El Gobierno alemán planea limitar los precios del gas y la electricidad a partir de marzo de 2023 con carácter retroactivo, subsidiando los precios desde enero, según un borrador del plan al que tuvo acceso Reuters.

Aprovechando un mecanismo de 200.000 millones de euros creado para contrarrestar el impacto de la guerra en Ucrania y los impuestos sobre los beneficios extraordinarios de compañías energéticas, Alemania limitará los precios para los hogares y las pequeñas empresas hasta finales de abril de 2024, según el borrador.

El tope cubrirá el 80% del consumo de gas del año anterior de los hogares y las pequeñas empresas a 12 céntimos de euro por kilovatio hora, publica Reuters.

Los proyectos de ley deben ser respaldados por el gabinete esta semana para que puedan ser aprobados por ambas cámaras del parlamento en diciembre.

Los consumidores que tengan nuevos contratos y ya estén pagando los nuevos precios elevados recibirán una compensación a final de año si han reducido su consumo.

Proyectos

Para la industria, entrará en vigor a partir de enero un tope de precios del gas de 7 céntimos por kWh que cubrirá el 70% del consumo.

Los precios de la electricidad para los hogares y las empresas con un consumo de hasta 30.000 kWh al año tendrán un tope de 40 céntimos por kWh, incluidos los impuestos y las tarifas de red, según el proyecto. También se aplicará al 80% del consumo.

El tope será de 13 céntimos por kWh para el 70% del consumo de los usuarios industriales.

Las empresas que se beneficien de estos topes podrán pagar dividendos y primas, pero las que reciban ayudas directas de capital para mantenerse a flote no podrán hacerlo, según el proyecto.

Sin embargo, esta cuestión se volverá a tratar en el Parlamento cuando se presente el proyecto de ley en diciembre, ya que no hubo un acuerdo definitivo en la coalición gobernante.

Alternativas

Para financiar el plan, el Estado impondrá temporalmente gravámenes sobre el beneficio de las generadoras de electricidad que se consideren excesivos.

Se aplicarán con carácter retroactivo desde el 1 de septiembre de 2022 y durarán al menos hasta junio de 2023, aunque podrían prorrogarse hasta finales de 2024, en función de la revisión de la tasa por parte de la Comisión Europea.

El proyecto dice que, para no perjudicar la inversión en nuevas plantas, se permitirán los márgenes de seguridad y las deducciones y se dejará intacta la fijación de los precios mayoristas.