El magnate Elon Musk sorprendió al mundo —como está acostumbrado— al tomar la decisión de volver al acuerdo original que había llegado con Twitter para compra la red social por 44.000 millones de dólares, tan solo dos semanas antes del juicio por el trato fallido. Ahora, el multimillonario reveló que la adquisición es "una aceleración para crear X, la aplicación de todo", reviviendo proyectos pasados que, según expertos, serán muy difíciles de concretar. 

Aunque Musk no ofreció muchos detalles, la frase "la aplicación de todo" ya dejó algunos indicios. El CEO de Tesla es un viejo admirador de WeChat, la app de mensajería china que hace rato que dejó de ser solo de mensajería. La plataforma, perteneciente al gigante chino Tencent, es de las más populares de su país, ya que, junto con otras mini aplicaciones afiliadas, "conectan todas las facetas de la vida en China" desde "tomar un taxi, comprar comestibles, reservar una cita con el médico, comprar un seguro", dijo Musk a Forbes.

De hecho, la única vez que usó el término "súper app" fue para definir a WeChat. “Básicamente, vivís en WeChat en China porque es muy útil para la vida diaria, y creo que si podemos lograr eso, o incluso acercarnos a eso en Twitter, sería un gran éxito”, había declarado Musk a los empleados de Twitter cuando se juntó con ellos en junio. 

Los planes de Elon Musk para Twitter

"No hay un equivalente de WeChat fuera de China. Hay una oportunidad real de crear eso", se esperanzó Musk. En realidad, no hay un equivalente occidental, pero sí hay algunas más en Oriente. 

Grab, del sudeste asiático, comenzó como una aplicación de taxis que ahora brinda transporte, entrega de alimentos y servicios financieros. Alipay, un sistema de pago propiedad del gigante chino de comercio electrónico Alibaba, ofrece varios servicios que incluyen venta minorista, reservas, pagos de facturas de servicios públicos y más. Line, en Japón, ganó popularidad como una aplicación de mensajería, y desde entonces se diversificó significativamente para ofrecer otras funciones.

Alipay dejó de ser solo un servicio de pagos

¿Qué quiere Musk, entonces? Que Twitter se convierta en una súper aplicación para todo Occidente, y que brinde a sus usuarios una amplia gama de productos y servicios, muchos de los cuales no están relacionados, en una sola interfaz.

“Comprar Twitter es un acelerador para crear X, la aplicación de todo”, tuiteó Musk. Un usuario, sin embargo, le respondió que quizás era más fácil armar X desde cero, sin el arrastre de Twitter y todo lo que eso significa. “ Twitter probablemente acelera X entre 3 y 5 años, pero podría estar equivocado”, retrucó Musk.

Una súper app no es tan fácil como parece

Pese a los planes de Musk, las perspectivas de una "súper app" en Occidente no son buenas. Expertos dijeron a CNN que crear X puede ser muy difícil de lograr. Ivan Lam, analista de investigación sénior de Counterpoint Research con sede en Hong Kong, explicó que la iniciativa es "realmente muy difícil" porque los casos de éxito generalmente se dirigieron a audiencias específicas, lo que facilita la adaptación de un conjunto de servicios a sus necesidades. Eso sería difícil de replicar a nivel mundial, y podría significar que Twitter o X también tendrían que centrarse en ciertas regiones para despegar, dijo.

Por su parte, Xiaofeng Wang, analista principal de Forrester que se enfoca en marketing digital y estrategias de compromiso en Asia Pacífico, agregó que el éxito de WeChat se debe, en parte, a que cuando lanzó no había competencia.  "Cuando se lanzó por primera vez WeChat Pay, todavía no había ningún servicio de pago móvil bien establecido en China. En Estados Unidos ya existen PayWave, Apple Pay, Google Pay, PayPal, Venmo”, remarcó.

WeChat se volvió la app más popular de China

“El entorno regulatorio más flexible en China en ese momento dio a las empresas de Internet como Tencent y Alibaba más espacio para extenderse a una amplia gama de negocios. WeChat se benefició de eso y se convirtió en una súper aplicación”, dijo Wang. “Sería mucho más difícil ahora, dadas las regulaciones antimonopolio más estrictas en China y ciertamente sería más difícil para Twitter o el futuro X hacer eso en los Estados Unidos”, agregó.

Sea lo que sea, Musk no quiere que X quede en el olvido. Esa letra está en SpaceX, su exitosísima empresa espacial, y estuvo en el inicio de PayPal, ya que en su momento esa empresa se llamaba "X.com". Cuando se fusionó con Confinity, el dominio quedó en el olvido, hasta que Musk volvió a comprarlo en 2017 porque tenía "un valor sentimental". 

Ahora, el sitio web está en desuso, pero no la letra. Como parte de su oferta original para comprar Twitter en abril, el multimillonario formó tres sociedades de cartera, cada una nombrada con una variación de "X Holdings". ¿Será eso el anticipo de que reunirá todos sus negocios bajo una sola empresa matriz más grande? Solo Elon Musk lo sabe.