En un año inolvidable para las subastas de arte, en el que alcanzaron cifras nunca antes logradas en la historia, se destaca también la venta por casi nueve millones de dólares de la camiseta que Diego Armando Maradona usó en el histórico partido contra Inglaterra en el Mundial de México 1986, que se convirtió en récord mundial para una prenda deportiva.

La casa Sothebys fue la encargada de vender, en mayo pasado en Londres, la reliquia con el número 10 que estaba en poder del exjugador inglés Steve Hodge, quien había intercambiado camisetas con Diego en el estadio Azteca al final de aquel partido, hace 36 años, el mismo donde Maradona anotó El gol del Siglo (cuya pelota también fue a remate)

Aquella fue una subasta on line, que se extendió dos semanas y que se convirtió -tal como informa el comunicado dado a conocer por la subastadora- en "uno de los lotes mejor vendidos en Sotheby's este año".

El argentino Marcelo Ordas, el mayor coleccionista de camisetas del mundo, fue uno de los pujantes que intentó, sin éxito, "repatriar" la camiseta que calificó como "el sable de San Martín de nuestra época".

El directivo de la casa Sotheby's, Brham Wachter, había dicho entonces: "esta es una camiseta histórica porque es la del gol de 'la mano de Dios' algo que marca un momento singular no solo en la historia del deporte sino en la historia del siglo XX".

Si bien en un principio se especuló sin certezas acerca de la identidad de Medio Oriente del comprador de la prenda deportiva más cara del mundo, finalmente se supo que la camiseta es ahora parte de la colección permanente del Museo Olímpico y del Deporte 3-2-1 de Qatar, el país donde se acaba de disputar la Copa del Mundo en la que Argentina se coronó campeona, con Lionel Messi a la cabeza.