Tras haber disparado una ola de despidos y haber prohibido el home office, la gestión de Elon Musk en Twitter no para de generar polémicas. Esta vez, la jefa de seguridad de la red social, Lea Kissner, decidió presentar la renuncia, junto a otros altos ejecutivos, debido a aumento de cuentas falsas, que originó la advertencia de los reguladores estadounidenses.

"He tomado la difícil decisión de abandonar Twitter", escribió Kissner en su cuenta de la red social.

Las renuncias se produjeron un día después del caótico lanzamiento de las nuevas funciones introducidas por Musk tras la compra por 44.000 millones de dólares de la influyente aplicación, refirió la agencia de noticias AFP.

 

A principio de mes, antes del implemento de las nuevas funciones, Kissner ya había tuiteado lo "orgullosa" que se sentía del equipo que había formado y de alguna forma su renuncia fue la "crónica de una muerte anunciada", el 3 de noviembre escribió: "Pase lo que pase, he tenido mucha suerte. Gracias. Como siempre, estoy aquí para ti".

"Estoy muy orgullosa de los equipos de privacidad, seguridad y TI de Twitter. Los he visto hacer un gran trabajo y volverse realmente buenos para hacer ese gran trabajo frente a enormes desafíos. Pase lo que pase, he tenido mucha suerte. Gracias", posteó.

Lea Kissner ex jefa de seguridad de Twitter

Twitter en la gestión Elon Musk

Una de las primeras políticas del magnate desde su llegada a la administración de la red social fue implementar el servicio de suscripción Twitter Blue, que permite a los usuarios pagar 7,99 dólares al mes por una marca azul que indica que la cuenta está verificada, así como una insignia gris "oficial" separada para algunas cuentas de alto perfil.

Sin embargo, las críticas llegaron cuando desechó la nueva etiqueta gris casi de inmediato, ensombreciendo el lanzamiento del servicio pago, que en principio solo está disponible en la aplicación móvil para iPhone y en Estados Unidos.

El lanzamiento también supuso una oleada de cuentas falsas: algunos usuarios aprovecharon la oportunidad para hacerse pasar por celebridades y políticos, como la estrella de la NBA Lebron James o el ex primer ministro británico Tony Blair.

El caos provocó la advertencia de la Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés), la autoridad estadounidense que supervisa la seguridad de los consumidores y que ha puesto a Twitter bajo vigilancia por previos incumplimientos de seguridad y privacidad.

"Estamos siguiendo los recientes acontecimientos en Twitter con profunda preocupación", dijo un portavoz de la FTC en un comunicado.

"Ningún director general o empresa está por encima de la ley, y las empresas deben seguir nuestros decretos de consentimiento", añadió el portavoz, en referencia a los compromisos anteriores de Twitter de obedecer las normas de privacidad de Estados Unidos.

Tras la publicación, Kissner decidió su renuncia: "Tomé la difícil decisión de dejar Twitter. Tuve la oportunidad de trabajar con personas increíbles y estoy muy orgullosa de los equipos de privacidad, seguridad y TI, y del trabajo que hemos realizado".

Despidos masivos en Twitter

El jefe de Tesla y SpaceX despidió a la mitad de los 7.500 empleados de la compañía californiana hace una semana, 10 días después de comprar la plataforma y convertirse en su único propietario.

Por primera vez desde los despidos, Musk se dirigió el jueves a sus empleados restantes y les instó a ayudar al sitio a alcanzar los mil millones de usuarios, según mensajes de texto de los empleados vistos por la AFP.

También anunció que iba a poner fin a la política de trabajo en casa que había sido una práctica generalizada en la empresa con sede en San Francisco. "Si no te presentas en la oficina, aceptada la dimisión", dijo a los empleados.