El director de Twitter, Elon Musk, aseguró este miércoles que "estar en esta empresa es como estar en un avión que va derecho a estrellarse a alta velocidad con los motores en llamas y con controles que no funcionan”.

El multimillonario habló en una sesión de Twitter Space y afirmó que la empresa está registrando un alto flujo de costos y que tuvo que tomar medidas de recorte para no sufrir un déficit de USD 3.000 millones.

“Es por eso que pasé las últimas cinco semanas recortando costos como loco”, afirmó Musk, quien compró la empresa en octubre de este año por USD 44.000 millones con la idea de "tratar de salvar a la humanidad" y de permitir debates "saludables" en internet.

De hecho, viene reduciendo los gastos desde que asumió el directorio de la empresa: desde que efectivizó la compra millonaria de Twitter, despidió a casi el 50% del personal de la empresa e implementó nuevos cambios que generaron controversia, como la eliminación del home office y los francos de descanso.

Aun así, el magnate indicó: "Ahora creo que, de hecho,  Twitter estará bien el próximo año”. De esta forma, Musk espera que la empresa alcance finalmente el umbral de la rentabilidad que tanto le costó conseguir hasta ahora.

En este contexto, reveló que "los anunciantes estuvieron haciendo preguntas 'sensatas' pero 'duras' sobre las ganancias de la inversión para comprar anuncios en la plataforma".

El imperio de Elon Musk a pique

La riqueza del empresario está disminuyendo considerablemente. Luego de un proceso de compra que tardó seis meses en efectivizarse, Musk no deja de generar pérdida.

A mediados de diciembre se tuvo que desprender de USD 3.600 millones e incluso vendió casi USD 40.000 millones en títulos de la automotriz en el último año. Elon Musk es cada vez menos rico y se aleja del primer puesto de la lista de multimillonarios.

Según detallaron los documentos de la Comisión de Bolsa y Valores, vendió 22 millones de acciones de lunes a miércoles. No estaba claro cómo se gastaron las ganancias, aunque se presume que casi todo lo que ingresó desde abril fue destinado a la compra de  Twitter, que se cerró finalmente en 44.000 millones de dólares.

A principios de este año, Musk les dijo a sus millones de seguidores en las redes sociales que “no tenía planeadas más ventas de Tesla después del 28 de abril. Sin embargo, las ventas siguieron y ahora la acción cayó a 153 dólares en las operaciones previas a la comercialización, acercándose así a mínimos de dos años.