La camiseta que Diego Maradona usó en el mítico partido contra Inglaterra en el mundial de México de 1986 será exhibida desde el próximo domingo hasta el 1 de abril en el Museo del Deporte de Qatar en la exposición “El mundo del fútbol”, allí también se verá el balón del primer mundial de la historia, Uruguay 1930, el primer relato escrito de las normas del fútbol, una figura de bronce del pie derecho del brasileño Pelé y otras camisetas usadas por grandes nombres del fútbol.

La casaca estuvo en manos del jugador del seleccionado inglés Steve Hodge, con quien Diego hizo el clásico intercambio de camisetas, al finalizar el partido que dio el triunfo de Argentina por 2 a 1 en los cuartos de final. 

Hodge la tuvo en sus manos y la prestó al museo de Mánchester, en donde estuvo exhibida durante 20 años. Sin embargo, la puso en venta hace seis meses en una subasta organizada por Sotheby’s, siendo adquirida por un comprador anónimo por más de USD 9 millones. Dentro de los compradores, se encontraba la AFA.

Con esa casaca azul con el número 10, Maradona le hizo los dos tantos a Inglaterra. El primero fue con la famosa "mano de Dios", superando la salida del arquero inglés Peter Shilton y el segundo gol fue producto de la gran jugada en la que dejó a cinco defensores ingleses en el camino y se consagró, por votación de la FIFA en el 2002, como "el gol del siglo": Maradona condujo la pelota a lo largo de 57 metros, solo en tres ocasiones desde 1966 un jugador trasladó el balón durante más metros antes de anotar un gol. 

Dios es argentino

Según la empresa de análisis y datos deportivos Stats Perform, durante el mundial de México, Maradona fue parte de 10 de los 14 goles argentinos. Finalizó como segundo mayor goleador, después del inglés Lineker. Pero lideró el ranking de asistencias, creando el mayor número de anotaciones para sus compañeros: Diego continúa siendo el único jugador desde 1966 en haber marcado y asistido al menos 5 veces en cada apartado de un mismo mundial.

De hecho Maradona es el único futbolista en haber participado en 10 goles en una misma copa del mundo, tan solo él logró esa marca desde 1970. 

La importancia de Diego en el seleccionado argentino fue preponderante en 1986, intervino en más de la mitad de los disparos de su equipo estando presente en 57 de los 101 lanzamientos del seleccionado durante el torneo. Además, nadie logró más remates que él: fueron 53, promediando 8 por encuentro.