El periodista de BAE Negocios y economista Alejandro Bercovich realizó un análisis de la coyuntura local e internacional, en donde la riqueza tiene una concentración "pasmosa" y el gasto bélico aumenta sin freno. Advirtió que bajar la inflación y recomponer los ingresos en Argentina requerirá de "precisión, asertividad y coordinación", tres cosas que el Gobierno del Frente de Todos "no tuvo", y se refirió al agotamiento de "las dos grandes narrativas políticas que enhebraron en los últimos 20 años".

En el marco del evento de los 25 años de BAE Negocios, Bercovich aseguró que una palabra que explica la coyuntura local e internacional es "incertidumbre". "En Argentina transitamos una crisis sobre otra porque el país viene de un 'milhojas de crisis' que derivó en el descalabro que vivimos actualmente, y que va a estar teñido por la otra crisis, que es la crisis mundial", explicó.

"Además de la incertidumbre, en la población mundial afloran sentimientos como la insatisfacción, la impaciencia, la sensación de ahogo en un sistema que nos mostró hasta qué punto era frágil lo construido los últimos 25 años", continuó. En este sentido, Bercovich dijo que "es una incertidumbre que cruza a todos los mercados y todas las democracias".

El economista puso como ejemplo la crisis energética que vive Europa, en donde se aprobó un límite del 15% en el uso del gas para el próximo invierno, y mostró los casos de España, que se quedó sin hielo por la crisis eléctrica, y Alemania, donde ya se prevé un aumento en las muertes de frío para el invierno que viene.

"Es tal la crisis de nuestro sistema de producción y cadenas de valor que no se puede hacer un análisis de otra manera que no sea por la guerra", sostuvo Bercovich.

Las guerras actuales y las guerras por venir

"La guerra es algo que va a teñir los próximos años de manera indiscutible", resaltó el periodista de BAE Negocios, afirmación que acompañó con los casos de conflictos bélicos que se viven en Ucrania, en la franja de Gaza, entre Serbia y Kosovo, entre China y Taiwán, y otros.

De cara al futuro, lo que anticipa el gasto en armamento por parte de las grandes potencias es más guerra, explicó. ¿Por qué? Según el instituto de Estudios por la Paz en Estocolmo, el gasto en armamento en 2021 fue récord en toda la historia, cuando se gastaron 2 billones de dólares en armas. En referencia a las ojivas nucleares, alertó: "Cualquier evento entre las potencias que más gastan sería, si se llega al extremo, la destrucción del planeta".

El desglose del gasto militar de las grandes potencias

"En ese contexto se inscribe la discusión de los dólares en Argentina. Esa es la globalización que le va a tocar navegar a esta gestión y la que viene. Es una globalización en la cual ningún poder es demasiado firme y donde vimos un presidente de Estados Unidos presentarse a una reelección y no ganarla, a Mario Draghi derretido, a Boris Johnson derretido...", continuó.

Cómo se perdieron los ingresos en Argentina

Bercovich explicó que en esa coyuntura mundial es donde se da la "disputa fratricida y locoide que aqueja al gobierno del Frente de Todos". 

En el análisis del contexto local, Bercovich mostró que la pérdida de los asalariados entre 2018 y 2022 fue del 19%, pero que durante los "años de Macri post corrida" fue de casi un 7% superior para los estratos más bajos, mientras que "la recuperación del ingreso durante la primera mitad del gobierno de Alberto Fernández fue casi inexistente, pero además concentrada en el estrato alto".

"Esto es lo que tiene más implicación política, porque Argentina vivió una recuperación el año pasado que no se veía desde las tasas chinas de los años 2000, pero la matriz distributiva este año fue muy regresiva", analizó el economista.

"El hecho de que cuatro vivos se hayan quedado con el crecimiento del año pasado, como había anticipado la vicepresidenta antes de que ocurriera, no es que la conviertan a ella en una genia de la anticipación, sino que exhibe hasta qué punto el Frente de Todos no pudo sintetizar esa advertencia en la gestión que era recuperar los ingresos perdidos por las mayorías durante el Gobierno de Macri", prosiguió.

En este sentido, Bercovich marcó que había habido una leve recuperación el año pasado en el sector privado, pero a partir de este año todo fue "barranca abajo". "Uno podría decir que es lo que cayó la economía y la recesión, pero según un análisis de CIFRA, el centro de estudios de la CTA, muestra cómo se dio ese proceso de recuperación post-pandemia: la productividad por obrero sube y el salario medio baja", explicó.

El resultante de eso es el "incremento del excedente bruto de explotación" que, según este estudio, implica "una transferencia de ingresos del sector trabajador al sector empresario que supera a la transferencia que había durante la época de Macri", afirmó Bercovich.

"Si en todo este periodo vimos una transferencia de 70 mil millones de dólares de trabajadores al sector empresario, fueron 30.000 millones durante del desbarranco de Macri y 40.000 millones durante el gobierno de Frente de Todos. "Eso va a impactar en la elección del año que viene", pronosticó Bercovich.

Las promesas y realidades del Frente de Todos

En línea con la pérdida del salario real, Bercovich citó un Informe del CETID - Centro de Estudios de Carlos Tomada – UNSAM, en donde se evidencia que "los anteúltimos", por quintil, "empezaron a ser crecientemente pobres". "En este quintil empieza a haber, en concomitancia con un desempleo bajísimo, ingresos de trabajadores activos que son pobres. Ese es un fenómeno muy corrosivo política y socialmente", evaluó Bercovich.

"Ahora no alcanza para ir de la casa al trabajo y del trabajo a casa. Es un problema muy serio en términos de relato. La promesa del gobierno de atender primero a los últimos ocurrió a caballo de la ampliación de los programas sociales", consideró Bercovich, que a la vez advirtió que "lo que se está viviendo en Argentina y en todo el mundo es de una concentración de la riqueza pasmosa".

"Las dos grandes narrativas políticas que enhebraron en los últimos 20 años están en un momento de fuerte cuestionamiento. En encuestas se ve cómo dentro de los votantes se cuestiona a Cristina, al peronismo mismo, o a ese relato de la historia", agregó el economista.

En este sentido, Bercovich marcó que cuando empezaron los programas de Argentina Trabaja en 2009 había 200 mil beneficiarios y ganaban $1.200 de ese momento. "Hoy en pesos de esa época cobraría $400, cada vez sustituye menos el salario. Se recupera la productividad, pero no el salario y tampoco se recupera el sustituto del salario", analizó el periodista.

Qué desafío tiene Argentina para el futuro

Bercovich resaltó que hay cuatro vías para cerrar la brecha fiscal. La primera es endeudarse, hoy "vedada por la mala praxis del gobierno anterior"; la segunda es emitir dinero, "vedada por el abuso durante la pandemia"; ajustar el gasto o incrementar los ingresos. "Esta última es hoy parte de la discusión que se está dando en el mundo", consignó Bercovich.

"El desafío es, si queremos una sociedad armónica y que no esté en guerra civil, ver cómo apuntalar un mercado local socialmente para que no vuele por el aire. Eso en Argentina tiene un subtítulo: bajar la inflación", subrayó el economista.

Sin embargo, "eso no se puede hacer de la noche de la mañana". "Si no queremos hacer un intento ortodoxo que naufrague, como el de Nicolás Dujovne, el Gobierno y los argentinos tienen que ser muy precisos, asertivos y coordinados, tres cosas que este gobierno no ha sido", agregó.

La encuesta que mostró Alejandro Bercovich

Según una encuesta de Analogía, la respuesta más utilizada frente a la pregunta "¿Quién puede implementar un plan de estabilización?" es "nadie". "Esto es consecuencia del agotamiento de las dos narrativas políticas, pero también que la gente se da cuenta de que la inflación expresa algo más complejo", afirmó Bercovich.

"Esa discusión está abierta, de cara a una elección el año que viene. Necesariamente tiene que incorporar una idea de incertidumbre. Hay un análisis mucho más profundo a nivel global que debemos incorporar al de Argentina. Esto puede terminar en otra devaluación o en lograr llevar la economía sin caer en un ajuste sobre el ajuste. Va a requerir una coordinación que hasta ahora el Frente de Todos no mostró ni en figuritas", concluyó Bercovich.