el mes de junio de 2022, con 5,5 millones de personas usuarias de modo frecuente, número que la ubica en la cima de las billeteras virtuales de banco utilizadas en nuestro país.

Nos propusimos generar las condiciones que garanticen el cumplimiento pleno de los derechos de todas las personas, en la obligación que poseen los Estados y los organismos que los integran, de protegerlos y garantizarles, así como en la convicción de que la igualdad sustantiva y la valoración de la diversidad es un catalizador del desarrollo de nuestro país y del ejercicio de la ciudadanía de toda la población.

*Directora del Banco de la Nación Argentina.