A un mes para que 2022 termine, todo apunta a que será un año funesto para el sector de las criptomonedas: pasando con un comienzo de año decepcionante, el colapso del ecosistema Terra que dio comienzo al criptoinvierno, los sucesivos corralitos cripto, llegando hasta la caída de FTX este mes. 

En este contexto, comienzan a ser cada vez más frecuentes las apariciones de distintos malestares entre los inversores del sector, incluso, en algunos casos, al punto de que se comiencen a manifestar síntomas compatibles a los de un consumo problemático.

A unos 30 kilómetros al sur de la capital escocesa de Edimburgo se encuentra Castle Craig, una enorme mansión del siglo XVIII que desde hace más de tres décadas funciona como centro de rehabilitación para todo tipo de adicciones: alcohol, drogas, ludopatía, y, en los últimos tiempos, criptomonedas

En 2016, se convirtió en la primera institución de este tipo en el mundo en implementar un programa de adicción sobre el uso y la comercialización obsesiva de criptomonedas. Desde entonces, trabajó con más de 250 pacientes. En 2021, año récord para las cripto, el número de consultas sobre el tratamiento se multiplicaron por diez

Las criptomonedas y la ludopatía

Pese a que no todo el mundo se vuelve adicto a las criptomonedas, su mezcla de precios volátiles, un mercado que funciona las 24 horas, un suministro aparentemente interminable de tokens y una activa comunidad online, llevó a que varios clínicos de Craig Castle subrayen el paralelismo con la ludopatía.
 
“El mercado de las criptomonedas es fluctuante y de alto riesgo, por lo que atrae al jugador compulsivo”, explicó Chris Burn, terapeuta de apuestas del hospital. Por su parte, el responsable de la clínica cripto es Tony Marini, un escocés-italiano de 57 años que utiliza el mismo programa de 12 pasos que para tratar la ludopatía.
 
El número de consultas sobre el tratamiento se multiplicaron por diez en 2021
"La gente no cree que tenga un problema con las criptomonedas y este es el mayor problema", dice Marini. "La gente que usa cripto no sabe que está apostando, porque no está regulado".
 

La adicción cruzada

Sobre este punto, aseguró a Decrypt que 8 o 9 de los 50 clientes que se encuentran actualmente en la clínica pertenecen a esta categoría. Por lo general, tienen entre 20 y 45 años. Desde 2017, Marini trató a 15 pacientes únicamente por su adicción a las criptomonedas.
 
Castle Craig
 
En la mayoría de los casos, explicó Marini, los pacientes que llegan a la clínica llegan con otras adicciones. En muchas situaciones, con el objetivo de mantenerse despiertos operando en los mercados, dando como resultado una "adicción cruzada", en donde un consumo problemático retroalimenta al otro. 
 
Por ejemplo, un ex paciente, en recuperación de su adicción al alcohol y a las drogas, relató haber puesto múltiples alarmas en su teléfono para poder despertarse durante la noche y comprobar los precios de las criptomonedas. Rápidamente, recayó en el alcohol y la cocaína.