Desconectarse o no desconectarse, ahí está la cuestión. Lograr el equilibrio laboral y personal en la vida pospandemia no es fácil. El mandato del bienestar está en boca de todos pero aún queda un camino por recorrer. 

Adecco, consultora integral de Recursos Humanos, realizó el estudio "Desconectar para Reconectar" con el objetivo de identificar la capacidad de los empleados de desengancharse de su trabajo, explorar si los modos de trabajar han evolucionado con la pandemia y comprender la capacidad de las empresas para promover el bienestar de sus empleados.

Es una realidad que los empleados ya sentían estrés por el trabajo antes de la pandemia. Sin embargo, las empresas no estaban al tanto de ello hasta la llegada del COVID. El 59% de las empresas cree que con la pandemia aumentó el estrés, mientras que la respuesta de los empleados determina que un 25% lo considera así. Esta investigación sugiere que la pandemia ayudó a reevaluar la vida laboral más que a aumentar el nivel de estrés.

El 45% de los empleados trabajan después del horario laboral un promedio de 3 días a la semana, mientras que el 60% revisa su mail después del horario laboral 4 días a la semana.  En contrapunto, la percepción de las empresas es que 8 de cada 10 empleados lleva trabajo a su casa en un promedio de 3 días por semana. Por otro lado, creen que el 88% de los trabajadores revisa su mail fuera del horario laboral en un promedio de 4 días por semana. 

"Aunque las empresas sobreestiman la cantidad de empleados que se llevan trabajo a sus casas (80% vs. 45%) y que revisan su mail después del trabajo (88% vs. 60%), están alineados en el número promedio de días en que lo hacen: 3 días a la semana llevan trabajo a sus casas y 4 días revisan su mail después del trabajo", evalúa el informe. 

La generación Z (nacidos entre mediados de los '90 y principios de los 2000) se destaca como la que más trabaja, tiene más dificultad para desconectarse del trabajo y es más propensa a dejar la empresa pronto. Asimismo, la generación Y, más conocida como Millennials, parece tener más trabajo y estrés desde el comienzo de la pandemia.

Desconectarse del trabajo es más difícil para las generaciones más jóvenes, especialmente si trabajan desde la oficina. Los empleados de más de 55 años son capaces de cambiar de actividad profesional a personal con mayor facilidad. A nivel mundial, es más difícil para los empleados pasar de la vida profesional a la personal al trabajar desde la oficina que al trabajar desde casa.

Después de hora

Desde un punto de vista generacional, la preferencia de la Generación Z para desconectar es escuchar música, mientras que las Generaciones Y & X (comprende a los nacidos entre 1965 y 1981) eligen pasar tiempo con amigos y los Baby Boomers (quienes preceden a la generación X) mirar TV. Por otro lado, cuanto más joven es la generación, más usan el ejercicio y las siestas como método de desconexión, y cuanto más grandes, más prefieren leer.

En todos los países que forman parte de la investigación, excepto Bélgica y Canadá, pasar tiempo con la familia y con amigos es la actividad más popular para desconectarse del trabajo (41%). En India, Italia, España, América Latina y Suiza, 3 de cada 10 empleados eligen hacer ejercicio.

En el Reino Unido y Estados Unidos, el primer lugar lo comparten dos actividades: pasar tiempo con amigos y familia, y mirar TV. En la región de América Latina, la preferencia principal de 5 de cada 10 empleados es pasar tiempo con amigos y familia, mientras que un 32% elige mirar TV y un 31% hacer ejercicio.