La provincia de Mendoza, el 25 de agosto del corriente hizo oficial la implementación de un sistema de pago de tributos con criptomonedas, marcando un hito en la adopción de estos activos en nuestro país.

No hace mucho tiempo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires había realizado un anuncio de similar naturaleza, con la finalidad de simplificar y agilizar el vínculo con los ciudadanos y la Ciudad, aunque a la fecha todavía no se encuentra operativo.

La posibilidad de pagar impuestos con criptomonedas es una tendencia que viene ganando terreno a nivel mundial, pues a la fecha existen varios países o ciudades que autorizaron el pago de tributos con criptoactivos, por ejemplo, Canadá, Suiza, Panamá, Miami, Rio de Janeiro, entre otras, y cada vez son más las administraciones publicas interesadas en sumar esta modalidad de pago.

Para la implementación practica de la operatoria, la provincia de Mendoza se valió de una empresa procesadora de pagos (PSP), que intermedia entre el contribuyente que quiere pagar en criptomonedas y la administración. Básicamente el proveedor se encarga de la compra de las criptomonedas al contribuyente y luego ingresa pesos a la cuenta de recaudación de la provincia, es decir, la administración solamente recibe moneda de curso legal y no criptomonedas.

La modalidad descripta es bastante sencilla y ágil para el usuario, aunque no le aporta nada novedoso al poseedor de criptoactivos, quien en cualquier momento puede vender sus tenencias en el mercado para hacerse de pesos y abonar impuestos, servicios, bienes, etc.

Entonces, el anuncio queda reducido a la utilización de un proveedor de servicios de pagos que tampoco es algo nuevo en la administración y que se usa hace mucho para pagos con tarjetas o transferencias bancarias.

Criptomonedas y el pago de impuestos 

 

Eso sí, la gran noticia es que el gobierno provincial indirectamente admite la aptitud de las criptomonedas para cancelar obligaciones, independiente de la modalidad contratada para la efectivización del pago de tributos.

Que las autoridades hayan elegido un proveedor que liquide las criptomonedas y envié pesos a las cuentas provinciales, nada impide que en un futuro se elija un proveedor que convierta las criptomonedas en moneda extranjera y eventualmente deposite las mismas en una cuenta de igual naturaleza, permitiendo a la administración -por ejemplo- hacerse con fondos frescos en dólares.

Tampoco suena alocado que la Administración pueda quedarse con los criptoactivos, para lo cual obviamente debería implementarse una ingeniera estructural y reglamentaria más compleja que, considerando el creciente nivel de adopción de las criptomonedas, indefectiblemente en algún momento tendrá que ser creada.

Tal vez el punto que genera mayores interrogantes es la inexistencia de incentivos para que el contribuyente opte por pagar sus tributos con criptomonedas y deje de lado los pesos. Cuesta imaginar cuantas personas pueden verse realmente atraídas con el uso de esta modalidad, más aún si consideramos que aparecen en el horizonte más contras que beneficios.

Un primer gran obstáculo es el abandono de un activo que cotiza en moneda extranjera y que no sufre las consecuencias de la devaluación, por otro totalmente devaluado y que constantemente se ve castigado por la inflación que atraviesa el país.

Otra dificultad, es la potencial renuncia al anonimato en la tenencia de estos activos descentralizados.

No debemos perder de vista que al intervenir un procesador de servicios de pagos deviene operativa la aplicación de la RG AFIP 4614/2019 (modificada por RG AFIP Nº 5193/2022), en virtud de la cual la empresa debe informar:

  • a) La nómina de cuentas con las que se identifica a cada uno de los clientes, así como las altas, bajas y modificaciones que se produzcan
  • b) Los montos totales expresados en pesos argentinos de los ingresos, egresos y saldo final mensual de las cuentas indicadas. Tratándose de montos expresados en criptomonedas, deberá efectuarse la conversión a su equivalente en moneda de curso legal, aplicando el último valor de cotización -tipo comprador- que haya fijado el sujeto obligado al régimen, al último día del mes que se informa.

En otras palabras, al pagarse un tributo con criptomonedas, a través de un proveedor sujeto al régimen de información aludido, se estaría abriendo al organismo recaudador la puerta de la wallet de origen de los fondos, permitiéndole conocer la totalidad de tenencias y movimientos del contribuyente

Mirando el horizonte vemos con muy buenos ojos que el Estado pueda beneficiarse con el ingreso de criptomonedas en sus arcas, para lo cual obviamente tendrían que replantarse los sistemas implementados hasta el momento y hasta inclusive podrían preverse incentivos u obligaciones tributarias para asegurar la entrada del activo virtual, por ejemplo, no seria descabellado que las operaciones realizadas en criptoactivos tributen en idéntica moneda.

 

* Abogados en “Digita Consultores”. Docentes universitarios de grado y posgrado (UBA, AUSTRAL, UTDT, UADE, UNLZ entre otras). Autores de varias obras y publicaciones sobre la materia