La industria musical comenzó a tomar una responsabilidad activa por su impacto ecológico y se dirige a un nuevo rumbo: los conciertos sostenibles. El cambio comenzó a materializarse hace algunos años de la mano de bandas como Radiohead, Maroon 5 y Neil Young, y se profundizó con la pandemia de coronavirus, etapa en que los shows en vivo tuvieron que suspenderse en todo el mundo. El receso debido para que al menos una decena de artistas de primera línea, como Coldplay y los jóvenes Billie Eilish y Shawn Mendes se sumaran a una nueva tendencia que busca reducir la huella de carbono en los recitales y las giras, conocida como Green Touring.

El escenario que deja un concierto en el lugar donde se realiza fue el disparador: botellas y vasos de plástico tirados, colillas de cigarrillos, papeles y basura por todos lados, además de residuos orgánicos. Pero eso no es todo, el impacto ambiental de un show también puede medirse en materia energética, esto abarca el transporte que se utiliza para llegar a los estadios, el traslado de los equipos y el consumo eléctrico de fuentes no renovables para alimentar luces, sonido , pantallas, efectos visuales y sonoros que hacen al espectáculo.

Cifras alarmantes

La Green Music Initiative, en conjunto con productoras y representantes de sellos discográficos realizados en 2016 la Guía de Green Touring, una investigación para medir el impacto de la música en vivo en el medio ambiente. El estudio reveló que no solo son los vuelos que toman los artistas para moverse de ciudad en ciudad lo que más contamina, sino el montaje y desmontaje del escenario (un 34% del total de una gira,). El transporte de los fans que acuden a los conciertos es el segundo factor, con un 33% y el merchandising, un 12%.

Según esta guía verde dirigida a profesionales de la industria musical, cada persona que asiste a un show suele generar cinco kilos de CO2. Eso significa que la masiva gira en la que se embarcó U2 entre 2009 y 2011 (el célebre 360º Tour que arrancó en Barcelona y vieron 7,2 millones de personas en todo el mundo) dejó una huella de carbono equivalente a la que produciría un viaje de ida y vuelta de la Tierra a Marte.

Una oportunidad

Con el control de la pandemia llegó la tan esperada reactivación de los recitales. En el país hubo un aluvión de anuncios en este sentido, Justin Bieber, Harry Styles, Dua Lipa y Coldplay agotaron las entradas para sus shows en pocos días, mientras que festivales como el Lollapalooza y el Quilmes Rock ya convocaron a cientos de miles de personas.

El parate musical ayudó a impulsar un cambio dentro del sector, el desarrollo de estrategias sustentables para presentarse frente a su público se convirtió en prioridad para los artistas, quienes ahora enfocan sus esfuerzos en hallar alternativas ecológicas que puedan implementarse.

Esta búsqueda fue el disparador para que la banda británica Coldplay, anunciara en 2019 que dejarían de hacer giras hasta que encontraran una manera de hacerlo que no solo fuera neutral en carbono sino que fuera "activamente beneficiosa" para el planeta.

Apuesta inédita

La banda liderada por Chris Martin es un ejemplo de que se puede. En 2021 lanzaron Music of the Spheres World Tour (MOTS), una gira pionera en el green touring con la que llegarán en octubre al país para realizar nueve recitales en total. El conjunto trabajó en equipo con el Instituto Grantham de Cambio Climático y Medioambiente del Imperial College de Londres para generar estrategias que permitan que la gira internacional reduzca su huella de carbono.

"Estamos tratando de hacer esto de una manera que sea bastante pragmática y profesional para que no se nos descarte como una especie de chiflados de izquierda. Pero es bastante centrista y práctico", dijo al respecto Martin.

El escenario del tour estará hecho de acero reciclado, y la banda espera implementar el primer sistema de baterías para giras del mundo, fabricado con 40 baterías de automóviles eléctricos BMW reutilizadas y reciclables.

El público también será parte de la iniciativa eco: Coldplay agregó pistas de baile cinéticas y bicicletas estacionarias que almacenan energía para que los fanáticos ayuden a potenciar el espectáculo mientras bailan o pedalean. La estrategia probó su función, en un solo concierto se generaron alrededor de 11kWh, suficiente para alimentar toda la actuación (luces, sonido e instrumentos) del escenario en el siguiente espectáculo.

La banda tiene concursos previos al show en los que grupos de espectadores competirán al ritmo de la música para ver quienes pueden generar la mayor cantidad de energía. Mientras tanto, las bicicletas generarán un promedio de 200 vatios de energía, capturados en baterías que hacen funcionar los elementos del espectáculo.

La banda ya lanzó una aplicación gratuita para sus fans argentinos, que les ofrece alternativas para viajar hasta el Monumental de manera sustentable, previo a los juegos que harán en el interior. La app calcula y clasifica diferentes formas de viajar al concierto (automóvil, transporte público, taxi, bicicleta y tren incluidos) con recompensas como descuentos en mercadería para quienes se comprometan a realizar viajes más ecológicos. Además, usarán paneles solares, confeti biodegradable, pulseras led reutilizables mientras que todo el merchandising ofrecido será sostenible. La apuesta de la banda es ambiciosa pero, de resultar exitosa, lograrán reducir su huella de carbono en un 50%.

Pioneros

Un histórico de la música, Neil Young fue uno de los pioneros en realizar giras ecológicas. Desde 2004 trabaja para que los traslados en sus tour se realicen con biocombustibles.

El líder de Radiohead, Thom Yorke, es uno de los miembros más activos de la organización Friends of the Earth, que lucha por reducir los efectos del calentamiento global. Su preocupación por el medioambiente es tal que todo su disco Eraser está inspirado en la crisis climática.

La banda estadounidense Maroon 5 es una de las que más tiempo y recursos invirtió para que sus giras sean más sostenibles desde 2007. Cuatro miembros del grupo, entre otros músicos y profesionales de la industria musical, forman parte del consejo asesor de Reverb. una organización ambiental sin fines de lucro que trabaja con músicos para reducir el impacto ambiental de sus giras. La ONG ya trabajó en la gira de artistas como Shawn Mendes, P!nk, Dave Matthews Band y Fleetwood Mac, y aseguran que han logrado eliminar más de 300 millones de libras de emisiones de CO2, el equivalente a sacar de circulación 29.000 vehículos durante un año.

La joven cantautora Billie Eilish fue una de las últimas en sumarse a la tendencia eco . En su próxima gira mundial prohibirá distribuir sorbetes de plástico y equipará los estadios con estaciones de agua para recargar botellas reutilizables, proyectando así reducir más de 35 mil botellas de plástico descartables de sus espectáculos.

Si bien el aumento de músicos que implementan tours y conciertos ecológicos es una mayoría señal de que la industria de la música se dirige a una nueva era sustentable, lo cierto es que la de los grandes festivales y de las giras mundiales todavía están lejos de ser amigables con el medio ambiente. En la medida que más artistas tomen la iniciativa, más rápido se cambiará en el estándar de la industria.