Entre 2019 y 2021, pandemia de por medio, el empleo en la industria del software creció un 16,5%, con 18.541 nuevos puestos de trabajo, según datos de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI). Estas cifras ubican a la actividad como la mayor generadora de empleo formal en el país.

Los salarios en esta industria intensiva en conocimiento también están por encima del promedio del sector privado, con una mediana de $ 160.000 mensuales.

No obstante, el sector enfrenta una endémica escasez de personal con unos 15.000 puestos sin cubrir cada año, a lo que hoy se suma la “competencia externa”, de firmas internacionales que contratan servicios de profesionales y técnicos argentinos y les pagan en dólares o euros.

Trabajadores nómades y competencia global

“Si algo nos enseñó la pandemia es que en la economía digital se puede trabajar desde y para cualquier lugar”, dice Blas Briceño, CEO de la desarrolladora de software de gestión Finnegans y vicepresidente de CESSI. “En estas áreas el mercado laboral es global. Pero entre la brecha cambiaria, los impuestos y costos financieros, se hace difícil competir por el talento con empresas radicadas en el exterior. Cualquier suma o mejora que brindamos a los empleados queda licuada por el impuesto a las Ganancias”, apunta Briceño. 

Al mismo tiempo que esto ocurre, se conocen iniciativas como la implementación de ”Visas para Nómades Digitales”, impulsadas por el Ministerio del Interior y el de Turismo, y el programa Digital Nomads BA, del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Ambos proyectos generarían unos U$S 3.840 millones, según estimaciones oficiales.

Estas iniciativas “favorecen la dinámica de las nuevas formas de trabajo de la economía digital y merecen ser apoyadas”, destaca en un reciente comunicado Argencon, entidad que agrupa a empresas exportadoras de servicios.

“Sin embargo, llama la atención que desde los gobiernos no se contemplen soluciones para evitar que cada vez más programadores y técnicos argentinos se vuelquen a trabajar para firmas del exterior y cobren en el mercado informal”, advierte la agrupación empresarial. Con esto se genera un doble perjuicio: la industria local no puede contar con esos profesionales que fueron formados en el país; y al no estar formalizados, esos trabajadores independientes dejan de aportar a los sistemas de salud y jubilación locales, apunta el comunicado.

Fuga de talento digital

El fenómeno de los trabajadores del conocimiento que brindan servicios en el mercado internacional a través de plataformas viene creciendo en los últimos años y afecta especialmente al sector del software y servicios informáticos.

Según estimaciones de Argencon, la “fuga de talento digital” representó durante 2021 no menos de U$S 1.800 millones, y ese valor va en aumento a medida que se agranda la brecha cambiaria.

Las empresas del conocimiento generamos dólares genuinos producto de la exportación de bienes y servicios digitales”. comenta Luis Galeazzi, presidente de la entidad.”Si pudiéramos disponer de esos ingresos para pagar salarios en dólares se produciría un ciclo virtuoso: podríamos retener y acrecentar nuestro plantel de colaboradores, el Estado ingresaría mensualmente sus impuestos y aportes previsionales, y los profesionales tendrían las coberturas de los sistemas de salud, jubilación, vacaciones y demás beneficios laborales”, destaca el titular de Argencon.

Empleo digital: flexibilidad y beneficios

A la hora de atraer y motivar a los talentos digitales “la flexibilidad y los beneficios son claves”, destaca Juan Santiago, fundador y CEO de Santex, una desarrolladora de software con oficinas en San Diego, Miami, Córdoba y Lima, y 370 colaboradores en Argentina y otros 14 países.

La compañía, fundada en 1999, ofrecía trabajo flexible y remoto desde mucho antes de la pandemia y “lo que ocurrió es que tras el fin de las restricciones, decidimos que fuera optativo quedarse en casa o volver a la oficina”, destaca Santiago.

“Para lograr que nuestros empleados nos elijan es indispensable que exista una propuesta de valor más allá del incentivo económico”, subraya. “Nosotros ofrecemos clases de inglés, capacitaciones internas y posibilidad de hacer un MBA, prepaga de primer nivel, regalo de cumpleaños y aniversarios, viajes a conocer al cliente, incentivos por ventas y por referir nuevos talentos, guardería para sus hijos en la empresa, viaje anual a Córdoba con todo pago para la celebración del Santex Fest (fiesta de fin de año), cobrar parte de su salario en dólares, y participación en la rentabilidad de la compañía”, enumera.

“Todos los años presentamos a los empleados el EBITDA (ganancias antes de impuestos) y el transparentar esta información genera confianza y compromiso con el negocio”, asegura el CEO de Santex. Hoy tenemos un índice de retención/permanencia del 86 %, muy por encima del promedio de la industria de IT”, remarca.