"El pájaro está liberado", tuiteó Elon Musk en la mañana del 28 de octubre, cuando ya era el jefe máximo y dueño de Twitter. Desde ese día hasta hoy, el CEO de Tesla ya introdujo una serie de cambios muy importantes y ya anticipó otros que se vendrán. El objetivo final es "ayudar a la humanidad", pero para eso necesitará, primero que nada, hacer que la red social genere ingresos que no sean únicamente por publicidad.

Fiel a su estilo, Musk insinuó más de lo que actuó y prefirió jugar al misterio. Una de las primeras cosas que escribió cuando concretó el acuerdo de 44.000 millones de dólares fue la letra de una canción: "Deja que los buenos tiempos fluyan". 

Sin embargo, poco después ya estaba haciendo uno de los cambios más importantes. Musk volvió para que Twitter sea "una plaza pública de libertad de expresión", y uno de sus primeros movimientos en esa dirección fue despedir a la directora legal, de políticas y de confianza, Vijaya Gadde. " Twitter formará un consejo de moderación de contenido con puntos de vista muy diversos. No se tomarán decisiones de contenido importantes ni se restablecerán cuentas antes de que se reúna ese consejo", anticipó.

Despidos por todos lados

No fue el único despido. Junto a Gadde se fueron el CEO, Parag Agrawal, el director financiero Ned Segal y el asesor general de Twitter, Sean Edgett. Toda la cúpula directiva de la plataforma, borrada. Por si eso fuera poco, el multimillonario habría encontrado una forma de echarlos con una causa justa, para así no pagarles millones y millones de dólares.  En reemplazo quedó Elon Musk como único jefe y director, aunque aclaró que esa medida es "solo temporal". También la pausa en el acuerdo era temporal y poco después había demandas cruzadas por un trato fallido.

Claro que los despidos no eran algo inesperado. Ya antes de la adquisición, varios medios informaron que Musk quería echar al 75% de la plantilla de Twitter, en una forma de ahorrar costos. Según distintos reportes, el magnate pidió a los gerentes que elaboren listas de empleados que pueden despedirse. Hasta se especuló con despidos antes del 1 de noviembre, para que no sean elegibles para la indemnización por despido y las adjudicaciones de acciones no otorgadas. "Esto es falso", descartó Musk.

Sin embargo, sí es verdad que analiza quiénes se quedan en la sección de ingeniería. El viernes le pidió a los ingenieros que imprimieran sus contribuciones de código recientes de los últimos 30 a 60 días y que las llevaran para que las revisaran los ingenieros de Musk y Tesla.

Se les dijo a los gerentes que el propósito de las revisiones es que Musk vea quién puede trabajar a la velocidad y eficiencia que exige, y que quiere eliminar a los gerentes de ingeniería que no escriben código regularmente. “¡Los gerentes de software deben escribir un gran software o es como ser un capitán de caballería que no puede montar a caballo!” tuiteó en mayo.

Reestructuración de Twitter

Mientras tanto, Musk confía en su círculo íntimo para que lo ayude a comprender mejor lo que acaba de comprar. Desde la adquisición, se escondió en un área separada de la sede de San Francisco con una flota de Teslas estacionados afuera y nuevos guardias de seguridad a cargo de la entrada. Decenas de personas de su oficina familiar, otras empresas y círculos sociales fueron agregados al directorio de empleados de Twitter y se les dieron direcciones de mail de la empresa, según los empleados y la correspondencia interna vista por The Verge.

¿Quiénes son? Entre los aliados de Musk están:

  • Alex Spiro, abogado personal de Musk que actúa como asesor general de facto de Twitter
  • Andrew Musk, su pariente que trabaja para su startup de interfaz cerebral Neuralink
  • Jehn Balajadia, director de operaciones de The Boring Company
  • David Sacks, un influyente donante político y miembro de la “mafia de PayPal
  • Jason Calacanis, inversor y viejo amigo de Musk
  • Sriram Krishnan, exlíder de productos de Twitter y actual inversor en Andreessen Horowitz, quien también es amigo de Musk.

Un nuevo Twitter Blue: más caro, pero con más funciones

Abono mensual de 8 dólares para certificar cuentas de Twitter

Luego de que el lunes pasado se filtrara que Musk planeaba que las cuentas verificadas pagaran 20 dólares mensuales para mantener su tilde azul, cientos de usuarios en Twitter (entre ellos el escritor Stephen King) rechazaron fuertemente la idea. Primero, el magnate dijo que era "interesante" una encuesta que evidenciaba la poca aceptación que tuvo su idea. Hoy, el multimillonario le contestó a King: "¡Tenemos que pagar las cuentas de alguna manera! Twitter no puede depender completamente de los anunciantes. ¿Qué tal USD 8?". Poco después de eso, paso a detallar la medida.

"Explicaré la razón en forma más larga antes de que esto se implemente. Es la única manera de derrotar a los bots y trolls", comenzó. "El actual sistema de señores y campesinos de Twitter para saber quién tiene o no una marca de verificación azul es una mierda. ¡Poder para el pueblo! Blue por 8 dólares por mes", continuó Musk.

El nuevo Twitter Blue, entonces, tendrá un precio ajustado por país proporcional a la paridad del poder adquisitivo. Quien lo obtenga tendrá: prioridad en respuestas, menciones y búsqueda, "lo cual es esencial para derrotar el spam/estafa", posibilidad de publicar videos y audios largos y la mitad de los anuncios que tienen los demás usuarios. Por último, obtendrán "omisión de paywall para editores dispuestos a trabajar con nosotros".

Hasta este momento, Twitter Blue fue un servicio muy diferente, que no estaba vinculado a la verificación. Costaba 4,99 dólares al mes, y sus principales ofertas eran la capacidad de leer artículos sin publicidad, deshacer o editar tweets (en algunos países) y personalizar su barra de navegación. También permite establecer una NFT como foto de perfil. Sin embargo, a partir del martes, se eliminó la parte de los artículos sin publicidad, aunque parece que Musk quiere trabajar con los editores de alguna manera, dada la intención de permitir que los suscriptores de Blue pasen por alto los muros de pago.

¿A partir de cuándo llegará el nuevo Twitter Blue? No se sabe. Para el CEO de SpaceX, Blue le dará a la compañía "un flujo de ingresos para recompensar a los creadores de contenido", pero no dio detalles de cómo serían esas recompensas para los creadores en la práctica. Tampoco está claro cómo funcionará el sistema de verificación. Históricamente, fue para evitar imitaciones y noticias falsas, pero el empresario quiere usar el sistema para controlar el spam de bots.

"Esto destruirá los bots. Si una cuenta Blue pagada se involucra en spam/estafa, esa cuenta será suspendida. Esencialmente, esto eleva el costo del crimen en Twitter en varios órdenes de magnitud", explicó.

La súper app y la vuelta de Vine

Además de todo esto, Musk sugirió que quería que Twitter se convirtiera en X, una "súper app" que agrupe cientos de funciones en el mismo lugar, algo similar al éxito de WeChat en China. Sin embargo, para eso faltará mucho tiempo. 

En ese sentido, Musk piensa en revivir Vine, una app de videos de hasta seis segundos que fue muy popular a principios de la década pasada, y fue adquirida por Twitter en 2012. Ese segmento ahora está dominado por TikTok, los Reels de Instagram y los Shorts de YouTube, pero Musk podría traer a Vine para unirse a la competencia.

Vine podría volver después de más de cinco años desaparecido

De hecho, muchos empleados se ofrecieron como voluntarios internamente para trabajar en el proyecto Vine, según Bloomberg, con la esperanza de que unirse a un esfuerzo que entusiasma a Musk podría ayudarlos a conservar sus trabajos. Sin embargo, recuperarlo no es tan simple, porque se basa en un código antiguo que ya no se comunicaría con los sistemas actuales de Twitter y probablemente tendría que reescribirse. También generaría otros desafíos, como la posibilidad de asociaciones de derechos musicales y la necesidad de mejores funciones de pago para los creadores.