El 52% de las empresas alemanas están convencidas de que las cosas empeorarán para ellas en los próximos 12 meses, según una encuesta realizada por la Asociación de Cámaras de Industria y Comercio de Alemania.

Solo el 8% de las empresas se mostró optimista sobre el futuro, lo que supone la cifra más baja jamás medida, afirmó el periódico alemán Die Welt.

Se trata del valor más bajo desde 1985, cuando la asociación empezó a realizar encuestas, comunicó el director de la organización, Martin Wansleben. Incluso durante la cuarentena por la pandemia del coronavirus, la crisis financiera del 2008 o tras el estallido de la burbuja de las puntocom, más del 10% de las empresas se había mostrado optimista sobre el futuro, apuntó.

"Las empresas temen que lo peor esté por llegar", añadió Wansleben.

La principal razón del pesimismo fue el elevado precio de la electricidad y el gas por las sanciones antirrusas, que además provocó el traslado de los centros de producción a otros países. Esto último también se refleja en el hecho de que las empresas alemanas que operan en el extranjero tienen perspectivas mucho más optimistas que las que producen exclusivamente en Alemania.

Demanda

Además del problema habitual de la escasez de mano de obra cualificada, muchas empresas (51%) también están preocupadas por el aumento de los costes laborales. Esto se debe no solo a un aumento del salario mínimo del país, sino también a las demandas de los empleados de un aumento de los salarios debido a la inflación. La asociación también prevé una inflación elevada, en torno al 8%, para el próximo año.

Las empresas también están preocupadas por el debilitamiento de la coyuntura y la caída de la demanda de bienes en el país. Mientras que antes el 40% de las empresas estaban preocupadas por este problema, ahora su porcentaje aumentó al 52%, lo que también indica la inminente recesión, concluyó el periódico.