El 2022 está llegando a un final inesperado, explosivo y feliz, que nos enfrenta a muchas contradicciones en materia de consumo. Mientras la inflación sigue escalando, y alcanza un 92,4% de alza en lo que va del año (Indec, noviembre 2022), Aerolíneas Argentinas vende en cuestión de horas vuelos de valores millonarios a Qatar, Adidas agota camisetas con 3 estrellas en menos de 2 horas, y el consumo de noviembre vuelve a repuntar respecto del año anterior, quebrando con las caídas de septiembre y octubre, y acercándonos a un cierre de año muy probablemente positivo en materia de consumo, después de seis años consecutivos en caída. Es en este contexto profundamente disonante, que nos preguntamos qué puede pasar con el consumo durante las vacaciones.

La consultora ShopApp encuestó a más de 1000 argentinos y argentinas durante la segunda semana de diciembre sobre el consumo potencial en vacaciones. En primer lugar, entre quienes trabajan, 2 de cada 3 declaran que se tomarán días de descanso de sus empleos durante el verano. El tercio restante, no lo hará principalmente por un escenario de restricción económica, ya sea porque necesitan trabajar para garantizar el ingreso, o porque sin poder viajar, no ven sentido a pedirse días de sus trabajos. Este punto es central, porque posiblemente marque un agrietamiento considerable en el humor social, siendo que la restricción económica dificulta el descanso en un año que fue particularmente difícil para los niveles socioeconómicos bajos y medios.

Entre quienes sí se tomarán días de descanso, el 69% declara que tiene planificado un viaje. Si a esos consumidores se le suman aquellos que no trabajan, pero planifican viajes, la consultara estima que se movilizará un 48% de los argentinos durante la temporada de verano 2022-2023. ¿Qué significa esto respecto del año pasado?

Según los datos de CAME (Confederación Argentina de Mediana Empresa) del verano anterior, la temporada 2022 rompió un récord de turistas que se había alcanzado en 2020, antes de la pandemia, movilizando un total de 32,3 millones de argentinos en el turismo nacional. Si tomamos las estimaciones de ShopApp, esperamos que la temporada 2023 marque una fuerte caída respecto del año anterior en cantidad de turistas.

Los meses de enero y febrero, concentrarán, según las estimaciones declarativas, un 86% de los turistas, y un 45% viajará una semana o menos. En este sentido, es posible que, aunque la temporada lograra acercase en cantidad de turistas al año anterior, el tiempo de estadía sea más bajo. Esta es la tendencia que prima en Argentina desde la pos pandemia: la indulgencia controlada, la necesidad de consumir para relajarse o darse un respiro, pero la posibilidad de hacerlo de forma acotada, obligan a los consumidores a buscar maneras creativas de seguir consumiendo.

Gastos en vacaciones

¿Qué podemos esperar del gasto? Entre quienes no piensan viajar ni tomarse días de descanso, sólo un 26% espera gastar más durante el verano, y ese gasto estará fuertemente enfocado en comidas y bebidas para consumir dentro y fuera del hogar. Posiblemente, el resultado del mundial logre impulsar un poco más ese consumo, y llevarlo a más consumidores que sólo el 26%.

Entre quienes planifican viajar, por su parte, los gastos previos al viaje se concentran fuertemente en comida y bebida para los NSE medios y bajos, que buscarán generar cierto marco de ahorro llevando insumos desde casa. Los NSE altos, por otro lado, concentran sus gastos en indumentaria, calzado y equipaje.

En un escenario de restricción en las cuotas para acceder a pasajes al exterior, de un dólar tarjeta que sigue en valores altos, y un blue que escaló más de 30 pesos en las últimas semanas, es evidente que el turismo se concentrará en Argentina: El 91% de los encuestados por ShopApp declara que viajará por el país. Casi el 60% de los destinos los concentra la Costa Atlántica, más popular entre los NSE altos y bajos, mientras que la clase media elige en mayor medida Córdoba y el Sur. Entre quienes salen del país, Uruguay y Brasil concentran casi el 80% de los destinos extranjeros.

Aunque la encuesta arroja datos que preocupan en comparación con el año pasado, en Argentina nunca pueden descartarse, por un lado, los viajeros de último momento, que eligen tomarse vacaciones sobre la fecha (y podrían sumar a ese preocupante dato del 48%) y, sobre todo, la energía mundialista, que quizás, aunque provocando niveles muy altos de endeudamiento formal o informal, riegue el verano de un impulso de consumo y postergue un poco las caídas que venimos esperando hace varios meses.

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