Muchos desconocen que sobre la tierra habitaron dos tipos de humanos: el homo sapiens y también el neandertal, hoy extinguido. Actualmente son considerados dos estirpes humanas, que pudieron reproducirse entre ellas y que partieron de un mismo ancestro; que se escindió hace aproximadamente 400.000 años,  antes de llegar a concluir su evolución en humano.

El Neandertal se generó en Europa y nosotros, el homo sapiens, en África. Es decir que el antepasado del Neandertal migró a Europa antes de terminar de evolucionar y el sapiens quedó en África donde concluyó su evolución, para migrar luego a Euroasia.

Sin embargo, coexistieron casi 30.000 años y hasta pudieron reproducirse entre ellos, confirmando que podían considerarse una misma especie la humana.

Si bien se cuestionan las razas en el humano actual (todas de origen africano) pensando que son apenas un fenómeno externo y están todas muy relacionadas genéticamente, existiendo un gran mestizaje. Queda descolocado, como hubiéramos ubicado en la clasificación racial a este otro humano Neandertal.  Si bien se considera nuestro primo, es mucho más parecido a nosotros que otros primos más lejanos como los chimpancés o los bonobos, que sin embargo se asemejan un 99 por ciento al hombre.

Pero además de ser europeo, el Neandertal habría evolucionado a humano antes que el Sapiens. Se considera que hace 500.000 años ya existía este hombre primitivo o su antecesor sobre la tierra. Mucho antes que el homo sapiens, cuyos primeros restos se  hallaron recientemente en Marruecos (se adjudicaba su origen aproximadamente  a 300.000 años).

Se postula, sin embargo, que estos dos humanos convivieron alrededor de 30.000 años en nuestro mundo. Se cruzaron, tuvieron intercambios culturales y además existe la hipótesis que la invasión Sapiens habría colaborado con  la extinción del Neandertal, hace unos 33.000 años.

Aunque existen posturas que desde un principio negaron la capacidad intelectual del Neandertal, se piensa en la actualidad, que tenía una conducta gregaria, manejaba el fuego, fabrica armas de silicio, cocinaba su comida omnívora, cazaba ungulados con lanzas y poseía posibilidades mentales simbólicas; como el pintarse o hacer alhajas con conchas marinas o dientes de animales. Además de enterrar a sus muertos donde se presume una cierta conciencia de finitud. (Por cierto se le conocen además conductas caníbales)

El genoma del Neandertal

Este primo hermano además habría tenido más capacidad craneana que nosotros y  si consideramos esta variable, quizás podría haber tenido igual y hasta mayor capacidad cognitiva comparativa que el humano contemporáneo. De hecho se ha descubierto en el genoma del Neandertal el gen del lenguaje igual que el humano: Foxp2 

Pero el descubrimiento del Neandertal se realiza en el valle de Neander en Alemania, en 1859. En esa época prusiana fue muy difícil aceptar que semejante cavernícola fuera un antecesor Homo del alemán y hubiera vivido en el mismo territorio. Así, se lo excluyó de cualquier comparación con el linaje humano, prejuzgándolo un predecesor no muy inteligente.

Pero en el año 2013, también de Alemania, el grupo del científico sueco Svante Pääbo   del Instituto Max Planck investigó restos óseos neandertal y obtuvo un gran porcentaje del genoma  neandertal.

Así pudo observarse su gran parentesco con el homo sapiens, con el que comparte aproximadamente un tres por ciento de genes. Es decir, hay genes de neandertal en el hombre actual.

Asimismo, a partir de ADN mitocondrial se permitió observar más puntualmente el origen regional de esta especie y colegir que este humano se generó en Europa, luego que sus ancestros migraron desde el África. Que además serian blancos, pequeños, cabezones, petisos, pelirrojos y muy fuertes; consumiendo muchas más calorías que el humano.  Y que habría tenido su desarrollo final después de la glaciación hace alrededor de 350.000 años.

Entonces el humano sería primitivamente africano negro y con un cerebro más pequeño, aunque con un cuerpo más alto. 

Las hipótesis sobre la extinción

Esto no garantiza haberle ganado la lucha por la supervivencia. En este punto existen muchas hipótesis sobre la causa de la extinción de los Neandertales. Pues si bien resistieron algo tan temible como el periodo glaciar; desplazándose y agrupando a lugares más cálidos, aparentemente la llegada del Homo Sapiens fue fatal para nuestros hermanos europeos.

Algunos científicos plantean cuestiones cognitivas para el éxito evolutivo del sapiens. Otros que los neandertales eran menos gregarios (grupos de 15 aproximadamente) y por lo tanto perdieron la competencia por la comida o en posibles enfrentamientos, ante la gran invasión sapiens que los superaron en número.

Pero otros plantean que fue algo más complejo.  Por ejemplo, que muchas muertes de estos individuos pudieron ser consecuentes a enfermedades migradas por nosotros a Europa. Así el neandertal no habría estado acostumbrado inmunológicamente a nuevas enfermedades, como pasó con los pueblos originarios en América, ante la llegada de la invasión de europeos.

Otra de las hipótesis es que disminución de capacidad visual en el reconocimiento de los frutos maduros, por diferir en la visión de colores. Y otra, es la mayor necesidad de calorías de esta subespecie humana. Lo más probable es que hayan sido una conjunción de causas, aunque la menos aceptada actualmente es la que eran menos inteligentes.

Es más, temporalmente puede haber sido el que descubrió antes el fuego y allí transmitírselo al Sapiens. Este descubrimiento esencial que módulo la alimentación del humano y mejoro sustancialmente la calidad proteica, así como la absorción de los alimentos, habría sido clave en el desarrollo cerebral del hombre.

Ambos humanos evolucionaron en técnicas de herramientas y armas; desarrollando unas puntas de lanza bicéfalas, similares a una almendra de sílice. Esta evolución fue un punto central del desarrollo tecnológico lo que se observa en ambos grupos de humanos, además de haber cruzado un portal de hibridación al genoma humano lo que pudo haber redundado, según algunos científicos en la mejoría de las defensas inmunitarias del humano.

La importancia del estudio de este humano extinguido es que se encuentra en nuestro genoma mucho más material de lo que se pensaba. Así, afecciones o resiliencias pueden estar ligadas al material genómico Neandertal imbricado en nuestro ADN.

* Neurólogo. Doctor en medicina y doctor en Filosofía. Decano de la Facultad de Medicina de la UBA

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Ignacio Brusco

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