Una empresa sin liderazgo claro ni pasos determinados a seguir puede convertirse en un lugar de trabajo hostil, del que muchas personas no quieren formar parte. Eso mismo le pasa a Twitter: en las últimas semanas, montones de empleados se fueron de la empresa en medio del drama con Elon Musk, mientras que el mismo magnate denuncia un acoso por parte de la red social para revisar cada uno de sus mensajes de texto.

Hace tiempo que Twitter está en llamas, pero cada semana que pasa se suman nuevos focos de incendio. Lo que más preocupa a la empresa actualmente es el flujo constante de trabajadores que se fueron, hartos de los problemas internos y externos que tiene la compañía. Un portavoz admitió que el "desgaste de la compañía es ligeramente superior a las mejores prácticas para tiempos macroeconómicos normales", pero dijo que "permanece en línea con las tendencias actuales de la industria".

Puertas adentro, muchos empleados admitieron a Business Insider que están "mentalmente exhaustos", mientras que otros dijeron que se perdió el respeto por la Junta Directiva de la empresa, encabezada por el CEO Parag Agrawal, de la que consideran que "está haciendo un mal trabajo".

Desde la llegada de Elon Musk a la vida de Twitter, las cosas fueron de mal en peor. Uno de los aspectos más deteriorados fue la comunicación interna de la empresa, denunciaron los trabajadores. El "deber fiduciario" se convirtió en una constante en los comunicados, a tal punto que pasó a ser una broma. Después de la salida de Musk y la disputa legal, dejaron de llegar documentos, y son apenas algunas misivas de abogados las que aparecen ocasionalmente.  

Combinado con los despidos repentinos de ejecutivos, la congelación de las contrataciones y los despidos, los trabajadores se sienten aún más sorprendidos por los cambios y las decisiones de la Junta Directiva.

Elon Musk, el gran enemigo de Twitter

Un extrabajador de la empresa reconoció que "la moral general está muy baja", pero advirtió: "La gente comenzó a irse debido a Elon". Cuando se pensaba que la compra se iba a hacer, los empleados ya se estaban yendo, debido a las opiniones de Musk sobre el trabajo presencial, la cultura laboral, la diversidad y las exigencias. 

Con el juicio y la pelea, llegó un nuevo éxodo, que se debe tanto a las malas prácticas de la empresa como a la incertidumbre sobre el futuro. Si muchos empleados temían la llegada de Musk cuando el magnate quería hacer la compra de la red social, ahora que no la quiere —quizás la Justicia lo obligue a comprarla— su llegada podría ser aún más catastrófica.

Cada vez más gente se va de Twitter

A veces una, a veces dos y hasta tres veces por semana llega un chat interno de un empleado que anuncia que se va. Algunos trabajadores estimaron en más de treinta los trabajadores que abandonaron la empresa en las últimas semanas. "Tanta gente se ha ido que ni siquiera necesitarán hacer más despidos", ironizó un empleado.

Los despidos ya generaron nuevos términos. Quienes se van son "tweeps", y son catalogados en dos tipos: los voluntarios por "arrepentimiento pendiente de fusiones y adquisiciones" o los voluntarios "no arrepentimiento pendiente de fusiones y adquisiciones". Los primeros son los que Twitter hubiera querido que se queden, mientras que los segundos no afectan demasiado a la empresa.

Elon Musk se siente "acosado"

Para adentro, Twitter tiene problemas serios. Para afuera, también. Este miércoles, Elon Musk dijo al juez que supervisa la disputa legal que Twitter persigue a amigos, colegas y firmas que están fuera del alcance del caso para obtener información sobre el financiamiento del acuerdo.

En una carta citada por Bloomberg, el equipo legal de Musk aseguró que ya había entregado los nombres de "decenas de personas y entidades" con "información única" sobre el financiamiento, pero que Twitter está presionando para obtener documentos de cualquier persona “que podría haber tenido una conversación pasajera” con Musk sobre la compra. El CEO de Tesla denunció que Twitter quiere incluir a cualquier persona con la que él haya hablado sobre el acuerdo en "incluso las interacciones sociales más breves y no sustanciales". 

Elon Musk pone trabas en la rueda de Twitter

El lunes pasado, la empresa pidió que se realice una búsqueda de todos los mensajes de texto de Musk durante "el período relevante" en busca de "material" relacionado con su demanda. Pese a que no se especifica ese "período relevante", Business Insider estimó que comprende entre el momento en que Musk acordó por primera vez comprar la compañía el 25 de abril y cuando intentó retractarse del trato a través de una carta de sus abogados el 8 de julio. 

Ambas partes compiten por posiciones mientras se preparan para un juicio el 17 de octubre por el acuerdo de compra por 44.000 millones de dólares fallido, enviando un torrente de citaciones a inversores de capital, asesores y bancos involucrados en la adquisición propuesta.