En poco menos de una semana, el ecosistema de las criptomonedas perdió más de mil millones de dólares de capitalización de mercado, recrudeciendo todavía más un "criptoinvierno" del que se volvió aún más difícil salir. 

A diferencia del colapso de mayo, que tuvo a las fallas del ecosistema descentralizado LUNA como responsable, en esta ocasión, el culpable tiene nombre y apellido, Sam Bankman-Fried (SBF), dueño y fundador de FTX, la tercera exchange más importante del mundo, y, hasta hace unos días, la más importante de Estados Unidos

El inicio de los problemas

Esta saga comenzó el 2 de noviembre después de que se filtrara un balance de la empresa Alameda Research, también fundada por SBF, que sugería que la empresa tenía una cantidad significativa de FTT, las criptomonedas nativas de FTX. 

El hecho de la empresa posea una cantidad importante de FTT alertó a la comunidad de criptomonedas y generó dudas sobre la independencia financiera entre ambas compañías. 

La CEO de Alameda, Caroline Ellison, trató de calmar el pánico en un tuit del 6 de noviembre en el que dijo que la filtración no reflejaba toda la historia. Señaló que ese balance, en particular, solo correspondía a "un subconjunto de sus entidades corporativas" y que otros activos por un valor de más de USD 10.000 millones "no están reflejados ahí".

Sin embargo, ese mismo día, el CEO de Binance, Changpeng Zhao, anunció que su exchange, la más importante del mundo, liquidaría sus tenencias de FTT (2.100 millones de dólares), argumentando su decisión en las "revelaciones recientes que han salido a la luz". Minutos después, Ellison le respondió diciendo que Alameda "lo compraría todo con mucho gusto" por USD 22 por token. 

Comienza la corrida cripto

Como consecuencia, a partir del lunes 7 de noviembre, los usuarios de FTX empezaron a retirar sus fondos del exchange por miedo a que quebrara, algo alentado incluso por varios analistas del sector. 

Los datos reportados al 7 de noviembre mostraron que las salidas de stablecoin en FTX alcanzaron los USD 451 millones. En simultáneo, los usuarios comenzaron a reportar retiros lentos, algo que FTX negó. 

Poco después, SBS publicó una serie tuits diciendo que un competidor "está tratando de ir por ellos con rumores falsos" y agregó que "FTX y los activos están bien". Afirmó que el exchange tiene "suficiente para cubrir los holdings de los clientes" y que no "invierte los activos de los clientes". 

A principios del martes 8 de noviembre, el precio de FTT se hundió alrededor de un 30%, hasta unos USD 15,40 desde los USD 22 en cuestión de horas. El precio de bitcoin también comenzó a ceder ante el temor de que FTX pudiera hundirse pronto.

Sam Bankman-Fried, fundador de FTX y Alameda

El fallido acuerdo con Binance

Ese martes, Bankman-Fried anunció que FTX había "llegado a un acuerdo sobre una transacción estratégica" con Binance para ayudar a cubrir lo que él llamó una "crisis de liquidez". Y añadió que "todos los activos serán cubiertos 1:1".

Zhao dijo poco después que Binance había firmado una carta de intención no vinculante para adquirir el exchange, pero señaló que se reservaban el derecho a "retirarse del acuerdo en cualquier momento".

Unas horas después, Bankman-Fried borró su hilo de tuits en donde afirmaba que FTX y sus activos estaban "bien". Al día siguiente, algunos sitios de FTX y Alameda dejaron de funcionar. Menos de 48 horas después del anuncio inicial, Binance dio marcha atrás. 

El exchange citó los informes sobre el supuesto "(mal manejo) de los fondos de los clientes y las supuestas investigaciones de las agencias estadounidenses", añadiendo que "los problemas están más allá de su control o capacidad de ayuda".

Intento de rescate y detención en Bahamas

Ese mismo día, trascendió que SBF les pidió a los inversores en una convocatoria USD 8.000 millones de emergencia para cubrir la "crisis de liquidez" causada por los retiros de los usuarios en los últimos días.

En simultáneo, la web de FTX estuvo caída durante unas dos horas y, cuando volvió a estar en línea, apareció una advertencia en la que se desaconsejaba realizar depósitos y se indicaba que el exchange no podía procesar retiros.

Actualmente,  Bankman-Fried, junto al cofundador Gary Wang y el director de ingeniería Nishad Singh se encuentran en las Bahamas y están "bajo supervisión" de las autoridades locales.