Por si el divorcio entre Twitter y Elon Musk no tenía suficientes condimentos, nuevos documentos legales mostraron que el CEO de Tesla estaba muy convencido de "mejorar" la red social en un principio, y hasta contaba con el apoyo de su fundador, Jack Dorsey. Sin embargo, los cortocircuitos con la Junta Directiva y hasta una posible "Tercera Guerra Mundial" hicieron que el trato se volviera una disputa legal.

Los textos muestran las conversaciones de Musk con múltiples actores en referencia a Twitter. Los chats principales son con Jack Dorsey y el actual CEO de Twitter, Parag Agrawal, pero también tiene conversaciones con la periodista Gayle King, el inversionista Jason Calcanis, el presidente de The Boring Company, Steve Davis, y muchos más.

Algunas de las ideas también son muy llamativas. Por ejemplo, en una ocasión, Musk sugirió que por cada tweet se pague un monto en la criptomoneda Dogecoin para garantizar la libertad de expresión. También habló de sumar a Oprah a la Junta Directiva de la red social, y hasta mencionó que no tenía sentido concretar el acuerdo de 44.000 millones de dólares si el mundo "se dirige a una Tercera Guerra Mundial".

Los cortocircuitos que dinamitaron el acuerdo

Un mes antes de que Musk ofreciera comprar el 100% de Twitter, los documentos mostraron que el fundador de la plataforma Jack Dorsey se comunicó con el magnate en referencia a un tweet en el que hablaba de que faltaba libertad de expresión en la red social.  

“Se necesita una nueva plataforma. No puede ser una empresa. Por eso me fui”, le dijo Dorsey, al tiempo que intentó convencer a Musk de un nuevo protocolo de comunicación descentralizado: Twitter "nunca debería haber sido una empresa". Musk estaba más o menos de acuerdo, pero con una advertencia: "Creo que vale la pena tratar de mover Twitter en una mejor dirección y hacer algo nuevo".

La primera compra de Musk, del 9,2% de las acciones de Twitter, emocionaron a Dorsey. “Lo he querido durante mucho tiempo. Me emocioné mucho cuando supe que finalmente era posible”, le dijo el fundador. Elon Musk iba a ser parte de la Junta Directiva, y Dorsey le anticipó: "Parag (Agrawal, el CEO) es un ingeniero increíble. Sin embargo, pese a un buen comienzo de relación entre ambos, la cosa se complicó rápidamente cuando Agrawal le pidió a Musk que deje de twittear.

— Sos libre de twittear "¿Twitter se está muriendo?" o cualquier otra cosa sobre Twitter, pero es mi responsabilidad decirte que no me está ayudando a mejorar Twitter en el contexto actual. Me gustaría que la empresa llegue a un lugar en el que seamos más resistentes y no nos distraigamos, pero no estamos allí en este momento
— ¿Qué hicieron esta semana? No me voy a unir a la Junta Directiva. Esto es una pérdida de tiempo. Voy a hacer una oferta para hacer Twitter privado.

Arreglar Twitter chateando con Parag no funcionará”, le advirtió Musk al presidente de la junta de Twitter, Bret Taylor. “Se necesita una acción drástica”, completó. 

La compra de Twitter emocionó a muchos

Mientras todo esto sucedía, Musk mantuvo conversaciones con personalidades de todos los ámbitos. 

  • Joe Rogan: el polémico presentador de podcasts le dijo que iba a hacer "una gran fiesta" si Musk adquiría Twitter
  • Steve Davis: con el director de The Boring Company, Musk habló sobre "una versión de Twitter basada en blockchain" donde los usuarios pagan en Dogecoin, y luego concluyó que "Blockchain Twitter no es posible".
  • Jason Calacanis: el inversor le sugirió a Musk aumentar el precio de su oferta, trasladar la sede de Twitter a la Gigafactory en Texas y traer al youtuber MrBeast a Twitter para ganarse a Zoomers y Millennials. Además, Calacanis le asgeuró a Musk que "tenía su espada" y le manifestó que ser CEO de Twitter era "el trabajo de sus sueños”
  • Kimbal Musk y Larry Ellison: su hermano banquero y el fundador de Oracle discutieron posibles financiamientos, así como los posibles líderes de la nueva compañía
  • BL Lee: aunque no se sabe quién es (así aparecía en el celular de Musk), esta persona sugirió al capitalista de riesgo Bill Gurley como el nuevo CEO de Twitter
  • Gayle King: "WOW!", le escribió la copresentadora de CBS Mornings al enterarse de la oferta de Musk. “Tal vez Oprah estaría interesada en unirse a la junta de Twitter si mi oferta tiene éxito. La sabiduría sobre la humanidad y saber lo que es correcto son más importantes que las llamadas habilidades de "gobernanza de la junta", que no significan prácticamente nada en mi experiencia”, le respondió Musk. 
  • Mark Merrill: el presidente de Riot Games comparó a Musk con Batman. “Eres el héroe que Ciudad Gótica necesita, ¡maldita sea, sí!”, le escribió
  • Joe Lonsdale: el cofundador de Palantir y ahora director de la firma de riesgo 8VC, le avisó a Musk que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, le había hablado "con ideas sobre cómo ayudarlo e indignarse con esa junta y decir que el público lo está apoyando"

Los cortocircuitos que dinamitaron el acuerdo de Twitter

Dorsey le aseguró a Musk: “No dejaré que esto fracase y haré lo que sea necesario. Es demasiado crítico para la humanidad”. Además, buscó suavizar las cosas con Agrawal: "Él es realmente bueno para hacer las cosas cuando se le asigna una dirección específica".

Sin embargo, Musk retrucó: “Parag se está moviendo demasiado lento y tratando de complacer a las personas que no estarán felices sin importar lo que haga”. En este sentido, Dorsey recordó una llamada que tuvieron los tres y se mostró aliviado que "al menos quedó claro que no pueden trabajar juntos".

Ya en mayo, Musk se quejó en diálogo con Michael Grimes de que Twitter no hizo buenas preguntas y no tuvo buenas comentarios” en una reunión. Apenas minutos después de decir eso, mensajeó a un abogado: "Bajemos la velocidad unos días. El discurso de Putin mañana es realmente importante. No tendrá sentido comprar Twitter si nos dirigimos a la Tercera Guerra Mundial".

Los mensajes de texto de Musk —y, en algunos casos, la falta de ellos— se volvieron un tema clave en los tribunales. Los abogados de Twitter alegan que realizó prácticamente todos los negocios relacionados con el acuerdo a través de mensajes de texto, pero argumentan que se entregaron relativamente pocos mensajes como evidencia, y también identificaron intercambios en los que parece que las respuestas de Musk pueden haber sido eliminadas o retenidas. El tesoro de textos se presentó como evidencia cuando los abogados de Twitter buscaron sanciones contra Musk por supuestamente ocultar mensajes importantes.