Cuando apenas empezó Twitter, la red social era un sueño cumplido para Jack Dorsey. Con su explosión y su fama, se convirtió rápidamente en un trabajo. Más adelante, se volvió una carga que eventualmente lo llevó a abandonar su puesto de CEO. Ahora, desde afuera, el Twitter actual es "el mayor pesar" de Dorsey, según publicó en los últimos días. 

Para él, lo ideal hubiera sido que la plataforma no fuera una empresa, sino una plataforma descentralizada sin fines de lucro. Lejos está de eso: fue adquirida por Elon Musk para recuperarla de una posible quiebra, lo que incluyó despidos, modificaciones y nuevas tarifas, además de inquietud, nervios y preocupaciones de usuarios, activistas y políticos. 

Jack Dorsey mira a Twitter con remordimiento. Para peor, en la vereda enfrente está creciendo una plataforma que se asemeja bastante a lo que siempre quiso. Gratis, sin anuncios y sin recopilación de datos, Mastodon se erige como una alternativa para un Twitter incierto y ya preocupa al mismo Elon Musk.

Cómo funciona Mastodon

Aunque el proceso para unirse puede resultar un poco confuso —principalmente por desconocimiento—, es gratuito. La plataforma no tiene publicidad de ningún tipo, a diferencia de Twitter que, según Musk, se sustentaba en un 90% gracias a ella. 

Fortune explicó que la red es mantenida por una serie de servidores que operan de forma independiente, aunque vinculados, a menudo agrupados por intereses o geografía. Si bien ciertos hosts pueden tener más usuarios, como Mastodon Social, las publicaciones pueden ser compartidas y leídas por todos. Cambiar de servidor también es opcional.

Así se ve Mastodon

En cuanto a funcionamiento, es muy similar a Twitter. En vez de tweets hay "toots" —como el sonido de trompeta que podría hacer un mastodonte—, los retweets son "boosts" y en vez de corazones hay estrellas.

Desde que Musk se hizo cargo de Twitter el 27 de octubre, Mastodon duplicó su tamaño, llegando a 1.028.362 usuarios activos mensuales, según informó Eugen Rochko, de 29 años, fundador de la red social.

El código abierto que rige la libertad de expresión

 

La plataforma se sustenta en el código abierto, y funciona de forma muy parecida a una organización autónoma descentralizada (DAO). En este sentido, vale la comparación con Bitcoin: así como cualquiera puede optar por ayudar a mantener colectivamente la integridad de la criptomoneda mediante la validación de transacciones, cualquiera puede ofrecer alojar su propio servidor en Mastodon y actuar como otro nodo en la red. 

Estos servidores, o "instancias", como se les llama, pueden presentar su propio gobierno peculiar en cuanto a qué comportamiento está permitido y cuál no.  A diferencia de los nodos de validación en las blockchains, dichos hosts no reciben recompensas monetarias por sus esfuerzos. En cambio, son en gran parte financiados por crowdfunding. 

Mastodon comparte un protocolo de software llamado ActivityPub con otras redes sociales de código abierto como PeerTube (alternativa a YouTube), Pixelfed (similar a Instagram) y Friendica (equivalente de Facebook). Gracias a eso, los usuarios pueden comunicarse entre sí no solo entre los servidores de Mastodon, sino también entre las distintas plataformas, creando un ecosistema más amplio conocido como el universo federado.

Así se ve el universo federado o "fediverso"

Como los diversos servidores de Mastodon actúan de forma independiente con sus propios términos de servicio únicos, en teoría, los usuarios pueden publicar lo que quieran. Sin embargo, en la práctica el colectivo se regula a sí mismo.

Así, cuando aparece un servidor de "todos contra todos", otros anfitriones pueden decidir que ya no desean recibir ningún mensaje de esa parte y bloquearlo por su parte. En un proceso "democrático", ese "servidor de odio puede ser condenado al ostracismo", explicó Rochko a Time, haciendo foco en que su concepto de libertad de expresión es alemán —donde "se mantiene la dignidad humana"— y no estadounidense —donde el discurso de odio parece ser parte—.

¿Puede competir Mastodon con Twitter?

En principio, la red social está lejísimos de la que ahora es dueño Elon Musk. El número de usuarios es una prueba perfecta: llegó a un millón, sí, pero debería multiplicarlos por 288 para alcanzar los usuarios activos de la red del pajarito que, además, son cada vez más.

Aunque siga creciendo, en ese tiempo Musk introducirá sus propias mejoras entre sus ideas estaba hacer a Twitter de código abierto— que podrían relegar a Mastodon a un eterno segundo puesto. Una muy importante en la que ya se trabaja es en la recompensa a sus creadores de contenido más importantes, como hacen YouTube o TikTok con su participación en los ingresos por publicidad.

Elon Musk ya puso a Mastodon en el mapa

De todas formas, hay esperanzas, principalmente porque Musk ya habló de Mastodon como competidor, poniéndolo así en el mapa. “Si ya no te gusta Twitter, hay un sitio increíble llamado Masterbatedone”, escribió el CEO de Tesla, jugando con el nombre de la red social y la palabra "masturbación", en un tuit que borró horas más tarde.

Mastodon ya está en el mapa y en las preocupaciones de Musk. Quedará en Twitter relegarlo a una mera alternativa para que no se convierta en el sueño hecho realidad de Jack Dorsey.