Ya hace rato que la compra de Twitter por parte de Elon Musk está pausada. Fue a principios de mayo cuando el CEO de Tesla dijo que el acuerdo estaba en "stand by", a la espera de "detalles que respalden el cálculo de que las cuentas de spam/falsas representan menos del 5% de los usuarios". Sin embargo, desde el viernes, esa pausa cambió. Ahora, la operación está en manos de la Justicia, a donde recurrió la red social después de que el magnate quisiera echarse para atrás. La incertidumbre es la nueva protagonista de esta historia. 

La personalidad de Elon Musk hace que cualquier trato sea impredecible. El magnate tiene una historia de tratos inconclusos por sus propias decisiones, y la decisión del viernes hizo sonar las alarmas de muchos analistas, que especularon con que "Musk parece disfrutar de la capacidad de hacer planes de productos de deseo sobre la libertad de expresión y la independencia corporativa más de lo que quiere desarrollar un plan de negocios coherente para Twitter".

Y eso demostró Musk este lunes, cuando tuiteó un meme en el que bromea con su decisión de rescindir el acuerdo. "Dijeron que no podía comprar Twitter. Después que no iban a divulgar información sobre los bots. Ahora quieren obligarme a comprar Twitter en la Justicia. Van a tener que divulgar la información sobre los bots en los tribunales", dice el meme, acompañado de cuatro imágenes en las que Musk se ríe cada vez más.

¿Qué puede pasar con el trato a partir de ahora? CNBC proyectó ocho escenarios diferentes:

1- El acuerdo se rompe y Musk paga una compensación

La opción ideal para todas las partes. El magnate se compromete a pagar los mil millones de dólares estipulados en el trato para rescindir unilateralmente la operación. Cada uno sigue por su camino y todo termina —relativamente— bien. Twitter quedará muy golpeado, con sus acciones a valores muy inferiores a los 54,20 dólares por los que Musk había acordado y los casi 48 dólares que tenía el día en que se anunció el trato.

Sin embargo, no es tan simple como eso. CNBC explicó que la junta podría estar incumpliendo su deber fiduciario si deja que Musk se vaya, algo que la empresa no piensa hacer. ¿Por qué? El valor de sus acciones: este lunes rondó los 33 dólares, cerrando así una caída gigantesca. La partida del magnate haría que los títulos caigan aún más. "Twitter simplemente no está en condiciones de poder hacer eso", dijo Ann Lipton , profesora de gobierno corporativo en la Facultad de Derecho de Tulane.

 

2- Twitter gana en la Justicia y Musk compra la red social

Jamás pasó que un juez obligue a cumplir un trato de 44.000 millones de dólares mediante una cláusla llamada "desempeño específico". Pero sí hay antecedentes de magistrados que obligaron a compradores a cerrar tratos aun cuando no querían hacerlo.

En 2001, Tyson Foods debía comprar IBP a un valor de 30 dólares por acción, pero antes de firmar el acuerdo los números de ambas empresas comenzaron a caer. Tyson intentó hacer lo mismo que Musk, pero un juez decidió que no podía simplemente irse porque se había arrepentido, y la empresa se vio obligada a adquirir IBP al precio originalmente acordado, que valoraba a IBP en 3200 millones de dólares. Hasta el día de hoy, Tyson es dueño de IBP.

Si esto sucede, Twitter sale ganando en el corto plazo, pero se enfrentaría a un futuro incierto. Si Musk es dueño de una compañía que no quiere, podría hacer destrozos: los empleados se enfrentarían a posibles despidos y la red social a cambios inciertos.

3- Twitter gana en la Justicia y Musk debe pagar daños y perjuicios

Al contrario del segundo escenario, un juez podría determinar que el CEO de Tesla pague en vez de quedarse con una compañía que no quiere. Así, Musk debería abonar una cifra desconocida —la determina la Corte— a Twitter, aunque es probable que sean muchos miles de millones. 

4- Twitter y Musk llegan a un acuerdo

Sin un juez de por medio, podría ser un escenario parecido al tercero. Para evitar instancias judiciales, abogados e incertidumbre, la empresa y el magnate podrían hacer un trato en el que Musk pague la cláusula de 1.000 millones de dólares y otra enorme suma de dinero para que así ambas partes queden satisfechas.

El acuerdo probablemente tendría que ser suficiente para que la junta de Twitter pueda argumentar a los inversionistas que tomó la decisión fiduciaria correcta al tomar el dinero del acuerdo en lugar de iniciar un litigio.

5- Musk gana en la Justicia y no paga nada

El escenario ideal para el magnate según la decisión que tomó el viernes. Si en el juicio se prueba que Twitter le dio información falsa o insuficiente a Musk —generando así un efecto materialmente adverso en la empresa—, el CEO de Tesla no pagará nada. 

¿Por qué? En su presentación sobre por qué rescinde el trato, Musk afirma que Twitter no cumplió con sus obligaciones contractuales después de firmar el acuerdo de fusión. El argumento principal de Musk es que Twitter no proporcionó suficientes detalles o pruebas para demostrar que sus cuentas de spam representan el 5% o menos de todas las cuentas, como la compañía afirma que estima que son.

“Todas las indicaciones sugieren que varias de las divulgaciones públicas de Twitter con respecto a sus mDAU (usuarios activos diarios monetizables) son falsas o materialmente engañosas”, escribieron Musk y sus abogados en la presentación.

6- Musk cambia de opinión y decide comprar Twitter

Aunque parece improbable, con el multimillonario nunca se sabe. Basta con ver el historial de la novela Twitter-Musk:

  1. Primero comenzó con el magnate diciendo lo mucho que le gustaba la red social
  2. Después preguntó si la plataforma "estaba muriendo", y confesó sus deseos de crear su propia red social
  3. Poco tiempo después compró el 9,2% de las acciones de Twitter y se convirtió en el accionista mayoritario.
  4. Se sumó al Consejo Directivo y celebró junto al CEO sus planes para potenciar la empresa.
  5. El amor se terminó y Musk realizó una oferta para comprar el 100% de Twitter
  6. Twitter aceptó.
  7. Musk decidió poner el acuerdo en "stand by".
  8. Musk decidió echarse para atrás y suspender la compra.

Todas estas idas y vueltas hacen que la idea de que Musk vuelva a cambiar de opinión y quiera quedarse con Twitter no sea descabellada. El empresario podría obtener más información de Twitter sobre las cuentas de spam, decidir que está satisfecho y decir una vez más que comprará Twitter a 54,20 dólares por acción. Nada es imposible.

7- Elon Musk y Twitter acuerdan un precio más bajo

Como informó BAE Negocios, todo este circo que hizo Musk podría esconder una estrategia de desgaste mientras se derrumban las acciones de la red social, para llegar al punto en que se abra una nueva negociación para que el acuerdo se cierre en un valor menor. 

Es posible que Musk y Twitter acuerden un precio más bajo, probablemente con una tarifa de ruptura muy dolorosa para asegurarse de que no intente renegociar nuevamente, para ajustarse a la corrección del mercado.

8- Alguien más compra Twitter

Este es el escenario más improbable de todos. Peor no es imposible. Mientras Twitter y Musk esperan por su pelea en la Justicia, podría aparecer otra empresa y hacer una oferta para comprar la red social. La junta de Twitter podría argumentar que el acuerdo brinda más certeza que ir a los tribunales con Musk.

Aun así, parece más probable que ocurra un escenario en el que otro comprador adquiera Twitter después de un litigio, si Twitter pierde o llega a un acuerdo. Entonces, Musk estaría fuera de escena, pero Twitter habrá explorado sus opciones para obtener los 44.000 millones completos o daños adicionales.

Hasta ahora, no hay compradores conocidos interesados en comprar Twitter. Pero, dado todo lo que sucedió en esta saga que lleva ya tres meses, nada es imposible.