Tras la llegada de las criptomonedas, que algunos ven como un complemento y otros ven como una competencia al sistema económico financiero tradicional, desde varios gobiernos y bancos centrales están evaluando (y en algunos casos incentivando) que se creen CBDCs (Monedas digitales de Bancos Centrales, por sus siglas en inglés). La tendencia parece ir hacia la eliminación del dinero en efectivo.

Los sistemas sin efectivo son un conjunto de políticas económicas que eliminan dinero físico de la economía. En general, estos sistemas permiten que los gobiernos reduzcan costos, recaudar más impuestos y tener más transparencia en sus actividades. Y a su vez, son sistemas que algunos indican, eliminarían la libertad financiera que brinda el efectivo, sobre todo en países en donde la economía informal es tan fuerte, como lo es en la mayoría de los países de Latino América. Por lo tanto, se podría decir que los sistemas sin efectivo pueden llegar a ser peligrosos porque pueden conducir a la injusticia social?

Hay que tener en cuenta que, posiblemente, eliminar totalmente el efectivo limitaría la posibilidad de las personas para proteger su privacidad cuando comercian. La creciente popularidad de la banca móvil ha aumentado la exposición de los individuos y la información personal confidencial que estas almacenan en sus teléfonos móviles. Lo que significa que tienen más posibilidad de que terceros puedan acceder a dicha data sumada al riesgo de ataques cibernéticos.

Es decir, debemos estar atentos, ya que podríamos ir hacia un sistema en el que las personas tendrían menos privacidad y podrían correr el riesgo de verse expuestas al robo de identidad u otras formas de fraude.

Pero veamos que dicen los especialistas.

Desde Status.im - empresa que desarrolla bienes públicos para la web3, para defender los derechos humanos-, el marketing manager Eduardo Erlo explica que las monedas digitales de banco centrales, podrían considerarse criptomonedas desde un punto de vista técnico. “Cualquier moneda criptográfica que funcione en una blockchain podría considerarse una criptomoneda. Aunque no podemos meterlo en la misma bolsa que las criptodivisas descentralizadas y no gobernadas, que son la verdadera revolución.”

¿Pero cuál es la diferencia con monedas descentralizadas, como Bitcoin? “Por definición, las criptodivisas descentralizadas no están controladas por una autoridad central”, remarca Erlo.

Luego agrega: “La mayoría de las CBDC pretenden ser una criptodivisa totalmente digital que trabaja en una blockchain gubernamental privada. Si se desarrolla e implementa bien, podría ayudar a la transparencia de la transferencia, reducir costos, y en la creación y uso del dinero. Los gobiernos podrían aprovechar algunas de las ventajas de la tecnología blockchain,  aunque pueden no utilizarla-, pero seguirá siendo una moneda centralizada, controlada por una autoridad central”.

“Creo que los gobiernos por fin están empezando a entender las ventajas de la tecnología blockchain y están tratando de evolucionar la forma de manejar el dinero, con el fin de reducir el lavado de dinero y tener aún más control sobre la moneda”, añade.

Por otro lado, Erlo es consciente de que existe el riesgo de vigilancia excesiva por parte de los gobiernos y bancos centrales si se aplican las CBDC. “Cada vez que damos poder a las autoridades centrales, este poder puede ser utilizado, tarde o temprano, para cualquier propósito que quieran”, reflexiona.

“Debemos estar siempre al día de todo lo que ocurre y de las últimas tecnologías, pero nunca debemos olvidar que las CBDC no pretenden resolver el mismo problema que pretenden resolver las blockchains públicas descentralizadas, que es eliminar el intermediario para lograr nuestra libertad financiera”, subraya Erlo.

Martín González, Ceo & Co Founder de BAG -Blockchain Art Gallery, el marketplace de arte NFT- cree que las CBDC pueden utilizar una variedad de tecnologías. “Una de ellas, que despertó más interés en los últimos años, fue blockchain y DLT, pero bajo formas centralizadas y privadas con control estatal”, señala.

“Una CBDC puede o no utilizar blockchain, pero siempre lo hará de forma centralizada, lo que lo diferencia de blockchain público como Bitcoin o Ethereum. Bitcoin es un protocolo descentralizado, lo que lo diferencia totalmente de una CBDC donde el Estado tiene el monopolio de validación, control y emisión (Bitcoin tiene emisión finita y definida por algoritmo)”, recalca.

Según González, una CBDC puede censurar el uso de la moneda a quien quiera o disponga, cosa que con Bitcoin no puede ocurrir. “Fundamentales cómo privacidad, auditabilidad, acceso, y universalidad estarían seriamente en problemas en una CBDC con control centralizado”, advierte.

Por otra parte, el country manager de Bitwage Argentina - la plataforma pionera en pago de honorarios en criptomonedas más elegida por los trabajadores, freelancers y exportadores de servicios -, Ulises Alzogaray, comenta: “Los motivos principales para buscar reemplazos al papel moneda son dos: En principio, día a día el mundo es más digital, por lo que tiene sentido que los bancos centrales busquen una solución monetaria que se adapte a los tiempos que corren, y en segundo lugar, las CBDC también nacen como una estrategia para combatir la economía informal”, resalta.

Cuando se le pregunta sobre posibles riesgos, Alzogaray opina: “Hablar de riesgos sería un poco especulativo. Pero en cualquier caso, las criptomonedas llegaron para quedarse y son una herramienta muy útil si lo que queremos es anonimato y privacidad a la hora de realizar cualquier tipo de transacción, y es técnicamente muy difícil que cualquier gobierno tome acciones efectivas para combatir eso o reemplazarlo”.

Desde Xcapit, -billetera no custodial, multiblockchain y open sourse-, el product manager Santiago Villarruel, cree que la CBDC, al ser una moneda controladas por un ente centralizado, implica que hay un riesgo que está siempre presente.

“Todos los gobiernos están trabajando sobre diferentes formatos de CBDC, por lo cual toda la información puede ser relativa y genérica. Creo que todavía hay mucho por ver y desarrollar”, subraya Villarruel.

Leo Elduayen es CEO de Koibanx- compañía líder en tokenización financiera utilizando tecnología blockchain-, y desde ese lugar, también habla sobre las diferencias entre una CBDC y el dinero digital que ya usan los bancos: “La principal y más importante diferencia entre el dinero digital y las CBDC es que las últimas mejoran potencialmente la eficiencia de las transacciones y reducen los costos. También aumenta la seguridad, ya que están libres de riesgo de crédito y liquidez, mejoran los pagos internacionales y remesas, dando lugar a mejores colaboraciones, disminuyen el uso de papel, colaborando con el medio ambiente y facilitan el uso de herramientas financieras básicas para aquellas personas que no tienen acceso”.

Luego agrega: “Las CBDC colaboran con la modernización de los pagos y potencian la inclusión de más personas a la economía digital. Además, le permite a los gobiernos tener un seguimiento mucho más simple de los balances, transacciones, movimientos de activos, etc. Por lo que, por ejemplo, ante una cierta situación de inflación o déficit fiscal, al tener las cuentas de manera transparente, se podría aplicar políticas monetarias y fiscales de manera más eficiente. Respecto a la privacidad, protección de datos y prevención del delito, las CBDC deberían lograr un equilibrio adecuado entre salvaguardar los derechos de privacidad de los ciudadanos y brindar la transparencia necesaria para disuadir la actividad delictiva”.

Tulio Núñez, General Counsel en Koinbax, comenta: “Toda política pública implementada por los estados debe estar enmarcada en el ordenamiento jurídico vigente y fundamentada en el respeto a los principios constitucionales, es decir, hay límites claros a la actuación estatal frente a los derechos de los ciudadanos y esto puede ser sometido a control público y político sobre el mismo estado por parte de los órganos competentes en la materia (Parlamento, tribunales, etc). En este sentido, las CBDC pueden contribuir a lograr una mayor eficiencia y eficacia en la política de transferencias monetarias, permitiendo, por ejemplo, reducir los costos de focalización al lograr parametrizar la determinación de grupos poblacionales más vulnerables a partir de su comportamiento transaccional, en respecto del derecho a la privacidad de las personas previsto en la Ley; o, también, lograr una mayor transparencia en el diseño y ejecución de la política monetaria y fiscal que implemente el Estado”.

Pero entonces, ¿las CBDC usan criptografía o son simplemente información digital? Carlos Alfaro, Technical Sales Engineer Manager de Koibanx afirma que “las CBDC sí usan criptografía, ya que están creadas en una blockchain o en una DLT (distributed ledger technology), donde la criptografía es utilizada para mantener la inmutabilidad de los datos y una trazabilidad de la cadena de transacciones o bloques desde su génesis. Adicionalmente, su creación se deriva de la implementación de una política pública definida por el Estado con una finalidad determinada. En este sentido, las CBDC pueden usar criptografía para registrar transacciones, distribuir los registros contables y monitorear el curso de los fondos usando la red controlada por la propia entidad”.

Recordemos que existen diferentes tipos de blockchain. No es lo mismo una blockchain pública que una privada. No es lo mismo una blockchain abierta que una cerrada. En definitiva, no es lo mismo la descentralización que la centralización. Y habría que advertir que no todas las blockchains son inmutables.

*Directora de Arigatō Consulting